Para el presidente de la República Nayib Bukele, si los españoles y franceses vivieran un tan solo día en El Salvador, los políticos tendrían sus días contados.

“Yo les digo: si ustedes vivieran un día en El Salvador, créanme que quemarían a todos los políticos juntos, pero no lo viven”, expresó el mandatario este jueves en su alocución durante el evento de la XXXIV reunión de Gobernadores del BID (Banco Interamericano de Desarrollo) del Istmo Centroamericano y de la República Dominicana que se desarrolló este jueves en un hotel capitalino.

Para llegar a esa conclusión, Bukele comentó a los presentes en el evento que estuvo hablando con un periódico español y relata que le dijo: “Usted se imaginaría lo que pasara en España si tuvieran la tasa de homicidios de El Salvador, hicieran una revolución, sacaran al rey y lo empalaran en la plaza pública…”, luego comentó entre risas que es una manera de decirlo hipotéticamente, porque a él le agrada el rey y que no tiene nada en contra de la monarquía.

“En Francia por una reforma fiscal hay una manifestación que prácticamente ha incendiado a París durante tres meses, los chalecos amarillos…”, argumentó Bukele para afirmar que en El Salvador la clase política debería tener castigo.

Las declaraciones del mandatario se dan luego de que el pasado 9 de febrero junto al Ejército y a la Policía irrumpiera en la Asamblea Legislativa y desde la mesa central del Salón Azul les dijera a los diputados: “Ahora creo que está muy claro quien tiene el control de la situación y la decisión que vamos a tomar ahora la vamos a poner en manos de Dios. Vamos hacer una oración”.

Previo a ese acto, el presidente había sentado un discurso incendiario en las afueras del Palacio Legislativo a decenas de sus seguidores a quienes los incitaba a la “insurrección”, basándose en el artículo 87 de la Constitución de la República.

Un día antes algunos diputados de ARENA y del FMLN denunciaron que eran objeto de “acoso y persecución” por parte de las fuerzas de seguridad y del orden público.

Bukele justificó ante los directores del BID que su gobierno es atacado por distintos sectores y por la oposición política, porque quiere cambiar las cosas en El Salvador y que de hecho ya las está cambiando, les aseguró.

Algunos de esos exgobernantes ya están en la cárcel, dijo Bukele, mientras que otros están huyendo y otros están en proceso judicial, pero advirtió que hay muchos que no están presos pero deberían estarlo.

Rechazo internacional por toma de Asamblea ordenada por Bukele

Mari Carmen Aponte, quien fungió como embajadora de los Estados Unidos en El Salvador hace cuatro años, analizó para el Diálogo Interamericano, un tanque de pensamiento en Washington, la crisis que vivió el país el pasado 9 de febrero cuando Bukele militarizó la Asamblea Legislativa para presionar por un préstamo de $109 millones para Seguridad.

“Es difícil entender la motivación del Presidente Nayib Bukele de enviar tropas a la Asamblea Legislativa de El Salvador. Bajo la luz más benévola, sus acciones representan una impulsiva, impetuosa e irreverente acción, pero en el lado menos amable, él sigue instintos de un autoritario para desbalancear los órganos de gobierno”, dice Aponte, ex subsecretaria de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental.

Y advierte la exdiplomática: “Su amplia base puede sentirse tentada para apoyar sus acciones contra la Asamblea, conocida por sus graves problemas de corrupción, pero la brutal demostración de fuerza de Bukele violó la Carta Democrática Interamericana, una trangresión que la Organización de los Estados Americanos y democracias líderes en el hemisferio pudieron haber subrayado”, sentencia en el sitio web.

Cuatro días después del despliegue de la Fuerza Armada y la Policía Nacional Civil en el palacio legistativo, los senadores estadounidenses Bob Menéndez y Jim Risch pidieron un diálogo pacífico entre Nayib Bukele y la Asamblea Legistativa.

También el actual embajador de Estados Unidos en El Salvador, Ronald Johnson, ha sido enfático en manifestar su interés porque haya diálogo entre las partes y se eviten llamados a la violencia, pues esto dañaría a El Salvador.

Tras los hechos del 9 de febrero en la Asamblea, el Fiscal General, Raúl Melara, se reunió con los diputados de la Comisión Política y les pidió entregar los vídeos captados por las cámaras de seguridad del recinto legislativo que muestran a policías y militares irrumpir en la institución a la que Bukele llegó el domingo a conminar a los parlamentarios para que aprobaran el préstamo de $109 millones para la tercera fase del Plan de Control Territorial.

Con información de El Salvador