CLASES. Astrid Gámez, al centro, durante una graduación de la clase del programa “A Quién se lo Digo”, contra el abuso sexual infantil. | FOTO: FSN

Por Milagros Meléndez - Especial para El Tiempo Latino

Los casos de abuso infantil que Astrid Gámez ha referido a las autoridades en Virginia son varios. El más reciente, durante la pandemia, es el de un adolescente de 14 años que recibía cajas con contenido pornográfico que le dejaba en la puerta de su casa “un amigo” mayor. También figuran el de una niña de 12 años que estaba siendo abusada por su padrastro y el de una pequeña de 6 años, que había intentado alertar del abuso pero no podía comunicarse apropiadamente. Se lo descubrieron después de un diagnóstico de infección vaginal. El padre la estaba violando sexualmente.

Por dos décadas Gámez ha estado trabajando con padres y familias hispanas ayudándoles a descubrir herramientas prácticas para el desarrollo saludable de los menores a través de la organización que fundó, Family Services Network.

Sin embargo, desde hace cinco años —la venezolana que cuenta con una maestría en psicología— ha concentrado sus esfuerzos en educar, concientizar y prevenir el abuso sexual infantil entre las familias latinas del área metropolitana de Washington.

“Es un tema tabú en nuestras familias. No se quiere hablar de ello o se toca de una manera muy superficial. Y sabemos que es un tema grave, de salud pública, al cual debemos prestarle atención, porque se trata de la vida de nuestros niños y un futuro que se puede arruinar si no tomamos las medidas necesarias”, expresó Gámez a El Tiempo Latino.

Abril es el Mes de la Prevención del Abuso Infantil. Según la Asociación Nacional de Adultos Sobrevivientes de Abuso Infantil, hay más de 42 millones de sobrevivientes de abuso sexual en los Estados Unidos.

“Los casos ocurren a diario y muchas veces no son identificados como tal porque los ignoramos”, dijo Gámez. “Creemos que abuso sexual solo es cuando hay una violación y penetración. Pero abuso sexual también es cuando se expone a los niños a pornografía, a lenguaje sexual explícito o cuando los adultos tienen relaciones sexuales sin percatarse que los niños están observándolos”, añadió Gámez.

Según la organización The Advocacy Center, una de cada 3 niñas y uno de cada 5 niños son abusados sexualmente antes de los 18 años.

Cifras oficiales del Departamento de Justicia señalan que nueve de cada 10 niños que han sido víctimas de abuso sexual han conocido de alguna manera a sus abusadores. “Estas cifras son impactantes pero muy reales. Y yo lo veo cada día”, expresó Gámez. “En muchas ocasiones la familia o los padres no creen a las víctimas por el hecho de que el abusador está dentro del núcleo familiar o de amistades”, dijo al instar a los padres a creer en los niños.

“Por favor hay que creer en la palabra de sus hijos. Es mejor que las autoridades investiguen a los sospechosos y que después se determine si ocurrió o no el abuso.

Lo peor es dudar de lo que nuestros niños están diciendo”, indicó al relatar los casos.

JUNTOS. La familia Blanco acude al programa de Family Services Network y está comprometida con la campaña para prevenir el abuso sexual infantil. | FOTO: FSN

Impacto del COVID-19

Varios reportes indican que los casos de violencia doméstica, abuso y negligencia infantil aumentaron durante la época de confinamiento a causa del COVID-19. El hecho de permanecer encerrados en casa, posiblemente con el abusador cerca, podría haber generado un aumento en los casos de violencia dentro de las familias. Sin embargo, las denuncias de abuso infantil no podrían haberse realizado.

Dalia Palchick, supervisora (concejal) del condado de Fairfax, Virginia, enfatizó este hecho al publicar una proclama por el Mes de Prevención contra el Abuso Infantil.

“Durante la pandemia de COVID-19, muchas familias se enfrentan a factores de riesgo de abuso y negligencia infantil, incluido el estrés de los padres, la inestabilidad económica, la inseguridad alimentaria, la falta de cuidado infantil adecuado y la falta de rutinas normales”, dijo al señalar que “todos los niños merecen crecer en un entorno de apoyo, estable y enriquecedor. En este momento, la comunidad debe intervenir para vigilar a los niños en su vecindario, ya que muchos de los factores de protección infantil normales no están en su lugar durante esta crisis”.

Gámez agregó que “la mayoría de estos casos se reportan desde las escuelas y como estas han permanecido cerradas durante esta época, las denuncias no se han realizado. Este es un problema grande”, manifestó Gámez.

“Amigo” mandaba cajas con pornografía

Gámez contó el caso del menor de 14 años, quien al empezar las clases presenciales caminaba de su casa a la escuela y viceversa. “En el camino se le acercó un hombre que le hacía conversación. Y frecuentemente lo acompañaba en su trayecto. En una de las ocasiones el hombre le dijo ‘he comprado McDonald’s y se lo dio’. En otra oportunidad, fue un chocolate. Y así fue hasta ganar un poco de confianza”, dijo Gámez.

Según Gámez el individuo empezó a dejarle cajas de encomienda en la puerta. Estas contenían artículos y fotografías de pornografía. “El niño decía que eran cosas que él estaba comprando de Amazon. Pero los padres se daban cuenta que el adolescente había cambiado y que se ponía nervioso cuando recogía las cajas”, dijo Gámez.

Hasta que un día uno de los padres se percató del hombre que estaba dejando las cajas y lo interceptó. “El caso está en investigación y parece más serio de lo que se muestra”, explicó sin dar más detalles por el hecho de que aún se encuentra en investigación. “Lo único que puedo decir es que ocurrió en Virginia”, dijo la experta.

ARTE. Dibujo de un niño de 6 años durante la campaña del Mes de Prevención del Abuso Sexual Infantil. | FOTO: FSN

“Madres, crean a sus hijos”

Otro de los casos que nombró Gámez al inicio de esta nota es el de una adolescente de 12 años. “Me llamaron los pastores de una iglesia, diciéndome que creían que la niña estaba siendo abusada sexualmente por su padrastro, pero que la madre no le creía”, contó Gámez.

La experta no se sorprende por este hecho. A lo largo de los años que ha lidiado con el problema se ha encontrado con padres que dudan de la palabra de sus niños.

“El no creer a la víctima es lo peor que puede pasar, mucha más si los que dudan son las madres. El daño y los estragos psicológicos son mayores”, dijo la psicóloga Claudia Campos.

Campos sostiene que son varias razones por las que las madres no creen a sus hijos. “Puede ser el ‘shock’ de pensar que su hija está siendo abusada. Más aún cuando se trata del padrastro porque tienen que lidiar con la culpa por haber traído al hombre al hogar”, dijo. En otras situaciones es por la situación de codependientes de las mujeres con sus parejas o esposos. “Están apegadas al hombre o también porque han tenido problemas con sus hijos y son más mujeres que madres”, indicó. Además está el factor de no querer “destruir” la familia, al reportar el hecho enviar a la cárcel al esposo, familiar o amigo.

En el caso de la menor de 12 años, Gámez contó que la mamá estaba justificando el hecho. “Decía que la niña estaba inventando la situación para hacerles daño”, expresó.

El hombre fue denunciado y terminó siendo procesado.

“Mi papá se come mi ‘galleta’ y yo no quiero”

Al contar el caso de la niña de 6 años que había sido abusada sexualmente por su padre, Gámez hace un llamado de atención para que los padres enseñen a sus hijos cómo llamar a sus partes privadas con el nombre real. “En las clases que yo he dado he encontrado que los padres le ponen todo tipo de apodos a las partes privadas. He contado hasta 100 terminologías”, dijo. “Yo les digo a los padres que enseñen a sus hijos a llamar sus partes como son: pene y vagina para que no ocurran casos como los de esta niña de 6 años, que llamaba ‘galleta’ a su ‘vagina’ y no podía darse a entender”, dijo.

La pequeña le dijo a una maestra que su padre “estaba comiendo su galleta y ella no se la quería dar”. Para la niña “galleta” eran sus partes privadas. “La niña estaba diciendo que la estaban abusando, pero la maestra no se imaginaba que la pequeña se estaba refiriendo a un abuso sexual”, indicó Gámez. “Al final la niña desarrolló una fuerte infección urinaria y allí se descubrió lo que estaba pasando”, añadió.

Huellas de por vida

El abuso sexual infantil deja marcas de por vida, dijo la doctora Campos. “Hay que trabajar mucho con él o con ella para poder asumir lo pasado y afrontar el trauma”, añadió.

Entre las consecuencias de estos abusos a largo plazo se encuentran una baja autoestima, miedos, sentimiento de suciedad, vergüenza, culpabilidad, hipersexualización o temor al sexo, anorexia, depresión, psicosis, dificultades para relacionarse, dependencia, drogadicción, autolesiones, o tentativa de suicidio.

Programa “A Quién se lo Digo”

Gámez estableció hace cinco años el programa “A Quién se Lo Digo” —bautizado coloquialmente como “AQD”— con la finalidad de educar a los padres sobre la prevención y protección de abuso sexual infantil. “Este programa de cinco semanas les da las herramientas necesarias a los padres para prevenir y detectar las señales del abuso infantil”, dijo.

En la actualidad Gámez ofrece el taller vía internet.

Para reportar casos de abuso sexual infantil o unirse a los talleres de Family Services Network las personas deben llamar al (703) 867-1973.

En caso de emergencia, llamar al 911. No deben temer si son indocumentados, afirmó Gámez.

CÓMO RECONOCER EL ABUSO SEXUAL INFANTIL

Estos son algunas de las señales que muestran los niños que han sido abusados sexualmente:

• Muestra desconfianza hacia alguna persona.

• Dibuja, juega o imita conductas sexuales adultas.

• Tiene un repentino descenso en el desempeño académico.

• Nombra molestias físicas sin causa orgánica aparente: dolores de cabeza, estómago, insomnio o pesadillas.

• Manifiesta cambios en la expresión de sus emociones.

• Aumenta o disminuye repentinamente su apetito.

• Se resiste a ir a la escuela o a la casa de algún familiar o amistad.

• Presenta lesiones o infecciones genitales.

• Hay una regresión en el control de orina.

CIFRAS:

Hay más de 42 millones de sobrevivientes de abuso sexual en Estados Unidos (Asociación Nacional de Adultos Sobrevivientes de Abuso Infantil)
1 de cada 3 niñas es abusada sexualmente antes de los 18 años (The Advocacy Center)

1 de cada 5 niños es abusado sexualmente antes de los 18 años (The Advocacy Center)

1 de cada 5 niños son solicitados sexualmente mientras están en Internet antes de los 18 años (National Children’s Alliance: Nationwide Child Abuse Statistics)

El 30% de los abusos sexuales nunca se denuncia. (Centro de Prevención y Protección del Abuso Sexual Infantil)

-Casi el 70% de todas las agresiones sexuales denunciadas, incluidas las agresiones a adultos, les ocurren a niños menores de 17 años. (Centro de defensa de los niños)

-El 90% de las víctimas de abuso sexual infantil conocen al perpetrador de alguna manera. (Departamento de Justicia de EE. UU.)