Los Republicanos de la Cámara tendrán que sumar varios votos Demócratas para derrotar el proyecto. Foto: The Washington Post.
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(c) 2021, Bloomberg - Mike Dorning, Laura Davison, Steven T. Dennis

Los Demócratas del Senado dieron un gran paso hacia la mayor expansión presupuestaria en décadas en esfuerzos federales por reducir la pobreza, cuidar a los ancianos y proteger el ambiente, aprobando un marco presupuestario de $3,5tn (millones de millones de dólares) que le abre las puertas a la agenda económica del presidente Joe Biden.

La votación, que siguió líneas partidistas con un resultado de 50-49, marca un abrupto giro con respecto a la filosofía de reducción de impuestos de los Republicanos cuando controlaban el gobierno. Esto abre un camino para la aprobación de una larga lista de prioridades anheladas por los Demócratas desde hace mucho tiempo – si las facciones progresistas y moderadas del partido pueden ponerse de acuerdo en los próximos meses.

Los Demócratas están llevando adelante la mayor reducción de impuestos para la clase media en la historia, incluyendo una extensión del crédito temporal por niño durante la pandemia. Parte del costo será pagado al revertir la reducción de impuestos a las corporaciones y familias ricas que fueron los proyectos emblemáticos legislativos del expresidente Donald Trump.

El plan presupuestario de los Demócratas incluye propuestas de preescolar universal para niños de 3 a 4 años, licencias familiares pagadas, dos años de educación gratuita en las universidades comunitarias, y nuevos beneficios en cuidados dentales, visuales y auditivos para los beneficiarios del programa de salud Medicare.

La resolución también propone una seria de medidas para combatir el cambio climático. Entre ellas está el “impuesto por contaminante” sobre los productos importados que produzcan emisiones de gases de efecto invernadero, planes para electrificar toda la flota vehicular federal e incentivos para las compañías proveedoras de electricidad a lograr la meta de Biden de tener 80% de energía limpia para el 2030, un incremento significativo con respecto al 40% actual.

El presidente de presupuestos del Senado, Bernie Sanders, dijo que el paquete atendería “las siempre ignoradas necesidades de las familias trabajadoras y no sólo al 1% y a los ricos financistas de campañas políticas”. Eso va a “restablecer la fe del pueblo estadounidense en la creencia de que podemos tener un gobierno que trabaje para todos y no sólo para unos pocos”, comentó.

Mitch McConnell, líder Republicano del Senado, dijo que el Partido Republicano no va a apoyar a los Demócratas en su juego de “Ruleta Rusa” con la economía.

“Si esta histórica e imprudente fiesta de impuestos y gastos es como el Partido Demócrata moderno quiere definirse a sí mismo, si quieren que la inflación y el incremento de impuestos sea su legado, debo decir que los Republicanos no contamos actualmente con suficientes votos como para salvar a las familias estadounidenses de esta pesadilla”, dijo el Republicano de Kentucky.

Los detalles de la ley aún están por definirse. Lograr la aprobación del Senado va a requerir del apoyo unitario de los 50 senadores que hacen caucus con los Demócratas, incluso con la ventaja de una ley del Senado que le impide a los Republicanos usar los procedimientos obstruccionistas conocidos como el filibustero para bloquear la iniciativa. Demócratas moderados como los senadores Joe Manchin y Krysten Sinema ya han expresado sus reservas.

Se supone que los comités del Senado deben completar un proyecto de ley para el 15 de septiembre, aunque negociar el gigantesco paquete y aprobarlo en ambas cámaras pudiera tomar mucho más tiempo mientras los bandos del partido discuten sobre el tamaño del plan y como lidiar con asuntos controversiales como las provisiones ambientales, el camino a la ciudadanía para millones de inmigrantes, y los impuestos.

Los Republicanos buscaron promover esas diferencias al proponer enmiendas no vinculantes durante una sesión del Senado que se prolongó hasta tarde en la noche, forzando votaciones con alta carga política y evidenciando las divisiones internas de los Demócratas. Una enmienda promovida por Kevin Cramer R-ND, que instruye al gobierno a no imponer ninguna restricción contra el fracking hidráulico fue aprobada 57-42, ganando el apoyo de ocho Demócratas.

El Senador Mike Sounds R-SD estuvo ausente durante la votación para poder estar con su esposa, quien se está sometiendo a tratamiento contra el cáncer.  Dijo a través de una declaración que él se oponía a la resolución.

Aunque el marco presupuestario de los Demócratas propone incrementos a los impuestos para los hogares que ganan más de $400.000 al año, también instruye a los comités a reducir los impuestos de aquellos que ganan un monto menor a esa cifra.

Entre las provisiones se encuentra una extensión del crédito infantil, el cual les da a los padres $300 al mes por cada niño. Según la programación previa, este beneficio sería reducido a finales de este año.

La reducción de impuestos para las familias de clase media será balanceada con un amplio incremento a los impuestos de las corporaciones, incluyendo un incremento a la tasa de impuesto que pagan las corporaciones e imponiendo un impuesto mínimo para las ganancias de negocios en el extranjero. Biden ha propuesto elevar el impuesto a las corporaciones del 21% al 28%, aunque algunos Demócratas moderados, incluyendo Manchin, dicen que no apoyan un incremento tan elevado.

La resolución también hace referencia específica a expandir las reducciones a los impuestos estadales y locales, una prioridad clave para los legisladores que representan a zonas de altos impuestos, incluyendo a Nueva York y a Nueva Jersey. Incrementar el tope de $10.000 para la deducción de impuestos estatales y locales (SALT por sus siglas en inglés) es de particular importancia en la Cámara, donde más de 20 Demócratas dicen que hundirían la agenda económica de Biden si la reducción de impuestos, la cual fue limitada bajo Trump, no se hace más amplia.

La victoria del presupuesto siguió a otra victoria de Biden en el Senado, una votación bipartidista de 69-30 el martes que aprobó la legislación del proyecto de infraestructura con nuevo gasto de $550 mil millones, otro de los pilares de la agenda económica del presidente. Fue un acuerdo sin precedentes que había eludido al Congreso y a múltiples presidentes durante años, a pesar de que ambos partidos consideran la infraestructura como una alta prioridad.

Diecinueve Republicanos votaron a favor del paquete de infraestructura, incluyendo a McConnell, quien durante el mandato de Barack Obama se ganó el apodo de “El Terrible Segador” (“Grim Reaper”) por su fama de obstruir las prioridades del presidente Demócrata.

Pero eso, incluso, es un enredo dentro del propio debate Demócrata, con algunos progresistas en la Cámara amenazando con votar en contra del proyecto de ley de infraestructura si el Senado no envía primero una medida que cumpla con las promesas del marco presupuestario.

La oradora de la Cámara, Nancy Pelosi, quien no puede darse el lujo de perder a más de tres Demócratas en las votaciones bajo líneas partidistas, dijo que ella retrasaría la consideración del paquete de infraestructura hasta que el Senado apruebe la legislación que dé continuación a la iniciativa del presupuesto.

La Cámara interrumpirá su receso de verano el 23 de agosto para votar sobre la resolución presupuestaria. Así lo anunció el martes el líder de la mayoría Steny Hoyer, y se espera que sea aprobada al estar la Cámara bajo control Demócrata. Los miembros de la Cámara no tenían programado volver a Washington hasta el 20 de septiembre.

El plan presupuestario también prepara el escenario para un disruptivo espectáculo político paralelo este otoño. Este plan inicial presupuestario no incluye un incremento o suspensión al techo del endeudamiento federal, algo que se necesita para evitar un incumplimiento de pago por parte de EEUU en el transcurso de este año.

Eso significa que cualquier incremento al límite de endeudamiento debe seguir los procedimientos normales del Senado, y puede ser bloqueado al menos que 10 Republicanos se unan a los Demócratas y limiten el debate. Los líderes del Partido Republicano dicen que ellos apoyarán aumentar el techo de endeudamiento.

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