Por Olga Imbaquingo
Especial para El Tiempo Latino
Aunque no es un estado de emergencia como el que afecta a Luisiana o Misisipi y a otras entidades del centro sur de Estados Unidos, la variante del coronavirus delta también está aumentando los casos en el área metropolitana, especialmente entre la población adulta que aún no está vacunada y entre los adolescentes y los niños.
Todavía quedan muchos por vacunarse, pero durante una charla informativa virtual, organizada por la Iniciativa por Salud y Bienestar del condado de Montgomery, las doctoras Anna María Izquierdo-Porrera y Ligia Peralta coincidieron en esta apreciación: los latinos están entre los que mejor están respondido a la vacuna en Maryland y se están infectando menos, pero eso no quiere decir que hay que descuidarse.
“Entre mediados de junio y mediados de julio casi no tuvimos pacientes positivos, pero ahora volvemos a ver a gente infectada. La diferencia es que aquí no tenemos un sistema hospitalario colapsado por el coronavirus, porque casi el 78% de los habitantes del condado de Montgomery está inmunizado”, dijo Izquierdo-Porrera, geriatra y directora del programa Health for your Care. En Virginia el 63% y en DC el 65% han recibido al menos una dosis.
Mejor que otros estados
En principio se dijo que si se lograba al menos un 70% de vacunados se conseguiría una inmunidad de rebaño. Con la aparición de la variante delta, el techo es más alto y ahora se necesita que 85 de cada 100 estén vacunados. “Perdimos la oportunidad, si en todos los estados se lograba una vacunación masiva se habría evitado las mutaciones del virus. No queda más que seguir trabajando. Si algo de bueno ha traído la variante delta es que está subiendo el interés por la vacuna. La gente está asustada y se está acercando más a los puestos de vacunas”, dijo Izquierdo-Porrera.
Durante una entrevista con El Tiempo Latino, esta profesional de la salud dejó entrever cierto contento de saber que, después de la minoría asiática, en Maryland los latinos son el segundo grupo que más se ha vacunado. “En cuanto a inmunización estamos mucho mejor porque hemos hecho un gran esfuerzo intencional para vacunar a los hispanos y afroamericanos y ahora estamos viendo el resultado de esos esfuerzos”.
Vacunados responden mejor

Peralta, quien es pediatra y epidemióloga de Casa Rubén, aseguró que ya se ven casos con la variante delta en niños y que los síntomas son más severos.
Solo bastan ver las cifras a nivel nacional: el 93% de los fallecidos en los últimos dos meses ha sido por la variante delta. Para quienes no creen en la vacuna, las dos especialistas ofrecen una respuesta que se sostiene en la ciencia: los vacunados pueden infectarse, pero no caen gravemente enfermos, no llegan a un hospital, no terminan entubados ni se mueren. Si alguien ha fallecido pese a haber recibido las dos dosis es porque tenía otras dolencias muy serias.
Ante las dudas y desconfianza, Izquierdo-Porrera reflexionó que “en medicina nada es blanco y negro, todo tiene su riesgo y beneficio y lo que estamos viendo con la vacuna es que el beneficio es mayor que el riesgo, así que vale la pena”.
Aumentan pedidos del refuerzo
En el lado opuesto está la población que desde el principio creyó en la vacuna. Este grupo está inundando a los consultorios pidiendo su refuerzo, para ellos Peralta tiene un consejo: “La mayoría de la población debe esperar, porque se acaban de dar las pautas para la tercera dosis y la prioridad, a partir del 20 de septiembre, serán los viejitos y el personal de primeros auxilios (doctores, enfermeras, paramédicos)”.
El segundo grupo inaplazable, según Peralta, serán los pacientes con trasplantes de órganos, los muy avanzados con virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH), aquellos con reumatismo medicados y que tienen una bajísima inmunidad crónica y los enfermos de cáncer. La tercera dosis se administrará por fases: si se vacunó en febrero, el refuerzo lo recibirá más pronto, si lo hizo en junio tendrá que esperar ocho meses para recibir su refuerzo. “No se preocupe, si usted tiene un sistema inmunológico severamente deficiente lo vamos a llamar primero, los otros tendrán que esperar, los iremos llamando poco a poco”.
Cuidado con los niños

¿Qué hay que mirar en la sintomatología con esta nueva variante?, en general se parece como cualquier cuadro gripal (tos, mucosidad, fiebre), pero esta vez se están viendo más diarreas, fuerte dolor muscular, más molestias en la laringe y faringe y pérdida de los sentidos del olfato y gusto. “En los niños estoy viendo más vómitos y diarreas sin razón y que no se les quita fácilmente, lesiones en la piel y los deditos les duele y se les pela”, aseguró Peralta. Otras consecuencias serias en los infantes es el síndrome de inflamación de los órganos como el corazón, riñones e hígado. Entre los de 12 y 20 años de edad, la mortalidad es más alta.
“No estamos hablando de una gripe, cada persona que se nos muere no es una broma, tenemos que proteger a nuestros niños vacunándolos y para los que aún o hay vacuna hay que cuidarlos”, fue el pedido de Izquierdo-Porrera, quien también expuso una estadística preocupante: “De cada 100 niños que se enferman gravemente con covid, 60 son latinos y negros. “Estamos hablando de una enfermedad que causa desastres en nuestras comunidades, que se está llevando a nuestros viejos y ahora también a nuestros niños”.
Peralta aseguró que el 98% de los nuevos casos hospitalizados en el área metropolitana es de la variante delta. “En esta región lo que ha facilitado es que hay un mayor porcentaje de vacunados, por eso no vemos tantas muertes ni tantos pacientes muy graves”.