Por Olga Imbaquingo | El más reciente retrato demográfico de Estados Unidos comienza a revelar sus primeras pinceladas oficiales: el país por donde se lo mire es menos blanco. En palabras de los demógrafos la nación es más diversa, con más hispanos, asiáticos y en algunas regiones sigue siendo más o menos negro.
En el área metropolitana, excepto Washington DC, la cual según los resultados del censo se ha vuelto más blanca, Maryland y condados como Fairfax, Prince William y Loudoun en Virginia no escapan a esta tendencia, que a la postre no es una novedad, sino una inapelable confirmación de lo que viene ocurriendo en el país en las últimas tres décadas: el crecimiento más constante del número de habitantes ha ocurrido entre los hispanos, hasta alcanzar la cifra de 62.1 millones (18.7%) en 2020.
En términos generales el último censo refleja que el crecimiento de la población en Estados Unidos se desaceleró drásticamente en la última década y casi el único aporte de nuevos habitantes -un total de 23 millones- fue en exclusiva de los hispanos, seguido de asiáticos y afroamericanos. Aquí bien sirve una analogía: de ese pastel llamado incorporación de nuevos habitantes, la mitad les corresponde a los latinos.

Que hablen las cifras
Columbia Heights, Pethworth, Takoma Park, en Washington DC; Langley Park, Gaithersburg, Hyattsville, Aspen Hill, en Maryland; Manassas, Sterling o Culmore, en Virginia, son solo algunos de los barrios y ciudades donde los hispanos son mayoría.
Para muestra un botón: en Langley Park hace 30 años los hispanos representaban el 46%, para 2020 ellos ya eran el 92%; y, hay más: Germantown se ha vuelto mucho más hispano, porque si en 1990 solo le correspondía el 7% de esa torta, ahora le pertenece el 29%.
“Estos cambios nos revelan que la población de Estados Unidos es más multirracial y étnicamente diversa que en el pasado”, dijo Nicholas Jones, director y consejero sobre raza y etnicidad de la Oficina del Censo, durante la rueda de prensa sobre los primeros resultados de la encuesta demográfica que se realiza cada 10 años.
Durante la conferencia para los medios no se habló de las minas políticas que sembró contra el censo la anterior administración de la Casa Blanca, ni de los obstáculos causados por la pandemia, que dejaron extendido el temor de no contar a todos los que están. Lo que destacaron es que ahora hay que dejar que hablen las cifras. Los próximos resultados estadísticos se entregarán en septiembre.
Lo que las cifras dicen es que los números absolutos de la población blanca en Estados Unidos vienen reduciéndose desde 1790, año en que por primera vez se hizo el censo. Si hace una década el grupo caucásico sumaba 223.6 millones, el año pasado eran 204.3 millones. Los blancos aún siguen siendo la minoría más grande, pero en el percal demográfico, otros grupos, entre ellos los hispanos, están pintando rápidamente el mapa de colores.

Multirraciales también
Hay excepciones, en el área metropolitana, Washington DC, Arlington y Falls Church, la población blanca, aunque ha disminuido aún es dominante. En el caso de Silver Spring, el Censo también da su veredicto: desde 1990 los hispanos han disminuido del 28 al 10%, en favor de los negros y los asiáticos.
Sin embargo, que no quepa espacio para la duda, los condados de Prince George y algo menos el de Montgomery son el hogar de más hispanos. De hecho, Maryland, junto con Nueva York y Nueva Jersey, es el estado más diverso en el lado del Atlántico, con más presencia latina y asiática.
En los últimos 10 años también ha cambiado la percepción que los ciudadanos tienen de ellos mismos en términos raciales. A diferencia de los nueve millones de hace 10 años, ahora unos 34 millones no escogieron solo una raza para identificarse y prefirieren que se los reconozca como multirraciales.
De acuerdo a Jones, las mejoras hechas en el último censo permitieron lograr un retrato con más alta resolución y más ajustado a la realidad sobre la población hispana su origen y su raza. ¿El resultado?, “la comprobación de que los estadounidenses son más multirraciales y más diversos de lo que creíamos en el pasado”.

DC crece
Para Ron Jarmin, director interino de la Oficina del Censo, “este es el primer vistazo poblacional en áreas pequeñas que incluye información sobre el lugar de origen de la población hispana, la raza, las edades de los mayores de 18 años y la ocupación de la vivienda”. Los resultados presentados serán el instrumento necesario para hacer la asignación de los presupuestos para servicios públicos y para la delimitación electoral de los distritos, con miras a las elecciones estatales y municipales del 2022.
En lo referente a la edad, “258.3 millones de personas son mayores de 18 años, mientras que los menores de 18 suman 73.1 millones”, aseguró Andrew Roberts, director del de la sección de sexo y edad de la Oficina del Censo.
De acuerdo al mapa de la edad, Washington DC es la ciudad que se lleva el primer lugar en la categoría de mayor densidad de población mayor de 18 años (83.4%). En contrapartida, el estado de Utah cuenta con el más grande grupo de habitantes menores de 18 años.
En Estados Unidos ha llegado el momento en el cual uno de cada cuatro habitantes se identifica como latino o asiático. “Estas cifras deberían persuadir a las autoridades estatales de poner a los latinos en primera fila a la hora de diseñar los distritos electorales y sus políticas. La gente aún no reconoce que los latinos están cambiando el semblante de la nación”, le dijo a The Washington Post Arturo Vargas, director ejecutivo del Fondo Educativo NALEO.

El censo en DC
Población. Las cifras oficiales del censo señalan que en la capital viven 689 mil 545 habitantes, 88 mil habitantes más que hace 10 años, el aporte mayor de nuevos pobladores viene de los blancos y los latinos. La población afroamericana sigue siendo mayoría, secundada por un notorio crecimiento de los blancos (25%).
Crecimiento. Washington DC es una ciudad en constante crecimiento, especialmente en los últimos 20 años, gracias al proceso de gentrificación, el influjo de los inmigrantes, los millennials y los jóvenes profesionales.