COMERCIO. La pandemia ha modificado drásticamente la economía del país, incluso en momentos de recuperación. | Foto: Pixabay.

Los trabajadores minoristas, agotados por la pandemia y fortalecidos por la recuperación del mercado laboral, están dejando sus trabajos como nunca antes.

Millones de estadounidenses abandonan sus trabajos. El comercio minorista lidera la lista de los sectores con más renuncias registradas. Unos 649 mil empleados minoristas enviaron su aviso en abril, el mayor éxodo de un mes para la industria desde que el Departamento de Trabajo comenzó a rastrear esos datos, hace más de 20 años.

Algunos encuentran puestos menos estresantes en agencias de seguros, dispensarios de marihuana, bancos y gobiernos locales, donde sus habilidades de servicio al cliente se ven recompensadas con salarios más altos y mejores beneficios. Otros están regresando a la escuela para aprender nuevos oficios o esperando hasta que puedan asegurarse un cuidado infantil confiable.

“Fue una época realmente triste, y me hizo darme cuenta de que esto no vale la pena”, dijo Aislinn Potts, de 23 años, de Murfreesboro, Tennessee, quien dejó su trabajo de $11 la hora como especialista acuática en un cadena nacional de mascotas en abril, para centrarse en la escritura y el arte. “Mi vida no vale un trabajo sin futuro”.

En entrevistas con más de una docena de trabajadores minoristas que recientemente dejaron sus trabajos, casi todos dijeron que la pandemia introdujo nuevas tensiones en el trabajo que ya era desafiante: más horas, tiendas con poco personal, clientes rebeldes e incluso recortes salariales.

Christina Noles pasó gran parte de la pandemia trabajando en el turno de cierre en una tienda de un dólar, a veces nueve días consecutivos sin descanso, por $10,25 la hora. Se sentía aislada, ansiosa y desmoralizada.

El mes pasado, la mujer de 34 años de Concord, Carolina del Norte, renunció, dejando la industria en la que laboró durante la mayor parte de su vida adulta. Ahora trabaja desde su casa para un bufete de abogados local, un trabajo que, tres días después, todavía parece demasiado bueno para ser verdad.

“Hay una parte de mí que siente que todo esto debe ser un sueño”, dijo Noles. “Había muchas cosas que me gustaban del comercio minorista: me encanta hablar con la gente y ayudarla, pero la pandemia me hizo darme cuenta de que era insostenible”.

Profesores laborales y economistas explican que la pandemia también dificultó que los 15 millones de trabajadores minoristas del país encontraran servicios de cuidado infantil y transporte público confiables.

Pero ahora que la vida está volviendo a la normalidad, según señalaron, los trabajadores han comenzado a darse cuenta de que tienen opciones, aprovechando las últimas oleadas de contrataciones y los estímulos gubernamentales como catalizadores para el cambio de carrera.

Mientras tanto, empresas de todos los tamaños ofrecen una serie de ventajas, desde aperitivos gratuitos hasta cursos universitarios subvencionados, para atraer y retener a los trabajadores.

Fuente: Abha Bhattarai/The Washington Post.

Traducción libre del inglés.