Jared Kushner fue una de las personas más influyentes en el proceso de perdones presidenciales que dio la libertad a muchos durante la última administración pero ahora uno de sus amigos, perdonado por Donald Trump, se enfrenta a la justicia nuevamente. Foto: The Washington Post.

(c) 2021, The Washington Post - Shayna Jacobs

NUEVA YORK – Ken Kurson, amigo cercano del yerno del expresidente Trump, Jared Kushner, fue imputado el miércoles en un caso estadal de espionaje doméstico e intromisión electrónica meses después de recibir un indulto federal mientras enfrentaba acusaciones similares por hostigamiento.

El arresto del exeditor del New York Observer marca lo que parece ser la primera instancia en la cual un fiscal local recurre a cargos estadales contra un hombre al que Trump le concedió un indulto mientras autoridades federales lo acusaban por cargos similares. Los indultos presidenciales sólo aplican a los casos federales.

“No aceptaremos que los indultos presidenciales sean utilizados como cartas para salir gratis de la cárcel por los bien-conectados de Nueva York”, dijo el fiscal del distrito de Manhattan, Cyrus Vance Jr., al anunciar el arresto de Kurson.

La oficina de Vance está investigando a la Organización Trump y a sus ejecutivos. La compañía del expresidente y uno de director ejecutivo de finanzas, Allen Weisselberg, han sido imputados en un amplio caso de fraude fiscal. El caso de Kurson no tiene relación con dicho proceso.

Kurson, de 52 años, compareció brevemente ante un juez de Manhattan el miércoles. Estuvo esposado durante la audiencia y luego fue puesto en libertad sin necesidad de fianza.

A Kurson se le ordenó regresar a la corte el 28 de septiembre. Él y su abogado, Marc Mukasey, rehusaron declarar a los medios de comunicación a su salida del tribunal.

Cuando fue arrestado originalmente por autoridades federales en Brooklyn, Mukasey declaró que su cliente era “un hombre honorable” y dijo que el caso “difícilmente era materia para una acusación federal”.

Kurson, consejero político que coescribió un libro junto al abogado personal de Trump, Rudy Giuliani, apareció en los titulares cuando fue acusado de acosar a su esposa años antes, cuando la pareja estaba en proceso de divorcio.

Los fiscales que manejan este caso estadal describieron una nueva narrativa el miércoles en la que Kurson presuntamente usó spyware (software de espionaje) entre septiembre de 2015 y marzo de 2016 para espiar a su entonces esposa, obteniendo sus contraseñas para poder acceder a sus cuentas de Gmail y Facebook. Su exesposa, con quien todavía estaba casado en aquel momento, le dijo a la policía en South Orange, Nueva Jersey, que Kurson “la aterrorizaba a través de su correo electrónico y redes sociales, causándole problemas en el trabajo y en su vida social”, de acuerdo a su denuncia.

Kurson es acusado de espiar su computadora desde la oficina del Observer Media Group en Manhattan mientras era editor de dicha publicación, que era anteriormente propiedad de Kushner, de acuerdo a los registros de la corte.

El indulto de Kurson en enero se incluyó en una masiva ola de indultos y conmutaciones decretadas por Trump durante sus últimas horas en la Casa Blanca.

También fue indultado Stephen Bannon, un provocador político y antiguo consejero del expresidente, quien fue acusado por autoridades federales de apropiarse de más de $1 millón de fondos donados por aquellos que comparten el deseo de Trump de expandir el muro fronterizo entre EEUU y México. Los presuntos cómplices de Bannon en ese caso no fueron indultados, y sus procesos continúan abiertos.

La oficina del fiscal del distrito de Manhattan está investigando a Bannon en conexión con estas acusaciones. Bannon ha insistido en que él no hizo nada indebido.

Información de la Autora:

Shayna Jacobs es reportera de cortes federales y orden público en el equipo de seguridad nacional del Washington Post, donde cubre los distritos del sur y este de Nueva York.

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