Competencia. Camila Santander es una joven de origen chilena que está entre las cinco finalistas en un concurso solo sobre la construcción de techos. | FOTO: Cortesía Camila Santander
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Por Olga Imbaquingo | Especial para El Tiempo Latino

Camila Santander y su padre Antonio comenzaron, en el 2009, su empresa de construcción de techos en el closet del departamento donde vivían, en Alexandria. Juntos levantaron ASA Roofing Inc., la cual en el 2017 fue elegida como la mejor compañía de reparaciones de vivienda en el norte de Virginia.
Santander, junto con otras cuatro empresarias, fue seleccionada entre mil 800 mujeres de Estados Unidos y Canadá para optar por el reconocimiento como la mejor profesional del año en la construcción de tejados.
Para la fase inicial de este concurso que se está realizando por primera vez, amigos, familiares o empleados sometieron los nombres las mujeres especializadas solo en techos. En el caso de Santander presentaron ensayos y pruebas de los esfuerzos y logros alcanzados, de quien es vicepresidenta de ASA Roofing, Inc.
La segunda fase que definirá la ganadora entre tres estadounidenses, una canadiense y una latina será a través del voto online del público. Para apoyar a Santander entre a la página digital en español https://www.becn.com/profesional-femenina-del-agno-en-techos/camila-santander o en inglés https://go.becn.com/femaleroofpro/finalist/camila-santander Haga un clic en donde dice vote aquí y allí encontrará su nombre. La fecha límite para votar es hasta el siete de junio.
“Nací en Santiago de Chile. Mi papá Antonio vino a representar a la base naval de mi país en la embajada, yo tenía siete años. La segunda vez volvimos para quedarnos y tenía nueve. No fue fácil, mis padres para sostenernos tenían dos y hasta tres trabajos”, cuenta Santander.

Construcción. Camila Santander empezó a involucrarse en esta fase de la construcción cuando era una adolescente, para ayudarle a su padre en la traducción. | FOTO: Cortesía Camila Santander


Antonio trabajó en varias compañías de construcción. Adquirió experiencia y aprendió los códigos de edificación. Comenzó haciendo extras las tardes libres y los fines de semana, hasta que abrigó la idea de crear su propia compañía, es en ese momento cuando Camila, recién entrando a la adolescencia, se hizo necesaria por el inglés.
“El inglés de mi papá era limitado y eso es complicado cuando se va a crear una empresa. Yo estaba en el colegio y empecé a ayudarle, haciendo la traducción y escribiendo las propuestas. Después entré en contacto con los clientes, asumí las órdenes de compra de materiales, me involucré en la creación de la página digital y ya nunca paré. Iniciamos con una mesa y una silla en el closet, ya no estamos en el armario ahora tenemos nuestro local propio, 20 trabajadores a tiempo completo y 10 camionetas de trabajo. Sé que todavía somos pequeños, pero me enorgullece saber que durante la pandemia a nadie despedimos”.
Esta historia llegó a oídos del comité seleccionador de las cinco finalistas. “Más de mil 800 solicitudes presentadas de Estados Unidos y Canadá demuestra el tremendo impacto que están teniendo las mujeres en la industria y en sus comunidades. Fue casi imposible seleccionar solo a cinco. Animamos al público a votar por una de ellas”, dijo a través de un boletín de prensa Jamie Samide, vicepresidente de Mercadeo de Beacon, una de las más grandes corporaciones especializadas en la construcción de techos en Norteamérica y organizadora de esta competencia.
“Siempre le he dicho a la Camila que nada es fácil en esta vida, pero a las oportunidades hay que buscarlas. Estoy agradecido de la vida y de la gente que trabaja conmigo”, dijo Santander padre, quien asegura que la construcción de los techos es la parte más peligrosa de la construcción, porque todo hay que hacerlo afuera, en invierno o verano.
Para los Santander, se trata es devolver a la comunidad la confianza que han depositado en su empresa. Una de esas formas de retorno es ofrecer empleo y promoción de la mano de obra latina.
“En vez de contratar desde afuera tratamos de darle oportunidades a nuestra gente para que surja, así como nosotros lo logramos. Con mi papá hemos trabajado muy duro, nuestra política es que el cliente tiene que quedar satisfecho. Si tenemos que hacer un trabajo extra y gratis lo hacemos, eso nos ha dado una reputación estable en el área metropolitana”, segura Santander.
La edificación de techos no es un área de la construcción en la que están muchas mujeres y la idea de Beacon es motivar y destacar a las mujeres expertas en techos.
Hubo un tiempo en el que Santander subía a los techos para inspeccionar las obras. “Estoy certificada pero ya no me subo a los techos como antes, ahora estoy más enfocada en la parte administrativa y en hacer crecer más a la empresa”. De salir ganadora, para ella será un honor y quizá una motivación para que más latinas dejen escuchar sus voces en la industria de la construcción. Solo terminará primera en esta competencia si la comunidad le da su voto.
“A mi Camilita le tocó porque era la mayor de mis hijas, siempre le pedí ayuda con el idioma, ahora ella me representa en todo y aprendió a llevar muy bien el negocio. Quería estudiar e irse lejos, pero la convencí de que aquí también había oportunidades. Se graduó en negocios y lo que más le agradezco es que desde chiquita estaba sentada a mi lado todas las noches ayudándome a sacar adelante la empresa”, dice Santander padre.

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