El año escolar 2020-2021 en el condado de Harford, en Maryland, tendrá a sus estudiantes en casa al menos hasta finales de enero del próximo año; no obstante, el sistema escolar del área se comprometió a ofrecer centros de apoyo al aprendizaje, espacios dentro de los planteles en donde un número limitado de estudiantes contará con acceso a internet.
En un comunicado emitido este jueves, Sean Bulson, superintendente del área, indicó que “hay un acuerdo general de que el aprendizaje seguro y en persona sería la primera preferencia, pero las condiciones actuales hacen imposible que grandes grupos de estudiantes estén en la escuela a la vez”.
La semana pasada se reveló el borrador con el plan de regreso a clases en Harford, donde tres opciones estaban puestas sobre la mesa para el ciclo 2020-2021. El esquema seguía las directrices del gobernador Larry Hogan en su ruta para la recuperación de la educación.
Las alternativas eran el aprendizaje única y exclusivamente en línea, escuelas abiertas con opciones de tomar clases virtuales y un híbrido entre ambas posibilidades.
Actualmente, el condado se encuentra en la fase dos de la reactivación, una etapa en la que el área transita desde mediados del pasado mes de junio.
De acuerdo con el Baltimore Sun, Bulson indicó que este plan es un intento de “caminar recto entre las preocupaciones de seguridad de tener demasiados estudiantes en un solo lugar a la vez, mientras que también se sabe que necesitamos un lugar seguro donde los estudiantes pueden estar durante el día, con internet confiable y supervisión de adultos”.
El superintendente, además de la Junta de Educación del condado, recibieron comentarios positivos del proceso a implementar; sin embargo, numerosas personas también apuntaron a dejar atrás esta alternativa y retomar las actividades desde los colegios.
Pero para el sistema, esta opción “no permite a nuestros estudiantes y personal practicar adecuadamente el distanciamiento social, y crea un desafío logístico insuperable para los padres en muchos casos”.
“Además, debido a varias preocupaciones de salud y seguridad, muchos de nuestros educadores pueden no estar presentes para un modelo en persona que habría impactado nuestra capacidad de proporcionar supervisión e instrucción adecuadas”, agregó.