Autoridades del condado Henrico, en Virginia, anunciaron que están en la búsqueda de voluntarios para la distribución de kits de ayuda contra la pandemia del COVID-19 en el área. Los responsables de la zona esperan armar los paquetes este lunes y entregarlos jueves y viernes.

Cada paquete contiene tres mascarillas reutilizables, desinfectante de manos y panfletos con información sobre la pandemia.

Para la fecha, Virginia acumula 112 mil 966 casos positivos y 2 mil 467 víctimas mortales.

Desde la Universidad Johns Hopkins, en Maryland, expertos aseguraron que el olfato aparece como el sentido que más riesgo genera al momento de posibles contagios.

Pese a que desde un principio la recomendación de especialistas llevó a señalar que es menester cubrirse tanto la boca como la nariz, la más reciente investigación sugiere que las células olfativas cuentan con un elevado número de receptores llamados ACE2, los cuales son más vulnerables ante el coronavirus.

Andrew Lane, investigador principal del estudio, señaló al Baltimore Sun que no hay que dejar de usar tapabocas.

“Podrías infectarte respirando” sin el debido uso de la pieza e “infectar a otras personas respirando por la boca o la nariz” sin cubrirse.

El experto aclaró que estos estudios están apenas en una fase preliminar; sin embargo, desde ya se demuestra que la principal entrada del COVID-19 al organismo es por la vía olfativa. Este es un paso importante para nuevas sugerencias que ayuden a la personas a poner freno a la cadena de contagio.

El debido cuidado y resguardo sería clave para reducir la transmisión del virus mientras especialistas siguen en la carrera por dar con la vacuna que finalmente genere resultados positivos en las personas.

El estudio que llevan a cabo los expertos de la salud en la universidad Johns Hopkins también permitiría desarrollar nuevas respuestas en torno a uno de los síntomas del COVID-19 y que apunta a la pérdida de olfato por parte de algunos de los afectados.

Los encargados de la investigación también buscan pistas sobre aquellos casos en los que las personas no presentan síntomas de la enfermedad.

El ensayo se lleva a cabo con científicos que examinan tejidos tomados de células olfativas. Hasta el momento se determinó que aquellas que recubren la parte superior de la nariz 700 veces más receptores ACE2 en comparación con el resto de la nariz.

“Es la primera vez que estas células particulares de la nariz se asocian con COVID-19”, señaló el doctor Martijn Nawijn, especialista del Centro Médico Universitario de Groningen, ubicado en los Países Bajos, a través de un comunicado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *