El estado de Maryland ha entregado más de dos millones de piezas de protección contra el COVID-19 tanto a personal como a reclusos de las cárceles de la entidad; sin embargo, sindicatos y defensores de los derechos de los reos reclaman que el número representa poco respecto a lo necesario para frenar el avance del brote en el sistema.
Batas, guantes, desinfectante y mascarillas forman parte del grupo de herramientas repartidas, según detalló Mark Vernarelli, portavoz del Departamento de Seguridad Pública y Servicios Correccionales de Maryland, Mark Vernarelli.
Pero del lado sindical, señalan que el esfuerzo no es lo suficientemente grande para poner bajo resguardo a todos.
El Baltimore Sun citó a Patrick Moran, presidente del consejo de AFSCME 3, quien aseguró que hacen falta más piezas, pues han notado que tanto el personal de los centros de máxima seguridad como los reclusos están reutilizando parte de lo enviado.
“Esa es una gran cantidad. Sin embargo, aproximadamente 26.000 personas pasan por esto todos los días, y algunos artículos se usan a diario o cada dos días”, manifestó.
De los más de 80 mil casos de coronavirus en Maryland, mil 102 se concentran en cárceles del estado, de acuerdo con datos suministrados por el Departamento de Salud Pública y Servicios Correccionales. De la cifra, 465 son empleados y 637 reos.
En cuanto a las muertes, más de tres mil en el estado, ocho prisioneros y un oficial figuran en la lista.
De las 18 mil 844 pruebas aplicadas en cárceles, 3.5% han arrojado positivos, una tasa baja; sin embargo, eso no resta peligro a la situación dentro de estos centros, en gran parte, por el mínimo respeto a la norma del distanciamiento social, clave para mantener a raya el brote.
La falta de recursos llevó a que le jueves un grupo de personas protagonizara una manifestación en el centro de Baltimore, donde a través de una caravana de automóviles se exigió mayor atención en las prisiones de la entidad.
Sonia Kumar, abogada de alto rango de la Unión Estadounidense de Libertades Civiles de Maryland, advirtió que expertos en materia de salud han señalado en repetidas oportunidades que la atención a tiempo podría evitar el desborde de casos en lugares de este tipo; no obstante “nada ha cambiado”.
“Mientras estén en ese entorno, corren el riesgo de sufrir daños”, comentó la abogada.