EMBAJADORES. Los mejores embajadores de la vacuna son los miembros del personal de salud que ya se ha vacunado y está vacunando. En la foto trabajadores de Mary’s Center. | FOTO: Cortesía

Por Olga Imbaquingo | Especial para El Tiempo Latino

Por estas fechas, hace un año, era impensable imaginar una vacuna que protegiera del COVID-19. Eran días de shock, confusión y de poco conocimiento sobre un virus que puso al planeta en una insufrible y larga cuarentena. Hoy solo en el mercado estadounidense hay tres vacunas que empiezan a llegar en cantidades significativas. Para obtenerlas hay que registrarse, tener un poco de paciencia y apenas llegue su turno, debe vacunarse.
Estos días se redoblan los esfuerzos para que la comunidad hispana se vacune y así ponerle fin a esta pandemia. Si hace un año el mensaje era póngase mascarilla, lávese las manos con frecuencia, mantenga la distancia, no visite a los abuelos ni celebre su cumpleaños; el de ahora es el mismo, con una diferencia: este trae una alta dosis de esperanza, porque ya se ve la luz al final del túnel. Ese resplandor tiene nombre de Pfizer, Moderna y Johnson & Johnson.
“Las tres vacunas son efectivas. Al principio se aspiraba una positividad de al menos el 50%. Las vacunas existentes tienen una eficacia sobre el 90% y protegen contra el COVID-19 más severo, causante de hospitalización y muerte”, dijo la doctora Kathleen Page, especialista en enfermedades infecciosas de Johns Hopkins.
La falsa creencia de que quienes ya se infectaron con el coronavirus no necesitan la vacuna fue desmontada por la doctora María Márquez, pediatra y directora médica de Mary’s Center. “No se sabe exactamente cuánta inmunidad lograron quienes tuvieron COVID-19, puede haber casos que consiguieron un 80%, otros el 40% o el 20%. Como nunca sabremos hay que vacunarse, porque de la vacuna sí sabemos el porcentaje de protección”.
Tampoco hay que olvidar que existe el riesgo de infectarse por segunda vez con alguna de las variantes. “Si le damos la oportunidad, el virus cambia de disfraz y para evitar esas nuevas cepas hay que seguir usando mascarilla, manteniendo la distancia y utilizar a la vacuna como escudo de protección”, recomendó Page.

REGISTRO. Cada vez hay más vacunas, pero todavía no las suficientes. Debe registrarse para recibir la vacuna cuando llegue el momento. | FOTO: Cortesía


Los latinos sí quieren vacunarse
Las doctoras Page y Márquez recientemente participaron en una entrevista en vivo por Facebook, moderada por el editor ejecutivo de El Tiempo Latino, Rafael Ulloa. Durante ese encuentro, estas profesionales de la salud dijeron sentirse gratamente sorprendidas por la respuesta de los latinos a favor de la vacuna y coincidieron que ahora mismo la demanda es mayor que las reservas.
“Sí hay gente de la comunidad hispana que aún tiene miedo, pero en general están entusiasmados. Son muchos menos los que no quieren vacunarse”, aseguró Page; y, según Márquez, “siempre habrá quien no quiere la vacuna y a ellos va a ser difícil convencerlos, pero los latinos están muy receptivos”.
Eso es una buena tendencia, porque, al menos, se necesita que se vacune el 80% de la población para cortarle el paso al coronavirus. Más de 300 millones ya se han vacunado en el mundo y los reportes de los efectos secundarios son pasajeros, uno o dos días de dolor en el brazo y de la cabeza, algo de cansancio o fiebre. “Si tienen esos malestares tomen acetaminofén pero no antes de recibir la vacuna”, esa es la recomendación de Márquez a sus pacientes.
¿Por qué es de suma importancia alcanzar ese 80% de vacunados?, porque solo entonces, dijo Page, “nos podremos ir de fiesta, de lo contrario el virus seguirá circulando”. Márquez tiene una idea parecida: “la vacuna no actúa inmediatamente, la primera dosis da algo de protección y con la segunda se logra el 95%. Tenemos que seguir protegiéndonos, hay variantes y creemos que son más infecciosas y aún no tenemos claro cómo podría protegernos la vacuna de estas. Si queremos vernos pronto, todos debemos vacunarnos”.
Tanto Márquez como Page quisieron dejar en claro al público latino, especialmente a los inmigrantes sin documentos, que la vacuna es para ellos también y no tiene costo. “Muchas personas no saben que si tienen presión alta, obesidad u otra enfermedad crónica sí califican para recibir sus dosis más pronto”, señaló Márquez, a quien le encanta decir que “la vacuna es un milagro de la ciencia, porque en apenas nueve meses se ha logrado esta maravilla”.


Nosotros somos los mejores mensajeros
La estrategia es predicar con el ejemplo. Ya hay legiones de doctores y enfermeras vacunados que les dejan saber a sus pacientes que siguen en pie. La propuesta es: póngasela y cuéntele de su experiencia a la abuelita, a los tíos, a los amigos, al vecino. “La gente aprende de las evidencias y si los vacunados logran convencer al menos a uno más de lo efectiva y segura que es la vacuna, en los próximos meses se habrá inmunizado a millones y eso nos ayudará a regresar a la normalidad”, esa es la expectativa de Matt Barreto, presidente LD Insights a y profesor de ciencias políticas de la UCLA.
En el marco del encuentro “Distribución Igualitaria de la Vacuna”, organizado por el Congressional Hispanic Caucus Institute, María Gómez, presidenta y directora ejecutiva de Mary’s Center, aseguró que “educación, educación, educación”, es la mejor herramienta contra la desinformación y la desconfianza, puesto que en las pruebas de ensayo de la misma hubo una buena representación de latinos.
Pese a que la población hispana en Estados Unidos representa algo menos del 20% (56 millones), hasta enero de este año, el 30% de los casos de coronavirus recaían sobre esta minoría. Cuando se compara con la población blanca, la probabilidad de que los hispanos terminen en un hospital es ocho veces más y la cifra de fallecidos de cuatro veces más.
Esto demuestra lo desproporcionalmente devastadora que ha sido la pandemia para los latinos. La llegada de la vacuna es una buena noticia, pero les hace falta información y un acceso a la vacuna más rápido e igualitario.
“La pandemia expuso las desigualdades, pero que creo que en Washington hay más oídos abiertos para escuchar que hay millones de personas viviendo con las justas y que la desigualdad es sistemática”, dijo Barreto durante el encuentro del Caucus Latino, para quien parte del éxito de una vacunación masiva “recaerá sobre nosotros mismo, sobre nuestros médicos y enfermeras latinos y sobre los medios comunicación hispanos, ellos serán los mejores mensajeros”.