Este 20 de enero, miles de personas salieron a las calles que se ubican alrededor del Capitolio de Richmond, en Virginia, para manifestar en contra de las restricciones contra la posesión y porte de armas, tema que buscan imponer legisladores demócratas.
Como clara señal de protesta ante la intención de los congresistas de la mencionada entidad, no fueron pocas las personas que participaron con sus armas de fuego; sin embargo, no se registraron hechos violentos.
Además de los legisladores, el gobernador, Raph Northam, del partido demócrata, dieron su palabra para dar marcha a una serie de medidas que generen un mayor control de armas de fuego en la zona, dando para a la polémica.
Fue el propio Northam quien declaró la semana pasada el estado de emergencia mientras prohibió de manera temporal el porte de armas en los alrededores del Capitolio, una respuesta contundente frente a la convocatoria de manifestación.
La Liga de Defensa de Ciudadanos de Virginia llamó a marchar.
El tema no deja de despertar el debate en territorio estadounidense, en donde desde 1791, la Segunda Enmienda de la Constitución nacional da vida al derecho a la posesión de armas.
Futuros gobiernos intentaron frenar la situación con medidas que eviten ataques que marcaron a la sociedad norteamericana; sin embargo, el caso es de largo aliento.
El presidente Donald Trump aprovechó la fecha y la convocatoria para atacar en redes sociales al partido demócrata, en un pequeño mensaje en el cual calentó la arena política de cara a las elecciones presidenciales de este año.
“El Partido Demócrata en la gran ‘commonwealth’ (territorio) de Virginia está trabajando duro para eliminar los derechos de la Segunda Enmienda. Es solo el comienzo. No dejen que ocurra, ¡VOTEN REPUBLICANO EN 2020!”, compartió en Twitter.