Un análisis realizado por los médicos del Children’s National Hospital en Washington pone en duda la suposición de que los niños parecen escapar a los impactos más graves del nuevo coronavirus.

“Hemos estado listos, pero francamente, sorprendidos”, dijo Roberta DeBiasi, la jefa de la división de enfermedades infecciosas del hospital, el viernes. “En realidad estamos teniendo un número significativo de admisiones regulares y de admisiones en cuidados intensivos”.

Desde que el virus ha empezado a arrasar las ciudades estadounidenses, lo que ha dado lugar a una recesión económica y a medidas de distanciamiento social, los funcionarios de salud pública han advertido repetidamente que los ancianos son los que corren mayor riesgo.

Aunque a partir de una pequeña muestra, los datos del Children’s National sugieren que algunos niños pueden no ser tan inmunes al virus como se creía antes. Entre el 15 de marzo y el 22 de abril, el Children’s National vio 105 niños enfermos con coronavirus. Veintiocho requirieron hospitalización dijo DeBiasi.

El hospital aún no ha visto una fatalidad relacionada con el virus.

“De los 28 que fueron hospitalizados, alrededor de tres cuartas partes son lo que llamamos hospitalización regular, mientras que una cuarta parte requirieron cuidados intensivos en nuestra unidad de cuidados”, dijo.

De acuerdo con DeBiasi, las estadísticas de Asia mostraron que los niños de allí constituían una pequeña parte – 1 o 2 por ciento – de los infectados. Las infecciones en Seattle y California en febrero y principios de marzo parecían respaldar la suposición de que los niños no llenaban las camas de los hospitales debido al virus.

DeBiasi dijo que Childrens está atendiendo a más pacientes jóvenes de lo que esperaban según esos informes.

“No es nada como la carga de los adultos mayores, no estamos diciendo eso”, dijo DeBiasi. “Pero está claro que no se está ralentizando. Estamos teniendo más y más casos y hemos tenido constantemente admisiones cada día, tanto en los cuidados intensivos como en los no críticos”.

Añadió, “queremos que la gente sea consciente de que es verdad que los niños no están tan afectados como los adultos mayores, pero pueden padecerlo y hay que estar preparados”.

Aunque las conclusiones del hospital son un borrador que requerirá más estudio, los datos encajan en una tendencia nacional más amplia que ha inquietado el mundo médico centrado en los jóvenes.

Traducción libre de The Washington Post