“Señor, ¿está enterado del Censo?”, pregunta Lindsey Luis a un cliente de Pollo Campero en Columbia Heights. Se llama Rubén, es de Guatemala y no tiene idea de qué le hablan; escucha algo aturdido y recibe la tarjeta de información que le entrega esta joven voluntaria, quien llegó a D.C. desde la pequeña ciudad de Vancouver en el estado de Washington, mientras le explica lo importante que es el Censo para los latinos.

“¿Entonces sí se va a censar?”, le pregunta ella. “Así será de hacer”, responde él sin mucho convencimiento. Estos días cualquier calle, plaza y esquina son buenas para detener el paso de los latinos e informarles sobre el Censo. Muchos no han oído hablar de esta encuesta demográfica nacional que se realiza cada 10 años, otros sí han escuchado pero no entienden bien de qué se trata, algunos son indiferentes y unos pocos sí conocen de lo que se les está hablando y entusiasmados aseguran que se dejarán contar.

Jóvenes voluntarios de League of United Latin American Citizens (LULAC), quienes visitaron D.C. provenientes desde Wisconsin, Texas y otros estados, junto con Ingrid Gutiérrez de la Oficina de Asuntos Latinos de la Alcaldía (MOLA), recorrieron la calle 14 repartiendo información en los negocios y hablándoles en español sobre el impacto positivo del Censo a quienes les prestaron atención.



MENSAJE. Jóvenes latinos que viven en diferentes estados recorrieron algunos barrios de DC difundiendo la importancia del Censo. | CREDITO: Olga Imbaquingo – ETL.

También fijaron rótulos sobre el Censo en los negocios. Al final de la jornada en los ventanales de Tequila Mezcal, Gloria’s Pupusería o Johnny’s Chinese Food, se podía leer: “Censo 2020, el uno de abril todos debemos contarnos. Toma 10 minutos completarlo. Tu información estará segura y no será compartida. Si todos nos contamos nuestro vecindario, crece, mejora y desarrolla”.

Llevando el mensaje del Censo

“El Censo es para que a uno lo tengan en cuenta, para que se sepa cuántos vivimos aquí y quizá para que en el futuro llegue algún beneficio a la comunidad”, de ese pensar es el supervisor de Panam International Market, Marvin Calderón. En ese local los voluntarios también pegaron un rótulo sobre el Censo.

Para exigir derechos hay que cumplir con ciertas obligaciones, una de esas es dejarse censar; ese es el mensaje que los jóvenes se esfuerzan en difundir. “He hecho voluntariado para candidatos en mi ciudad, pero con el Censo es diferente solo les pido censarse por su bien”, dijo Vicente Chávez quien vino desde el estado de Washington y por unas horas se entregó a la misión de “vender” el Censo a los transeúntes en Columbia Heights.



PEATONES. En Columbia Heights, los jóvenes abordaron a los transeúntes latinos para explicarles en qué consiste el Censo. | CREDITO: Olga Imbaquingo – ETL.

“Muchos preguntan ‘¿Por qué debo censarme?’, no saben que el Censo es dinero para sus comunidades y que les va a afectar si no responden. Lo bonito es que cuando ven que soy como ellos y les hablo en su idioma, me creen”, aseguró Chávez. “Es más fácil llegar con el mensaje si un hispano le habla a otro hispano, los jóvenes debemos ser la voz de nuestros padres y lograr lo que ellos no alcanzaron”, dijo Alfonso Martínez, quien ya está enrolado para censar a los que no respondan al cuestionario por internet o por teléfono, en Milwaukee, Wisconsin.

El uno de abril, día oficial del Censo, un ejército de voluntarios se desplazará por los barrios, las calles, parques y negocios hispanos de DC. Golpearán puertas y les insistirán a los peatones que en el cuestionario del Censo no consta la envenenada pregunta de la ciudadanía que el presidente Donald Trump quiso incluir sin éxito.



NEGOCIOS. Los voluntarios repartieron información sobre el Censo en restaurantes, bares, mercados y peluquerías. | CREDITO: Cortesía Mola

LULAC y MOLA han unido sus esfuerzos para reclutar unos 2.000 voluntarios para “amplificar el mensaje sobre las bondades de dejarse contar”, dijo Jackie Reyes, directora ejecutiva de MOLA, quien llegó hasta la plazoleta de Columbia Heights para agradecer a los voluntarios que llegaron desde varios estados a promover el Censo. Quien desee unirse a esta brigada puede llamar al (202) 671-2825.

“Al Censo le estamos dando un sentido de emergencia, tenemos un comité latino, visitamos iglesias, escuelas y centros comunitarios con un solo mensaje: responda por internet o por teléfono si no quiere que le lleguen a golpear la puerta de su casa”, dijo la directora Reyes. En los mensajes que se están diseminando, también se le recuerda a la comunidad que no olvide incluir en esta encuesta a los recién nacidos, ancianos, enfermos, personas con discapacidades, “roommates”, familiares o amigos que viven bajo el mismo techo.



INFORMACIÓN. En cada negocio que visitaron los voluntarios fijaron en las ventanas o las puertas un rótulo con datos básicos sobre el Censo. | CREDITO: Olga Imbaquingo – ETL

Para quien se esté preguntando ¿Qué pasa si no me dejo contar?, Reyes tiene la respuesta: por cada persona que en el Censo del 2010 no participó llenando la encuesta, el Distrito de Columbia perdió $4.500 anuales, que habrían servido para darle más seguridad a los vecindarios, mejorar las calles, el servicio de transporte, los programas de salud, las escuelas o la atención a los ancianos.

FECHAS PARA TENER EN CUENTA

Marzo. A partir del 15 de marzo recibirá una tarjeta con las instrucciones y la página electrónica donde puede llenar el Censo por internet o por teléfono. Si quiere responder por teléfono llame al (844) 468-2020, le atenderán en español.

Abril. Si hasta mediados de abril no ha respondido al Censo por internet o por teléfono, le llegará a su vivienda un formulario de papel que debe llenar y enviar por correo. No necesita poner estampillas en el sobre porque ya está pre pagado. En el Censo incluya a todas las personas, sean niños, ancianos, enfermos e inquilinos.

Mayo. Si hasta el 15 de mayo no ha respondido el cuestionario del Censo, un encuestador irá a golpearle la puerta para ayudarle a llenar el formulario. Por favor ábrale la puerta, porque casi con seguridad será una persona latina que le hablará en su idioma. Los censadores irán a los hogares hasta el 15 de junio.

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