MARCHA. Centenares de personas se manifestaron en Washington el martes, en favor de una reforma migratoria. | FOTO: MILAGROS MELÉNDEZ PARA ETL

Por Milagros Meléndez – Especial para El Tiempo Latino

Ana Machado se sintió defraudada cuando escuchó el lunes 20 de septiembre que se complicaba el camino hacia una reforma migratoria.

La salvadoreña, residente en Prince William, Virginia, lleva casi tres décadas en el país sin poder ajustar su estatus de inmigración; por lo que había puesto sus esperanzas en una propuesta del Senado, incluida en el millonario paquete de gastos.

“Puse mis esperanzas en esta legislación y ahora me siento defraudada por la decisión de una persona”, expresó el martes 21 a El Tiempo Latino.

El domingo 19, la principal asesora del Senado, Elizabeth MacDonough, rechazó incluir en el paquete de presupuesto la propuesta migratoria con camino a la ciudadanía para millones de indocumentados.

Los demócratas habían añadido al plan de presupuesto de $3,5 billones (trillion, en inglés) una claúsula para otorgar residencia permanente a inmigrantes que cuentan con una visa o estatus temporal y trabajadores esenciales.

Estos son los jóvenes del programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia (DACA); inmigrantes con Estatus de Protección Temporal (TPS); trabajadores agrícolas y trabajadores esenciales.

Esta medida contemplaba la residencia permanente con camino a la ciudadanía para unos 6 a 8 millones de inmigrantes, entre ellos Machado.

“Yo soy trabajadora de limpieza y durante la pandemia continué trabajando”, expresó.

MacDonough, denominada en inglés la “Parlamentarian” del Senado, rechazó la medida al señalar que la recomendación de incluir una vía hacia la residencia legal permanente a este grupo de inmigrantes “es una prueba más de que los cambios de política de esta propuesta superan con creces el impacto presupuestario que se le ha asignado”. Dijo que “por lo tanto no es apropiada para su inclusión en la reconciliación”.

Para entender explicamos quién es la “Parlamentarian” y su función y cuál es el proceso de reconciliación.

DECEPCIÓN. La salvadoreña Ana Machado se sintió defraudada al enterarse de complicaciones para avanzar la ley migratoria. | FOTO: MILAGROS MELÉNDEZ PARA ETL

¿Qué es el “Parlamentarian” y cuál es su función?

El “Parlamentarian” o parlamentario no es un congresista electo, sino un abogado asesor del Senado, puesto por el presidente de esa Cámara.

En este caso la “Parlamentarian” titular es Elizabeth MacDonough, quien ocupa el cargo desde 2012, designada por el entonces líder de la mayoría del Senado, Harry Reid.

Un papel importante del parlamentario es decidir qué se puede y qué no se puede hacer en el marco del proceso de reconciliación del Senado.

Proceso de reconciliación

El proceso de reconciliación es un mecanismo legal para permitir que una ley sea aprobada por mayoría simple. Es decir 50 más el 1 por ciento.

A diferencia de otros sistemas, en los Estados Unidos se necesita más de la mitad de la mayoría para pasar una legislación en el Senado. Las leyes se aprueban con 60 votos de los 100 senadores que conforman la Cámara Alta.

Solo se puede aplicar el proceso de reconciliación (es decir aprobar leyes con 51 votos) si es que la propuesta está relacionada con un plan de gastos y presupuesto.

El activista Gustavo Torres, director de la organización CASA, en Maryland y Virginia, se mostró decepcionado por la sugerencia de la parlamentaria, pero dijo que aún hay esperanzas. “Esto ha sido un duro golpe para los inmigrantes, pero no quiere decir que todo está acabado. Aún hay otras alternativas para lograr la legalización de nuestros hermanos”, declaró a El Tiempo Latino.

Torres indicó que los legisladores demócratas continuarán las pláticas con la parlamentaria para ajustar la propuesta, y agregó que están revisando otras opciones para continuar con la reforma migratoria.

VOZ. El senador Bob Menéndez criticó la recomendación de la parlamentaria que rechazó la reforma migratoria. | FOTO: MILAGROS MELÉNDEZ PARA ETL

Marcha en DC

El martes 21, miles de inmigrantes provenientes de varias ciudades del país marcharon en Washington señalando la urgencia de una ley migratoria.

Centenares se manifestaron frente a las instalaciones del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en el suroeste de Washington, DC. Luego marcharon hacia el Capitolio.

Los inmigrantes fueron acompañados por legisladores que se subieron al estrado para apoyar una ley migratoria y criticar la decisión de la parlamentaria.

El Senador Bob Menéndez (Demócrata de Nueva Jersey) criticó la recomendación de MacDonough. “Dice que la legislación no tiene que ver con el presupuesto y nosotros decimos que sí”, argumentó. “Legalizar a los inmigrantes significa $1,4 billones que se añadirían al presupuesto por el aporte de los inmigrantes. También significaría la creación de 400 mil empleos”, indicó.

Otros congresistas en el evento fueron el representante Jesús “Chuy” García de Illinois e Ilhan Omar, de Minnesota.

Alternativas

Menéndez dijo que los demócratas continuarán las conversaciones con la parlamentaria para ver de qué manera apoyaría la medida.

Otra de las alternativas que los legisladores están contemplando es elaborar un nuevo plan que incluye la utilización de una antigua norma de la ley de inmigración, denominada Ley del Registro.

Esta es una disposición que permite a ciertos extranjeros indocumentados solicitar una residencia permanente (Green Card) si es que se encuentran en Estados Unidos a partir del 1 de enero de 1972, carecen de antecedentes criminales y tienen buen carácter moral. “La actual fecha de registro se fijó durante la reforma de 1986”, dijo Torres. “Lo que se quiere buscar es actualizar esa fecha de registro a 2010, lo que implicaría que alrededor de 9 millones de personas pudieran obtener su residencia”, explicó Torres.

Incertidumbre

Para Machado el tiempo corre, pero las esperanzas no se acaban. La salvadoreña ingresó al país indocumentada en 1990, huyendo de la guerra civil. Dice que fue detenida por Inmigración y solicitó asilo político. Sin embargo, su caso se perdió luego de que la abogada que lo siguió falleció y quedó el trámite en el limbo. En 1994 fue deportada y reingresó al país. “Como fui deportada tampoco pude solicitar el TPS, ni hay manera de ajustar mi estatus porque me cae el castigo de 10 años”, dijo.

El castigo de 10 años se refiere a una norma que rige desde 1996 por la que si un indocumentado se quedó en el país más de seis meses, debe salir de EE.UU. y no regresar hasta después de 10 años.

Hay un perdón que se puede solicitar, pero en el caso de Machado es complicado.

“Por eso una reforma migratoria me ayudaría a salir de las sombras y conseguir un mejor trabajo”, indicó.

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