Tras ochos años viendo acción en otros escenarios, la selección venezolana de fútbol volvió a Caracas, donde no defraudó a los capitalinos, ganando por 4-1 a Bolivia en un amistoso de una doble fecha FIFA.
El encuentro, además, ponía sobre el gramado a dos técnicos de la casa. Por un lado, Rafael Dudamel se sentaba en el banquillo nacional para reñir contra César Farías, mandamás de la vinotinto entre 2007 y 2013.
Una vez comenzó a rodar el balón, la diferencia entre un grupo de trabajo y otro se notó.
Pese a haber sido hasta hace algunas décadas la cenicienta de la región, Venezuela ha sumado, y mucho, en el lugar donde se celebran las eliminatorias más parejas del planeta.
Aun así, el sueño de ir a su primer mundial sigue sin materializarse.
Pese a su domino, la vinotinto no logró agitar las redes en los primeros minutos, mientras que Bolivia aguantaba y, en ocasiones, invocaba el contraataque para intentar sorprender a los de casa.
Al minuto 38 se abrió el marcador por intermedio de Yangel Herrera, quien de cabeza hizo celebrar al público caraqueño. Segundos después, en la fracción 41, la ventaja aumentó gracias a un tanto de Darwin Machís.
En el complemento, Salomón Rondón (50’), goleador histórico de la selección venezolana, puso de chilena el 3-0, dejando golpes anímicos a su rival imposibles de curar.
El descuento fue obra de Gilbert Álvarez al minuto 55.
Ronrón cerró la goleada desde el punto penal al 87.