El coronavirus sigue siendo el principal tema de debate en todo el mundo. Más de 1.400 vidas se han perdido a causa de este brote que nació en territorio chino y que, aunque a un ritmo bastante lento, se ha propagado por otras regiones del mundo.
En Japón se toma con mucha cautela la situación; sin embargo, existe optimismo entre sus habitantes. Este año, en el mencionado país se estará celebrando la mayor cita deportiva del mundo: los Juegos Olímpicos de Tokio. Cada cuatro años, el planeta se paraliza y sigue de cerca a los mejores atletas con la intención de sumar nuevo hitos y, por qué no, apuntar a los principales récords del mundo.
Pero la conversación actualmente es otra y las dudas son más que sensatas. Aunque no es un tema de dominio público, hay un secreto a voces que se corre en el día a día dentro del deporte y que tiene que ver con interrogantes sobre si se celebrarán o no los Juegos Olímpicos en la capital japonesa.
Expectativas
Para John Coates no hay discusión: los Juegos de Tokio se llevarán a cabo de la mejor manera posible. El presidente de la comisión coordinadora para los Juegos Olímpicos señaló en rueda de prensa desde Tokio que “no hay motivos para tener planes de contingencia ni para contemplar el traslado de los Juegos”. El especialista siguió: “continuamos trabajando estrechamente con la Organización Mundial de la Salud (OMS), y seguimos analizando la situación de los atletas chinos que vayan a viajar a competiciones clasificatorias para Tokio 2020”.
Una vez se dio conocer que la ciudad que albergaría los Juegos Olímpicos de 2020 sería Tokio lo primero que vino a la mesa fue una ceremonia de apertura y clausura con todo lo mejor del mundo tecnológico. Si de algo se presume en Asia es de los avances que han marcado las principales empresas de este ramo, las cuales encuentran su origen en el mencionado continente.
No obstante, ese tema quedó en segundo plano por el brote de coronavirus en China y sus efectos en el resto de la región.
“Todas las medidas tomadas por las autoridades competentes están siendo apropiadas para afrontar la situación y garantizar que podamos tener unos Juegos seguros para atletas y público”, sostuvo Coates.
Cuando fue preguntado sobre las restricciones para el ingreso de ciudadanos chinos, el especialista dijo que “eso es una cuestión de las autoridades niponas, y en cualquier caso respetamos las medidas de seguridad sanitaria que cada país quiera adoptar en este sentido”.
Palabras mayores
El Comité Olímpico Internacional es una maquinaria enorme de cifras incalculables que es capaz de trabajar a la par de otros organismos tan grandes como él. Es por ello que la Organización Mundial de la Salud llegó incluso a pronunciarse frente a este lógico temor sobre si se celebrará o no la cita olímpica de Tokio o cómo esta ciudad podría verse afectada ante esta enorme epidemia del coronavirus originado en Wuhan. Frente a este dramático caso, desde la OMS aseguraron que estarían ofreciendo asesoramiento a los organizadores de la justa deportiva, pero sin generar mayor presión para que se baje el telón de la cita sin siquiera ver acción.
Michael Ryan, director ejecutivo de la OMS para Emergencias Sanitarias, comunicó en rueda de prensa que “no es nuestro papel cancelar evento alguno, ofreceremos asesoramiento técnico y consideraciones sobre la gestión de riesgos, pero el resto es decisión del país organizador”.
Preguntas sin respuestas
Pero mientras grandes organismos luchan por resolver una situación de magnitudes históricas, otros grandes países del planeta están apuntando a la solución de la crisis. Según expertos en medicina, se estima que en aproximadamente año y medio se consiga una cura al coronavirus. Suena un tiempo bastante prudencial, pero también lo suficientemente extenso como para poner en vilo otra serie de competencias.
El Gran Premio de China de la Fórmula Uno, por ejemplo, ya fue suspendido para la presente temporada y además deja abierta la puerta para lo propio pueda aplicarse para el año 2021. Torneos preolímpicos que debían celebrarse en el gigante asiático, como el masculino de boxeo o el de fútbol femenino, tuvieron que ser mudados a otros lugares todos. Estos cuentan dentro de los reglamentos y las medidas necesarias para evitar el contagio de sus principales atletas; sin embargo, desde muy lejos hay otros deportistas que siguen de cerca la situación y que encuentran incertidumbres lo suficientemente lógicas como para poner en duda su participación en Tokio 2020.
Las convocatorias de grandes conjuntos ya clasificados se han revelado al menos en una primera parte. No hay equipos conformados aún, pero, por ejemplo, el baloncesto de los Estados Unidos reveló una lista que mostraba a sus más grandes figuras de la NBA, las cuales fueron llamadas para defender la bandera de su país.
En territorio norteamericano el oro olímpico es toda una obligación que no solamente se limita a la mencionada disciplina; no obstante, el baloncesto ha mostrado tal vez a las mejores versiones de atletas para competir. No en vano aquel Dream Team de 1992 que concentró a la que muchos consideran es la mejor generación de basquetbolistas en la historia. La presente tiene poco o nada que envidiarle. pero la situación que se vive en Asia con el coronavirus como la principal noticia del planeta podría poner en jaque la participación de estos.
Lo propio podría aplicar para Brasil y su generación de futbolistas talentosos. No fue sino hasta hace cuatro años cuando en su territorio lograron sumar su primer oro olímpico en este ámbito, algo que suena bastante ilógico para el cinco veces campeón del mundo, pero que con categorías inferiores y unos pocos profesionales jamás había subido a lo más alto del podio. Para esta edición esperaban revalidar el título, pero ¿quién pondría en riesgo la salud de sus principales figuras incluso de las más jóvenes?
Brasil competirá así como otros grandes de todo el planeta, pero en Tokio podría verse la concentración de figuras que no cuenten con la experiencia suficiente en sus respectivas disciplinas, todo esto por supuesto de la mano de lo que digan los expertos.
Cinco meses separan a Tokio de la cita por la cual luchó durante años y por la cual otras ciudades también intentaron competir; sin embargo, con mucha organización y buen pulso en Japón lograron quedarse con los Juegos Olímpicos; no obstante, parece que fue el peor momento posible. Asia vive una de las peores crisis de su historia y nada tiene que ver con ámbitos políticos, sociales o económicos. Es la salud, el tema sanitario, el cual los tiene como foco de atención de todo el mapa mundial y que podría estar afectando al deporte y a una de las citas más divertidas de su historia.