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RÁPIDO. Puede llenar el Censo mientras espera el bus o en la estación de tren, apenas le llevará unos minutos. || FOTO: CREDITO: Cort. Oficina del Censo

Las aventuras y tribulaciones del Censo de 2020 se parecen a una carrera de obstáculos. Quienes trabajan para evitar el fracaso de la encuesta nacional más importante de cada 10 años, siguen saltando esos atascos e ingenian estrategias de última hora para conseguir que todos sean contados.

El Censo ha debido enfrentar amenazas de recortes presupuestarios y politización; presiones del presidente Donald Trump para incluir la pregunta de la ciudadanía; la pandemia; y, para aumentar la confusión, una vez más Trump entorpece este proceso obligando a recortar en un mes la fecha de cierre. El nuevo plazo es el 30 de septiembre.

Las organizaciones latinas que abogan por una mayor participación de los latinos en el Censo enfrentan un estado de angustia. La coalición del condado de Prince George tiene urgencia de difundir el mensaje de que hoy más que nunca es importante dejarse contar; premura de crear confianza para los encuestadores que ya están golpeando las puertas de quienes aún no han llenado el formulario; prisa de que escuchen a los informadores están recorriendo los barrios hablando del Censo; y, necesidad de que sepan que si no responden faltará dinero para salud, educación, alimentación y transporte.

Este sentido de urgencia está justificado: en tres áreas de Prince George solo el 30% de habitantes ha respondido. “Si eso no cambia vamos a perder mucho dinero y este tiempo debemos utilizarlo para regar la voz a favor del Censo y para presionar a nuestros líderes para que logren que se extienda la fecha”, dijo la concejal Deni Taveras.

Responda por Internet o por teléfono

“El cambio de fecha es un desafío, pero si la población completa el Censo por Internet o por teléfono, estaremos garantizando los recursos para nuestra comunidad”, dijo Gloria Aparicio-Blackwell, coordinadora de la coalición que promueve el Censo en Maryland, durante una conferencia virtual.

Una de esas líderes que estos días no deja piedra sin remover es Elizabeth Hewlett, presidenta de la Comisión de Planificación de Prince George. “Es importante que respondan porque eso representa millones de dólares para cupones de comida (food stamps), para los servicios de emergencia que están luchando contra el coronavirus, para las vacunas o para el transporte”, dijo.

Sin embargo, reconoció que las limitaciones de cada organización llegan hasta donde comienza la voluntad de los ciudadanos. “Necesitamos que usted haga lo suyo, llame por teléfono o vaya a online y llene el Censo. Ábrales la puerta a los encuestadores, ellos no son sus enemigos, ellos están para ayudarnos”, es el clamor de Hewlett, quien recordó que los inmigrantes indocumentados también deben llenar la encuesta.

Solo necesita 10 minutos para llenar la encuesta y puede hacerlo en español ingresando a 2020census.gov o llamando al (844) 468-2020, no lo le harán esperar, la atención es rápida y en su idioma. Sus respuestas servirán para computar el número de habitantes que viven en el país.

En Maryland, el 32.5% de los hogares aún siguen ignorando al Censo; y, de no completarlo, Prince George perderá $300 millones.

Hágalo por sus hijos

Daniel Jones, representante de la Oficina del Censo, dijo que “estamos haciendo lo posible para no dejar a nadie fuera, al margen de la pandemia y del cambio de fecha”. Este funcionario enlistó los lugares donde se está llegando con el mensaje de dejarse contar: sitios de distribución de comida, bancos de alimentos, albergues, bajo los puentes donde se refugian los sin techo, viviendas de transición, hoteles, farmacias, mercados barriales y pronto en los colleges y universidades.

Para Joselyn Peña-Melnyk, delegada estatal de Maryland, “responder al Censo es cuestión de ahora o nunca, porque el tiempo se agota. El coronavirus está desnudando las grandes injusticias en áreas como Langley Park o Hyattsville, donde se concentran los inmigrantes. Esta situación solo pueden cambiarla ellos mismo respondiendo al Censo. Hágalo por sus hijos, es gratis”.

Por cada persona que no responda se perderán $18 mil al año.

“Si llama a mi oficina pidiendo ayuda, le diré que no tenemos recursos y esa será su culpa por no apoyar al Censo”, advirtió Peña-Melnyk. Ese dinero servirá para dar salud a los abuelitos, para el almuerzo escolar de sus hijos, para el bus que los llevará a la escuela o para contratar más doctores, profesores, bomberos y policías.

“El Censo también sirve para que no callen su voz”, dijo Peña-Melnyk. El número de representantes al Congreso depende del total de habitantes que viven en un distrito. “Si quiere devolver la ayuda que alguna vez recibió de CASA de Maryland, Identity o Caridades Católicas, devuélvales dejándose contar”, fue el mensaje de Aparicio-Blackwell.

UNIDOS POR EL CENSO

Jóvenes. Si necesita ayuda para llenar el cuestionario, llame a Identity al (301) 963-5900. El pedido de Norma Morales, de Identity, fue para los jóvenes que manejan bien la tecnología: “llenen el Censo en familia, hacerlo les hará sentirse bien”.

Familias. Mary’s Center está haciendo llamadas sobre el Censo a sus 60 mil clientes. Las familias indocumentadas que recibieron fondos de Events DC están obteniendo ayuda para llenar la encuesta, informó Lyda Vanegas de Mary’s Center.

Estudiantes. Una campaña, a través de las redes sociales, está en marcha para animar a los estudiantes de Montgomery College a llenar el Censo, informó Karla Silvestre. Muchos de ellos viven en áreas donde la respuesta es muy baja.

Escuelas. El Departamento de Educación de Prince George’s motivará a los adolescentes a llenar el Censo por sus padres. También pedirá a los maestros que hablen con sus alumnos sobre la importancia del mismo.