Tras casi un año sin un regreso eficaz a las aulas, este martes estuvo marcado por la vuelta de miles de estudiantes de las escuelas públicas del Distrito de Columbia (DC), a quienes alejó de su base de operaciones la pandemia del COVID-19 en gran parte de 2020.

Fueron meses de planificación por parte de las autoridades encargadas; sin embargo, la última palabra siempre estuvo del lado del brote. Gradualmente, los números fueron bajando y esto, sumado al arribo y aplicación de la vacuna, permitió retomar con éxito la idea.

Este martes, no obstante, la vuelta a clases se vio retrasada por las fuertes nevadas que caracterizaron el fin de semana pasado en la capital de Estados Unidos. Según el Washington Post, dos horas más tarde subió el telón de la jornada en las aulas.

La fuente detalló que se esperaba que al menos 9 mil estudiantes volvieran a sus escuelas, un número menor al total de 52 mil inscritos en instituciones públicas.

La decisión es llevar gradualmente a los jóvenes a incorporarse nuevamente al sistema.

"Sabemos que nuestros estudiantes están listos, sabemos que nuestros edificios están listos, sabemos que nuestro personal está listo y estamos ansiosos por verlos en el aula", escribió en una carta el canciller Lewis D. Ferebee.

Mientras el regreso a clases era oficial, el temor a la propagación de la pandemia del COVID-19 era también una realidad. Además, un grupo de profesionales amenazó con tomar acciones amparados en los riesgos por el virus.

Bajo la Unión de Maestros de Washington, una alianza de alrededor de 4 mil maestros expresó su rechazo, de los cuales mil 800 estaban asignados para trabajar este martes.

Dicho sindicato no organizó movilizaciones para este martes; sin embargo, solicitó a las autoridades locales elaborar un plan más efectivo. En respuesta, el Sistema Público Escolar solicitó a un juez otorgar una orden de restricción temporal contra el colectivo ante posibles huelgas.

El Post agregó que será cada escuela la que de manera independiente diseñe un plan de reapertura. Habrá zonas en las que los grupos se dividirán por turnos y así despejar el área, respetando el distanciamiento social.

Desde el lado de la administración, se conoce que el Distrito gastó alrededor de $34 millones para hacer más seguras las escuelas con medidas más estrictas de bioseguridad.

Pese a todo, la dinámica virtual se mantendrá mientras el proceso de vacunación se hace cada día más grande.