Derrumbes en carreteras como esta se han convertido en ocurrencias diarias en un EEUU, donde décadas de mantenimiento negligente y escaso gasto han permitido que la infraestructura física del país se deteriore a nivel nacional. Foto: The Washington Post.

James Politi en Washington

La Casa Blanca comunicó que estaba cercana a lograr un “acuerdo potencial” con los negociadores bipartidistas en el Congreso respecto a un paquete de inversión en infraestructura por un monto superior a $1tn (un millón de millones de dólares), en un avance que podría impulsar una de las piezas centrales de la agenda económica del presidente Joe Biden.

Después de varios días de diálogo entre funcionarios de alto nivel de la administración Biden y un grupo de Senadores moderados de ambos partidos, Jen Psaki, secretaria de prensa de la Casa Blanca, indicó el miércoles al final del día que había un acuerdo al alcance.

“Los altos funcionarios de la Casa Blanca tuvieron dos reuniones productivas hoy con el grupo de senadores bipartidista que ha estado negociando el tema de infraestructura”, dijo Psaki.  “El grupo avanzó en la elaboración del borrador de un posible acuerdo, y el presidente ha invitado al grupo a reunirse con él en la Casa Blanca mañana para conversar del tema en persona”.

El acuerdo que se está evaluando aumentaría el gasto en infraestructura física, incluyendo carreteras, puentes y banda ancha, pero no llegaría a ser tan extenso como el plan de $2,3tn en infraestructura presentado por Biden a finales de marzo.

Los Republicanos se han rehusado a aceptar la propuesta de la Casa Blanca de financiar el plan vía un aumento tributario a las corporaciones, y por tanto cualquier acuerdo parecería depender de cubrir el costo a través de la reasignación de fondos de estímulo por la pandemia que no han sido utilizados, junto con otras fuentes de ingresos.  Sin embargo, los detalles finales todavía no se conocen.

Aún cuando un acuerdo podría lograrse entre los senadores moderados y la Casa Blanca, éste podría enfrentar dificultades para ser aprobado en el Congreso.  Los liderazgos de ambos partidos tendrían que coordinarse para contrarrestar a la oposición de algunos Republicanos que no están de acuerdo con nuevos gastos, y de algunos Demócratas progresistas que opinan que es insuficiente para corregir los problemas que afectan a una infraestructura estadounidense muy deteriorada y que además no evalúa adecuadamente el tema del cambio climático.

“No podemos dejar que el tren de la infraestructura salga de la estación sin invertir en cuidado de menores y en energía limpia – o sin lograr que los multimillonarios y las corporaciones paguen su justa cuota en impuestos”, twitteo el martes Elizabeth Warren, la Senadora Demócrata por Massachussets.

De ser aprobado, se espera que el reducido paquete bipartidista de infraestructura sea seguido por un proyecto más ambicioso y costoso de la agenda económica de Biden, que podría requerir al menos $3tn más.

Ese proyecto de ley cubriría las inversiones a largo plazo en cuidado infantil, educación, investigación y desarrollo, y otras prioridades Demócratas para reestructurar la economía, financiando el mismo a través de un aumento de impuestos a los individuos más adinerados y a las empresas.

Dicho esto, se debe tomar en cuenta que el partido de Biden tiene una mayoría muy escaza en la Cámara de Representantes y que su ventaja en el Senado proviene únicamente del voto de la vicepresidenta Kamala Harris, quien tiene la potestad para romper los empates.  Esto presenta un acto de balanceo político complejo para Biden, ya que cualquier proyecto de ley requeriría satisfacer ambos extremos de su partido.

Un acuerdo bipartidista de más de $1tn en gasto de infraestructura representaría una importante victoria legislativa para el presidente, quien promocionó su habilidad para lograr acuerdos con los Republicanos durante la campaña electoral del 2020.  También sería señal de que, a pesar de los altos niveles de polarización en el Congreso, los legisladores moderados siguen siendo quienes logran acuerdos en el Capitolio si existe suficiente voluntad política para impulsar los esfuerzos.

Biden intentó inicialmente negociar sólo con un grupo de Senadores Republicanos, pero esas conversaciones colapsaron a principios de mes.  Entre los legisladores bipartidistas que retomaron la batuta se encuentran Mitt Romney, Senador por Utah, y Rob Portman, Senador por Ohio.  Del lado Demócrata, lideraron el diálogo el Senador por West Virginia Joe Manchin y la Senadora por Arizona Kyrsten Sinema.

Derechos de Autor - The Financial Times Limited 2021

© 2021 The Financial Times Ltd. Todos los derechos reservados.  Por favor no copie y pegue artículos del FT que luego sean redistribuidos por correo electrónico o publicados en la red.

Lea el artículo original aquí.