Autoridades de las escuelas públicas de la ciudad de Baltimore, en Maryland, dijeron este lunes que retrasarán el inicio de las clases presenciales en el área hasta poco después de otoño, decisión que llegó tomando en cuenta la situación que atraviesa la entidad respecto a la pandemia de COVID-19.
Sonja Santelises, superintendente del sistema escolar público, señaló en un comunicado que “estábamos determinados a que nuestro plan se basara en datos, tanto en términos de COVID-19 como del impacto desproporcionado del aprendizaje a distancia en nuestros estudiantes más vulnerables, evitando al mismo tiempo cualquier influencia de los intentos de politizar esta situación”.
Según la autoridad, “continuaremos creando opciones para entornos de aprendizaje que satisfagan las necesidades de los estudiantes al permitirles comprometerse de manera segura en persona con el personal que se preocupa profundamente por su éxito”.
Se espera que la fecha tope para que la ciudad entregue una actualización sobre el tema sea el 16 de octubre.
Santelises agregó que se solicitó a la junta escolar de la ciudad demorar el arranque del año escolar, esto con la misión de poder capacitar de mejor manera al personal para poder impartir educación de forma óptima.
En caso de que su solicitud se apruebe, será el 26 de agosto cuando se reintegre el personal.
En Maryland, el condado de Harford tendrá a sus estudiantes en casa al menos hasta finales de enero del próximo año; no obstante, el sistema escolar del área se comprometió a ofrecer centros de apoyo al aprendizaje, espacios dentro de los planteles en donde un número limitado de estudiantes contará con acceso a internet.
En un comunicado emitido este jueves, Sean Bulson, superintendente del área, indicó que “hay un acuerdo general de que el aprendizaje seguro y en persona sería la primera preferencia, pero las condiciones actuales hacen imposible que grandes grupos de estudiantes estén en la escuela a la vez”.
La semana pasada se reveló el borrador con el plan de regreso a clases en Harford, donde tres opciones estaban puestas sobre la mesa para el ciclo 2020-2021. El esquema seguía las directrices del gobernador Larry Hogan en su ruta para la recuperación de la educación.
Las alternativas eran el aprendizaje única y exclusivamente en línea, escuelas abiertas con opciones de tomar clases virtuales y un híbrido entre ambas posibilidades.
Actualmente, el condado se encuentra en la fase dos de la reactivación, una etapa en la que el área transita desde mediados del pasado mes de junio.