Bryan y Tanya Levy, padres de Bowen Levy, demandaron a la Escuela Especial Central en Edgewater, Maryland, luego de que el joven muriera ahogado con un guante el pasado 5 de noviembre del año 2019.

El Capital Gazette informó que los representante del menor de edad, quien era diagnosticado con autismo, alegaron en su querella negligencia por parte del centro educativo.

El medio añadió que según la demanda, el salón no contaba con el maestro, dos asistentes, además del asistente designado para el joven el día que este murió. En su lugar, solo había suplentes.

El documento agrega que uno de los suplentes aseguró que no revisó la planificación del día.

Capital Gazette indicó que Bowen había sido diagnosticado con una afección compulsiva que lo llevaba a ingerir artículos no alimenticios. El 5 de noviembre de 2019, el joven tomó un guante de goma y lo ingirió. La pieza le cortó el oxígeno por unos 10 minutos. Pese al esfuerzo de haberlo llevado a un hospital, murió cinco días después.

Los abogados de sus padres comentaron que la condición de Bowen “era bien conocida por el sistema escolar del condado de Anne Arundel, que prometió proporcionarle supervisión individualizada, una promesa en la que sus padres confiaban. Las Escuelas Públicas del Condado de Anne Arundel rompieron esa promesa”.

Bajo la demanda, sus padres aspiran obtener una indemnización de $75 mil.

La querella va directamente contra la Junta de Educación del Condado Anne Arundel, el presidente de la Junta y el director de la escuela.

“Nosotros y especialmente el personal de Central Special School seguimos lamentando la pérdida de Bowen”, expresó Bob Mosier, portavoz de la escuela.