El pasado martes, el Congreso de Bolivia aceptó de manera formal, la renuncia presentada en noviembre por el líder izquierdista Evo Morales y su vicepresidente Álvaro García Linera, marcando el final de su gobierno socialista de casi 14 años.

La legislatura boliviana la cual se encuentra actualmente controlada por su partido, aún no había aceptado su renuncia.

La carta de dimisión del cargo fue leída en el Congreso, el líder de larga data criticó al gobierno actual y dijo que era su responsabilidad continuar protegiendo a los bolivianos.

La Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia aprobó también la renuncia del ex vicepresidente boliviano, Álvaro García Linera. Tanto Morales como Linera habían presentado su carta de dimisión de cargo el pasado 11 de noviembre, al perder el respaldo de las Fuerzas Armadas y frente a un clima de protestas y desestabilización social tras los comicios presidenciales del 20 de octubre.

De esta forma, el Congreso aceptó las renuncias a 24 horas de que venciera el mandato constitucional de ambos funcionarios.

Pese a la aprobación por mayoría, la votación final mostró algunos rechazos dentro del MAS y la objeción de legisladores opositores a Morales, que consideraron extemporáneo el tratamiento de este proceso.

Jeanine Añez promulgó una ley que extiende el mandato del gobierno interino y del Legislativo más allá del 22 de enero.

Morales, quien estuvo al mando en Bolivia desde el año 2006, renunció el pasado 10 de noviembre tras perder el apoyo de la mayoría de sus aliados y el ejército luego de una cuestionada elección y las protestas desatadas por esto.

Sergio Choque, jefe de la Cámara de Diputados afirmó que la carta de renuncia fue considerada y aprobada por mayoría.

Choque señaló que la medida mostró que el Congreso se encontraba en pleno, cumpliendo su papel parlamentario.

Morales, que afirma que fue derrocado en un golpe de derecha y no planea presentarse a nuevas elecciones en mayo, ha mencionado con seguridad, en algunas entrevistas que legalmente aún era presidente de Bolivia, hasta que los legisladores aprobaran su salida.

El ex mandatario, quien dejó Bolivia días después de su renuncia y en la actualidad, se encuentra en Argentina, anunció el pasado domingo los dos candidatos que competirán en las próximas elecciones presidenciales por el Movimiento al Socialismo (MAS), integrados por Luis Arce Catacora y David Choquehuanca.