SALUD. El personal médico trabaja en la unidad de cuidados intensivos (UCI) de un hospital.

Problemas con una prueba de coronavirus creada por el gobierno limitaron la capacidad de los Estados Unidos de aumentar las pruebas rápidamente. A los expertos les preocupa cada vez más que el pequeño número de casos en los Estados Unidos hasta ahora pueda ser un reflejo de las pruebas limitadas y no de la propagación del virus.

Mientras que Corea del Sur ha realizado más de 35 mil pruebas de coronavirus, los Estados Unidos sólo ha hecho pruebas de detección del virus a 426 personas, sin incluir a las personas que regresaron en los vuelos de evacuación. Actualmente, sólo una docena de laboratorios estatales y locales pueden realizar pruebas fuera de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades en Atlanta, porque los kits de los CDC enviados a todo el país hace una semana y media incluían un componente defectuoso.

Las directrices de los Estados Unidos recomiendan a las autoridades hacer pruebas en un grupo muy reducido de personas: “aquellas que presentan síntomas respiratorios y que han viajado recientemente a China o han tenido un contacto cercano con una persona infectada”.

Pero muchos expertos en salud pública creen que, a la luz de la evidencia de que la enfermedad ha echado raíces y se ha extendido localmente en Singapur, Corea del Sur, Irán e Italia, es hora de ampliar las pruebas en los Estados Unidos.

Los expertos en enfermedades infecciosas temen que, además de los 14 casos detectados por la supervisión de la salud pública, puede haber otros casos, no detectados, confundidos con los de resfriados comunes y gripe. Aunque lo que más asusta a los expertos es que el virus está empezando a propagarse localmente en países fuera de China, temiendo que esa pueda ser la realidad aquí en el país.

“Los kits de prueba de Coronavirus no se han distribuido ampliamente en nuestros hospitales y laboratorios de salud pública. Los que no tienen estos kits deben enviar muestras hasta Atlanta, en vez de hacerlas en el lugar, perdiendo un tiempo precioso a medida que el virus se propaga”, explicó el líder de la minoría del Senado Charles E. Schumer (D-N.Y.).

En una audiencia del congreso el martes, la senadora Patty Murray presionó al Secretario de Salud y Servicios Humanos Alex Azar sobre si la prueba del CDC era defectuosa. Negó que la prueba no funcionara.

Pero en una sesión informativa que tuvo lugar más o menos al mismo tiempo, Nancy Messonnier, directora del Centro Nacional de Inmunización y Enfermedades Respiratorias de los CDC, dijo que estaba “frustrada” por los problemas con los kits de prueba y que los CDC esperaban enviar pronto una nueva versión a los departamentos de salud estatales y locales.

Con información de The Washington Post

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