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EDITORIAL | El Partido Demócrata en su laberinto: ¿Encontrará la salida?

Las elecciones primarias del Partido Demócrata han resultado ser de una complejidad poco usual. Alrededor de 20 precandidatos de distintas edades, género, preferencias sexuales e ideologías, tanto de izquierda como moderada, han participado en la contienda. Ahora que se aproxima el 3 de marzo, el llamado Super Tuesday cuando se realizaran elecciones en 14 estados, se percibe una exacerbación de la ansiedad del electorado ante la posibilidad, entre tanta diversidad, de elegir el candidato o candidata que le gane a Trump en noviembre.

Y es que estas elecciones se presentan en una coyuntura difícil. Por una parte, existe una diferencia ideológica muy grande entre el centro y los candidatos de la izquierda, como Bernie Sanders, quien se auto define como “socialista”. Por el otro lado, siempre se hace más difícil ganar contra un candidato opositor que compite desde la Casa Blanca.  Es decir, no solamente viven lo que pareciera una crisis de identidad doctrinaria sino que al mismo tiempo, deben escoger con premura el candidato o candidata que sea “elegible” para que en noviembre derrote el radicalismo del presidente en ejercicio, Donald Trump.

Existen dos teorías que se debaten en la estrategia para lograrlo. Una defiende la tesis de que es mejor un candidato que sea también radical quien podría emocionar a aquellos que por lo general se autoexcluyen del proceso electoral por estar desilusionados con el “status quo”. Esto favorece fundamentalmente a Bernie Sanders. Hay otros, sin embargo, quienes aseguran que la clave del éxito esta en elegir a un candidato moderado, alguien que atraiga al centro político tanto del partido como del país.

En ese laberinto se mezclan los debates del Medicare para todos con acusaciones a billonarios como Bill Gates por no pagar suficientes impuestos, junto con la incorporación de billonarios como Michael Bloomberg como “moderado” con un pasado público y privado exitoso con la esperanza de ganar el voto del centro.

En ese laberinto se confrontan también los deseos de que finalmente una mujer llegue a la Casa Blanca.  Tanto Elizabeth Warren como Amy Klobuchar tienen el pedigrí para ser presidentes, sin embargo, hay analistas que opinan que no hay espacio para dos mujeres precandidatas. Quizás por eso la candidatura de Warren parece desinflarse luego de acercarse ideológicamente a Sanders, mientras que los moderados que votaron por Hillary y siguen aspirando a una mujer en la presidencia, mostraron su preferencia por Klobuchar en New Hampshire.

En este laberinto, los demócratas también tienen un brillante pre-candidato gay, Pete Buttigieg quien ha resultado ser una gran sorpresa ganando en Iowa y llegando en segundo lugar muy cerca de Sanders en New Hampshire. Candidato muy sensato y progresista, Buttigieg opina que él puede ganarle a Trump por encima de Sanders porque “la mayoría de los norteamericanos no entran en esa visión polarizada” del país. En efecto, puede tener razón, a pocas semanas de iniciarse el proceso de primarias, las posibilidades de los moderados se han ampliado para incluir a Buttigieg y a Klobuchar mientras Joe Biden también parece desinflarse junto con Warren.

A pesar de que estamos muy temprano en las primarias, recordemos que hacen falta 1991 delegados para lograr la nominación, se puede observar la siguiente tendencia: hay un porcentaje mayor, casi el 70% de los demócratas dispuestos a votar por un moderado mientras

Bernie Sanders, bien posicionado con los jóvenes desde 2016 pareciera que se convertirá en el pre-candidato de la izquierda del partido.

Sin embargo, para aumentar los chances de un éxito para los demócratas en noviembre, hay una interrogante que debe responderse cuanto antes: ¿Quién será finalmente el que representará a los moderados?

En este momento hace su entrada a la contienda Michael Bloomberg, quien de acuerdo a recientes encuestas, ha alcanzado un impresionante apoyo del 19% a nivel nacional y participará en las elecciones de Nevada el sábado 22 de febrero. Con la participación del ex alcalde de Nueva York en las primarias ¿Se aumentarán o disminuirán los chances de que los Demócratas salgan de su laberinto?  Pronto lo sabremos.

“Por una parte, existe una diferencia ideológica muy grande entre el centro y los candidatos de la izquierda, como Bernie Sanders, quien se auto define como ‘socialista’. Por el otro lado, siempre se hace más difícil ganar contra un candidato opositor que compite desde la Casa Blanca.  Es decir, no solamente viven lo que pareciera una crisis de identidad doctrinaria sino que al mismo tiempo, deben escoger con premura el candidato o candidata que sea ‘elegible’ para que en noviembre derrote el radicalismo del presidente en ejercicio, Donald Trump”.

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