COALICIÓN. Se creó una amplia coalición para vencer los obstáculos que impiden una masiva vacunación de los latinos en el área metropolitana. | Cort. CASA Maryland

Por Olga Imbaquingo |Especial para El Tiempo Latino

La pandemia está dejando varias lecciones a los latinos, algunas de ellas son: organizarse y agruparse, recolectar información y estadísticas fidedignas y exigir sentarse en la mesa de las decisiones en igualdad de condiciones.
Antes de la pandemia existían organizaciones y servicios locales, municipales, estatales y federales, pero a los hispanos les faltaba un eje aglutinador que los interconecte y se ponga a las órdenes de la comunidad.
Al menos en Virginia, Washington DC y Maryland la lección está aprendida: acaba de crearse la Coalición Latina del Atlántico Medio por el Acceso Equitativo a la Vacuna (MALVEC, por sus siglas en inglés). “Es mi bebé”, dijo Laura Gutiérrez, responsable de la oficina de enlace comunitario de la Alcaldía de Annapolis. Su idea nació de ver que las necesidades de los latinos eran inmensas y no había un sistema organizado para ayudarlos.
“Comprendí que debíamos trabajar juntos, pero no teníamos información ni estadísticas precisas que nos den una idea de las disparidades y dónde esas necesidades eran más urgentes. Quizá algunos pensarán que debimos crear MALVEC el año pasado, pero la realidad es que estábamos superados por la situación”, fue la reflexión de Gutiérrez.

VACUNACIÓN. CASA Maryland realizó su primera ronda de vacunación nocturna para inmunizar a los trabajadores. | FOTO: Cortesía CASA Maryland

Más allá de la pandemia
La propuesta quiere ir más allá de lo coyuntural y, a criterio de Gabriela Lemus, quien en diciembre pasado fue elegida la primera directora de Maryland Latinos Unidos, se trata de “sembrar la semilla e irle poniendo agua para que crezca”. En otras palabras, el compromiso es continuar con sus esfuerzos más allá del fin de la pandemia.

“MALVEC es una alianza de muchas organizaciones y su meta de inicio es conseguir la equidad en las vacunas. Esto es lo urgente, pero no queremos quedarnos en eso. Tenemos el objetivo de construir una alianza duradera enfocada en los derechos y servicios de salud para los hispanos y que trabaje con los proveedores de atención sanitaria y con los gobiernos locales en asuntos de salud de la comunidad latina”, aseguró Gutiérrez a El Tiempo Latino.

En esa coalición están varias organizaciones sin fines de lucro y de servicios como Maryland Latinos Unidos, CASA, Fundación Esperanza y Centro de Ayuda; instituciones académicas como las universidades George Washington y John Hopkins; y, gobiernos locales como la Alcaldía de Annapolis, donde estará la sede de MALVEC.

Durante una conferencia virtual para anunciar el lanzamiento de MALVEC, Lemus aseguró que del 46% de las vacunas que han llegado a Maryland, el 7% ha sido para los latinos. “Eso quiere decir que todavía hay mucho trabajo por hacer”. 

LATINOS. Solo el 30.6% de los latinos han recibido al menos una vacuna en todo el país. Los asiáticos y los blancos lideran el mayor número de inmunizados. | FOTO: Cortesía CASA Maryland

La academia vino en auxilio
En medio de la emergencia fue urgente la intervención del sistema académico. Carlos Rodríguez, profesor asociado en prevención de salud de Milken Institute de George Washington University, promovió la primera investigación sobre el impacto de la pandemia y la mortalidad entre los latinos en Estados Unidos y Puerto Rico. En su recorrido se encontró con esta cruda realidad: casi no se estaba preguntando la raza, la etnia y el idioma de los pacientes.

“Sin esa información básica, fue muy difícil medir el impacto en nuestras comunidades. De esa experiencia algo positivo se consiguió: que se empiece a recolectar a nivel local y nacional información estadística de las comunidades para entender los efectos de la pandemia”, contó Rodríguez.

Ya hay suficientes vacunas, pero como dice Rodríguez, “lamentablemente seguimos enfrentando las mismas barreras, hace un año no podíamos decir con precisión cuán afectada estaba nuestra comunidad y ahora tampoco podemos decir con certeza qué está pasando con la vacunación entre los latinos”.

OBJETIVO. La Coalición MALVEC tiene como objetivo inmediato trabajar para que los latinos se vacunen masivamente. | FOTO: Cortesía MD Latinos Unidos

Primeros embajadores de salud
Para la doctora de CASA Maryland, Michelle LaRue, lamentablemente “no hay una varita mágica”, la pandemia solo exacerbó los problemas ya existentes como la inseguridad alimentaria y precariedad en la vivienda accesible, mientras las demandas del servicio de salud por teléfono aumentaron hasta en 500% en los últimos 15 meses. CASA hace poco organizó su primera clínica de vacunación nocturna para inmunizar a los trabajadores latinos que no tienen tiempo en el día.

“A finales de 2020 fue muy difícil que nos dejen ser parte de las conversaciones sobre la distribución de la vacuna para que nuestra comunidad tenga las mismas facilidades de acceso que otras comunidades”, contó LaRue, quien está segura que a los latinos les llevará mucho más tiempo recuperarse.

Algunos cambios, aunque muy limitados, se están dando. Por ejemplo, el Departamento de Salud de Maryland, destinó un fondo que facilitó el envío de embajadores de salud a la comunidad. “Son ocho personas que están en los lugares donde viven más hispanos, están golpeando puertas, asistiendo a eventos, visitando templos de fe y reuniéndose con los habitantes”, contó Kristen Clark, directora ejecutiva del Centro de Ayuda, lo valioso de una coalición como MALVEC, según Clark, es que una vez acaba la pandemia, “podemos movernos a otros asuntos que afectan a la comunidad, como los altos índices de diabetes, cuyos obstáculos son similares a los de esta crisis sanitaria”.

CAMPAÑAS. Líderes afirman que hacen falta más campañas de vacunación puerta a puerta, focalizadas en los hispanos y en español. | FOTO: Cortesía OEC Annapolis

Sin seguro para todos
Los obstáculos no son iguales para todos. Por ejemplo, para los hispanos con estatus migratorio regular, con ingresos más que moderados, el acceso al un seguro de salud de calidad es más alcanzable que para los que no tienen un trabajo bien remunerado y estable. Para los indocumentados pensar en un seguro médico en Maryland es prohibitivo.

“Estamos comprometidos en reducir las disparidades, identificando las desigualdades raciales y de ingresos. Muchos inmigrantes con diferentes estatus, como los que tienen el Estatus de Protección Temporal (TPS), los asilados y refugiados califican para obtener cobertura, pero la misma está negada para los indocumentados”, señaló Michele Eberle, directora ejecutiva de Maryland Health Benefit Exchange.

Durante el lanzamiento oficial de MALVEC, Eberle dejó en claro que nadie que es elegible a obtener cobertura de salud en Maryland debe preocuparse la reglamentación de la carga pública, porque ya no es ningún impedimento para asegurarse.

Otra lección que Rodríguez quisiera que quede bien aprendida entre las organizaciones y líderes latinos es que, tanto como contar con información precisa es necesario pasar a la acción. “Tenemos que aprender de esta experiencia para evitar cometer los mismos errores y una manera de hacerlo es armarse de información y con esa tomar decisiones, esa tiene que ser siempre la prioridad”.