protesta

Unos 400 miembros de la Guardia Nacional del DIstrito de COlumbia fueron activados para cumplir funciones de resguardo a monumentos del área en caso de que posibles manifestaciones desencadenen acciones violentas que atenten contra las valiosas estructuras de la capital estadounidense.

Chris Mitchell, vocero del Pentágono, informó que los efectivos fueron enviados a la Armería de DC, a la espera de ser asignados a los icónicos monumentos.

Manifestantes de la capital han solicitado que dos estatuas sean removidas, pues las consideran racistas: una de Abraham Lincoln ubicada en Capitol Hill y otra de Andrew Jackson situada cerca de la Casa Blanca.

Las acciones de calle que nacieron para exigir justicia por el asesinato de George Floyd, afroamericano de 46 años de edad quien perdió la vida mientras era detenido por el agente de la policía de Minneapolis, Derek Chauvin, han buscado igualdad en materia racial.

Esta semana, un grupo de protestantes se encargaron de vandalizar la estatua de Jackson ubicada en Lafayette Square. Aunque agentes de la Policía de Parques intentaron dispersar al grupo, el mal fue hecho.

Al tratarse de una alcaldía, DC no tiene la autoridad para remover a los efectivos de la Guardia Nacional, un hecho que mostró las posturas opuestas de la alcaldesa Muriel Bowser y el presidente Donald Trump.

Según Mitchell, los efectivos de la Guardia Nacional destinados a proteger los monumentos no contarán con armamento; sin embargo, cuentan con el aval de dispersar todo tipo de acción violenta que se genere. Asimismo, trabajarán de la mano con la Policía de Parques, quienes usaron gas pimienta para alejar a los protestantes de Lafayette Square.

Los hechos han sido repetitivos en los últimos días.

Aunque la muerte de Floyd no es la primera por parte de un agente de la policía contra un afroamericano, el hecho, en el cual Chauvin apoyó su rodilla sobre el cuello de su víctima por más de ocho minutos frente a la mirada de numerosos testigos, fue lo suficientemente impactante para que miles de movimientos de calle se organizaran en contra del racismo en Estados Unidos.

La mayoría de las manifestaciones fueron pacíficas y no generaron daños; no obstante, unos pocos decidieron tomar un camino diferente e hicieron de la violencia su bandera, con disturbios y saqueos en varias de las principales ciudades del país, una situación que llevó a tomar acciones rigurosas, como jornadas con toques de queda y miles de arrestos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.