El próximo 26 de junio, la Cámara de Representantes votará sobre una legislación que podría hacer de Washington D.C. es estado 51 del territorio estadounidense, según informó en rueda de prensa Steny Hoyer, líder de la mayoría demócrata.
La propuesta encontró en las manifestaciones por el asesinato de George Floyd y las actividades organizadas en la capital de Estados Unidos un nuevo impulso.
De acuerdo con la alcaldesa del Distrito, Muriel Bowser, los movimientos de calle dieron a D.C. la atención del país para luchar por la estatidad.
Durante la jornada del martes, tanto Hoyer como Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara, sostuvieron un encuentro con líderes del Distrito para anunciar la fecha en la que el proyecto será sometido a votación.
Para Pelosi, esta es una oportunidad para “arreglar una injusticia histórica” y anunció su apoyo entero a la legislación. “Este es el tiempo apropiado para someter el proyecto a voto”, añadió Hoyer. “Para mostrar respeto a una ciudad que tiene una población afroamericana bastante grande”.
En el encuentro también estuvieron presentes la delegada Eleanor Holmes Norton y Phil Mendelson, presidente del concejo de D.C.
“Me siento muy agradecida por la prioridad que nuestro liderazgo le ha dado a este proyecto,” dijo Norton.
Durante las manifestaciones en el Distrito por el asesinato de Floyd, afroamericano de 46 años de edad a manos de un oficial de policía de Minneapolis el pasado 25 de mayo, Bowser rechazó constantemente las acciones del presidente Donald Trump, quien solicitó efectivos de la Guardia Nacional de varios estados para resguardar los alrededores de la Casa Blanca.
Aunque es conocido que la propuesta contará con el apoyo de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, se espera que no trascienda en el Senado, de mayoría republicana.
Mitch McConnell, líder del grupo político de la mencionada instancia, ha criticado en repetidas ocasiones la posibilidad de hacer de D.C. un estado.
En caso de avanzar, la ley le daría al Distrito un escaño en la Cámara de Representantes y dos en el Senado. En cuanto a las estructuras, como el Capitolio, Casa Blanca y demás áreas federales, pasarían a manos del gobierno central.