En una rueda de prensa ofrecida este lunes, la alcaldesa de DC, Muriel Bowser, y el jefe de la policía del Distrito, Peter Newsham, apuntaron a “agitadores externos” como los causantes de los disturbios en las calles del área en los últimos días, movilizaciones que nacieron luego del ataque sufrido por Jacob Blake, afroamericano que recibió siete impactos de bala de parte de un oficial de la policía de Kenosha, en Wisconsin.

Incontables marchas y protestas se organizaron a lo largo y ancho del territorio estadounidense, en una situación similar a la que marcó la muerte de George Floyd el pasado mes de mayo.

En DC, por ejemplo, las accione se torcieron de su camino pacífico y en su lugar un grupo de manifestantes lanzó fuegos artificiales y globos llenos de orina a los efectivos de la policía local.

Hasta la fecha, las más recientes movilizaciones en el Distrito han llevado al arresto de al menos 69 personas. En cuando a los hechos violentos, se registran unos 10 oficiales heridos.

En su rueda de prensa, Bowser y Newsham indicaron que no tolerarán acciones de este tipo, destacaron la dinámica pacífica de la mayoría de los participantes en protestas y rechazaron a factores externos que han destruido propiedades.

“Estamos viendo un cambio en quién está involucrado y un cambio en los tipos de tácticas utilizadas”, comentó la alcaldesa del Distrito.

Según Newsham, aproximadamente el 70% de los detenidos en las recientes protestas no eran habitantes de DC.

Según las autoridades, la policía lleva a cabo una serie de investigaciones sobre quién está detrás de esto y la financiación para que agitadores se encarguen de sembrar el caos en las marchas.

“Vamos a hacer todo lo posible para llegar al fondo”, agregó Newsham.

La policía dispersó a decenas de manifestantes en Washington DC la madrugada de este lunes. Los oficiales rociaron un químico irritante y atacaron a algunas personas entre la multitud, mientras se movían rápidamente para despejar la Plaza Black Lives Matter.

No está claro por qué la policía se acercó a la multitud para dispersar a los manifestantes, de acuerdo con una reseña de The Washington Post.

El irritante, que se aplicó poco después de la medianoche del domingo, hizo que decenas de manifestantes se dispersaran desde la esquina de las calles 16 y H NW. La policía, con cascos y equipo antidisturbios, se desplegó a lo largo de la calle H en las afueras de Lafayette Square.