¡Boing! Juguetería en Jamaica Plain, Massachusetts, donde es propietaria Kim Mitchell. | Foto: Iaritza Menjivar / The Washington Post.

Los pequeños minoristas y fabricantes, ya afectados por las grandes marcas nacionales durante la pandemia, ahora son golpeados de manera desproporcionada por retrasos, escasez y otros problemas relacionados con la interrupción de la cadena de suministros antes de la temporada de compras navideñas.

En muchos casos, las pequeñas empresas pierden frente a gigantes como Walmart y Amazon, que gastan millones para alquilar sus propios barcos y aviones a fin de mover mercancías.

Los propietarios de tiendas independientes, que no tienen ese recurso, aseguran que a menudo son los últimos en la fila para adquirir productos porque los fabricantes dan prioridad a los contratos más grandes y lucrativos.

¿Por qué es importante? Más de las tres cuartas partes de las pequeñas empresas recurrieron a la asistencia de emergencia federal en 2020, según la Federación Nacional de Empresas Independientes. Pero ahora, a medida que esos fondos se desvanecen, los propietarios dicen que tienen problemas para mantenerse al día.

  • Se estima que 800 mil pequeñas empresas cerraron permanentemente en el primer año de la pandemia, aproximadamente un 30% más de lo normal, según un estudio de la Reserva Federal.
  • Estos desafíos siguen a casi dos años de reducción de personal para los pequeños minoristas: muchos se vieron obligados a cerrar al principio de la pandemia, lo que generó más tráfico hacia las cadenas nacionales.
  • Walmart, Target, Costco y Amazon reportaron ventas y ganancias récord mientras los estadounidenses prefirieron hacer compras en línea y con envío gratuito.
  • Kim Mitchell, dueña de la tienda de juguetes Boing! Toy Shop, en Boston, hizo sus pedidos para las fiestas de diciembre hace meses, pero desconoce qué llegará a tiempo a su local.
  • Mitchell tiende a comprar a los fabricantes más pequeños, que tienen que competir con las grandes tiendas tanto por las materias primas como por los contenedores de envío; y una vez que los juguetes llegan a los Estados Unidos, su pequeño local los recibe tarde.

El contexto: Los fabricantes más pequeños afirman que les resulta más difícil conseguir artículos como algodón, papel y luces LED que sus contrapartes más grandes. También señalan que las fábricas con poco personal y los cierres relacionados con el coronavirus durante meses han provocado una acumulación de pedidos parciales y cancelaciones justo cuando se preparan para las vacaciones.

  • Incluso las mayores empresas de juguetes del país se están viendo afectadas. Hasbro, que fabrica Monopoly, Play-Doh y Baby Alive, confirmó que las interrupciones de la cadena de suministros retrasaron $100 millones en pedidos durante el trimestre más reciente.
  • Su mayor competidor, Mattel, reveló el mes pasado que el aumento de los precios del transporte estaba reduciendo las ganancias y que está “trabajando en estrecha colaboración con socios minoristas para satisfacer la demanda de los consumidores”.
  • Se espera que el gasto navideño crezca entre un 8,5% y un 10,5%, según la Federación Nacional de Minoristas, hasta los $859 mil millones. Los economistas sostienen que la mayor parte fluirá hacia los minoristas más grandes del país, que están mejor abastecidos que el año pasado.
  • Best Buy tiene un 55% más de inventario que hace un año, mientras que Target tiene un 27% más, según las presentaciones trimestrales más recientes de las empresas. Macy's, Walmart y Home Depot también reportan reservas más grandes.
  • Cualquier artículo de Mattel y Hasbro está en gran parte fuera de las posibilidades de Mitchell, al igual que los rompecabezas de Ravensburger. Los juegos de Lego tienden a llegar de forma irregular, en ocasiones cinco o dos cajas en un día. “Es muy impredecible. No sé qué recibiré ni cuándo”.
  • Mitchell explicó que se ha vuelto casi imposible para las pequeñas tiendas como la suya conseguir esas marcas de primera.
  • “En general, compro cosas en cantidades de 12, 24, tal vez 36. Pero cuando me enfrento a alguien que pide 3 mil 600 juguetes, bueno, esa será la prioridad”, advirtió.

¿Qué dicen? “El mensaje en el negocio de los juguetes siempre ha sido: Walmart y Target primero”, aseguró Sean Maharaj, gerente de la consultora AArete y exanalista de la cadena de suministro de Mattel. “Como fabricante de juguetes, una vez que pierdes la oportunidad con un gran establecimiento o tienes uno sin existencias, terminas en su lista negra. Eso es suficiente para hundir su negocio”.

  • En Lego, la portavoz Jennifer MacDonald dijo que la compañía trabaja “extremadamente duro” para mantenerse al día con la fuerte demanda. La mayor parte de su mercancía estadounidense se fabrica en Monterrey, México.
  • “Tendré cosas para vender”, añadió Mitchell. “Pero si un niño tiene su corazón puesto en un artículo en particular, y las vacaciones son un momento en que los niños escriben listas bastante específicas, es posible que no lo tenga”.
  • Kimberley Smith, directora de la cadena de suministros para Everlane, una empresa de ropa en San Francisco, sostuvo que incluso después de que los productos terminados se embarcan, a veces se ven afectados si otro minorista está dispuesto a pagar más para transportar sus artículos desde Asia a Estados Unidos.
  • “Honestamente, estamos en una posición sólida y realmente saludable (con inventario) y nos estamos preparando muy, muy, muy bien para la temporada navideña”, dijo Matt Bilunas, director financiero de Best Buy, en agosto.

Fuente principal de la noticia: The Washington Post.