CIUDAD. Durante la pandemia, vivir en el corazón de DC fue un poco más económico porque varios edificios habían perdido inquilinos y ofrecían promociones para atraer nuevos clientes. | FOTO: Olga Imbaquingo

Por Olga Imbaquingo - Especial para El Tiempo Latino

Una vez que la pandemia de coronavirus parece estar llegando a su fin en Washington, DC, en el tablero del mercado de bienes raíces hay piezas -como las de la compra y alquiler de viviendas- que se están moviendo a una escala no vista en al menos tres décadas.

En 2020, dos meses después de la declaración de la emergencia sanitaria, la gente seguía viviendo en las ciudades. Al no ver el fin de la crisis, “muchos se fueron porque la posibilidad de retornar a sus oficinas se veía lejana”, explicó a El Tiempo Latino Nancy Simmons, presidenta de la compañía Apartment Detectives.

Lo que vino después, según Simmons, fue una repentina ola de departamentos vacíos en las grandes ciudades del país. “Se fueron a vivir con la familia, incluso a cabañas en la montaña o donde sea más barato y puedan seguir trabajando virtualmente. Eso hizo que los precios de la renta de vivienda y alquiler comercial cayeran sustancialmente”.

Dieciséis meses después, el antiguo estilo de vida está reactivándose y las ciudades están volviendo a la normalidad. Los primeros llamados a regresar al trabajo están moviendo las fichas en el mercado de bienes raíces comercial y residencial, mientras la compra y venta de vivienda sigue siendo una actividad muy competitiva.

Entre la oferta y la demanda
El mercado de compra de vivienda, aparte de unos dos meses de enfriamiento, ha vuelto a entrar en calor entre la escasa oferta y la altísima demanda. “En parte es porque, pese a que la crisis afectó financieramente a muchísima gente, a algunos les fue bien”.

Con todos estudiando y trabajando desde casa, surgió la necesidad de contar con una habitación extra o de tener un patio. Esos requerimientos, junto con los bajos intereses, son entre otros los factores que, a criterio de Simmons, están sosteniendo los precios de la compra de vivienda a niveles no vistos en los últimos 30 años.

¿Su recomendación? Si puede pagar, compre ahora una vivienda, los intereses de las hipotecas están bajos y se van a mantener así, aunque no se sabe hasta cuando. “Mientras todo sube de precio, siempre es mejor pagar una hipoteca fija y si mejoran los salarios se verá una reactivación general”.

Si no es posible comprar una vivienda, la sugerencia de Simmons es negociar un contrato de renta por dos años para al menos mantener costos razonables por un período de tiempo limitado.

Espacio laboral más pequeño
Margarita Dilone, directora ejecutiva y presidenta de Crystal Insurance Group, está viendo que los dueños de empresas quieren algo más pequeño para sus oficinas. Está por verse si la fórmula mixta -parte del personal trabaja en casa y otro grupo en la oficina será una de las herencias que deja la pandemia, pero por ahora quienes deciden el destino de sus compañías apuntan a lugares de trabajo con menos capacidad. “Los empresarios están analizando e incluso buscando espacios más pequeños para sus oficinas, porque no todos sus trabajadores quieren regresar”.

Una de las que se cambiará a un espacio más pequeño es la propia Dilone. “Estamos planificando que vengan dos días a la semana y tres días trabajen desde casa, así evitamos que estén todos aquí a la vez, porque, aunque ya hay las vacunas, si no se vacunan todos el virus no desaparecerá”. Entre sus clientes hay quienes les ha ido muy bien con la modalidad “solo para llevar” en sus restaurantes y están buscando espacios más pequeños para trasladar sus cocinas.

Dilone aclara que eso va a depender de cada negocio, si ven que les funcionó la fórmula durante la pandemia van a reducir costos rentando espacios más pequeños.

Dependerá de la clientela y del lugar donde están los negocios. “Se ha reducido el mercado de los seguros de inquilinos, porque unos se han ido fuera del área metropolitana, se han mudado a otros estados, incluso se han ido a Puerto Rico, aunque todavía tienen sus trabajos en DC”.

“En cierta forma se va a usar el sentido común reduciendo el espacio de oficinas si no se va a necesitar. Esta crisis nos ha cambiando la manera de ver el lugar de trabajo y nos está enseñando a revalorizar lo que realmente hace falta para hacer nuestro trabajo”, dice Simmons.

¿Modalidad laboral mixta?
El mercado de alquiler residencial también se vio obligado a bajar el precio. Simmons recuerda que hasta hubo ofertas de dos o tres meses de renta gratis y reducciones de 400 dólares dependiendo del edificio. “En los últimos dos meses, con los planes de vuelta al trabajo presencial a la vista y con más ofertas de empleo, los trabajadores tendrán que volver. Hoy mismo esas unidades habitacionales vacías ya se están ocupando y la renta otra vez va a subir”.

Lo único que se conoce con certeza en el cambiante mercado de la vivienda, es que todavía pasará algún tiempo para estabilizarse y no está claro si la modalidad laboral mixta oficina-casa se quedará para largo. En este escenario variable, Dilone pide tomar en cuenta el seguro de compensación de los trabajadores en caso de que sufran accidentes en casa. “Esos reclamos pueden presentar problemas dependiendo de los estados donde estén los empleados. Algunos no aceptan reclamos acordados fuera de sus fronteras y obligan a comprar esos seguros en sus propios estados”.

Si se han mudado de DC a Virginia o Maryland no tendrán problemas, pero si han ido más allá pueden presentar complicaciones hasta en la cobertura del seguro de salud. Un plan PPO les aceptarán en todas partes, pero un HMO les cubrirá solo el área metropolitana, más allá de esos límites la cobertura es reducida.

“Hay que hablar con el departamento de recursos humanos, pero lo que está pasando es que muchos trabajadores no les han dicho a sus jefes que se han ido a vivir muy lejos y eso está ocurriendo en todo el país”, comenta Dilone.

Con el pasar del tiempo y el regreso a la normalidad, DC y su área metropolitana volverá a ser muy atractiva para las compañías y los profesionales jóvenes.

“Tenemos clientes que están retornando, porque aquí es donde está el Gobierno que es un gran empleador y también hay otro tipo de industrias. Lo que veo es que aquí hay un altísimo potencial laboral para mucha gente”, concluye Simmons.