Este es un dato importante: no existe forma de contraer COVID 19 por aplicarse la vacuna. Ninguna de las vacunas autorizadas contra el COVID 19 en EE. UU. contiene el virus vivo que provoca la enfermedad. Es decir que la vacuna contra el COVID 19 no puede transmitir la enfermedad. | FOTO: COVAX

La vacuna contra el COVID 19 es la mejor opción disponible para terminar con la pandemia. Sin embargo, existe información diversa y contradictoria sobre la vacuna que causa dudas y confusión en la población, por lo que es importante conocer los datos reales. Luis Ruiz es especialista en medicina pulmonar de Kaiser Permanente y nos comparte algunos de los mitos más comunes sobre las vacunas contra el COVID 19, así como datos importantes.

REALIDAD: No puede contraer COVID 19 por aplicarse la vacuna.

Este es un dato importante: no existe forma de contraer COVID 19 por aplicarse la vacuna. Ninguna de las vacunas autorizadas contra el COVID 19 en EE. UU. contiene el virus vivo que provoca la enfermedad. Es decir que la vacuna contra el COVID 19 no puede transmitir la enfermedad.

REALIDAD: Las vacunas contra el COVID 19 NO modifican el ADN.

Las vacunas contra el COVID 19 no interactúan con el ADN de una persona de ninguna manera y tampoco lo cambian. Las vacunas de Pfizer y Moderna son vacunas de ARN mensajero y la vacuna de Johnson & Johnson es una vacuna de vector viral.

Ambos tipos de vacunas transmiten instrucciones (material genético) a nuestras células para que empiecen a generar defensas contra el virus que causa el COVID 19. Estas vacunas funcionan igual que las demás y ayudan al cuerpo a crear una respuesta inmunitaria que sirve de protección ante infecciones graves. El material genético nunca entra en el núcleo de la célula, que es el sitio en donde se encuentra el ADN.

REALIDAD: Las vacunas contra el COVID 19 lo protegen contra enfermedades comunes o graves e, incluso, pueden proteger a las personas que lo rodean.

Las vacunas contra el COVID 19 ofrecen protección considerable contra enfermedades graves, incluidas las que provocan la variante delta y otras variantes. De todas formas, es posible que haya casos de infección en personas vacunadas porque ninguna vacuna es un 100 % eficaz. Sin embargo, si está totalmente vacunado, es mucho menos probable que se contagie y, en consecuencia, es mucho menos probable que transmita el virus a otras personas. Si está totalmente vacunado, pero igual se contagia, las probabilidades de tener una enfermedad grave, requerir hospitalización o morir son mucho más bajas. Las tasas de hospitalización son entre 9 y 15 veces más altas en personas no vacunadas, en comparación con adultos vacunados.

REALIDAD: Al tratarse de una prioridad internacional, las vacunas contra el COVID 19 se desarrollaron rápido.

Debido a la propagación rápida del COVID 19, el desarrollo de estas vacunas se convirtió en una prioridad internacional. En consecuencia, se destinaron miles de millones de dólares a la financiación y colaboración internacional, para garantizar la seguridad y, al mismo tiempo, poder avanzar con urgencia para salvar vidas.

Para el desarrollo de las vacunas contra el COVID 19, hubo una gran inversión tanto de empresas privadas como de organismos gubernamentales, con el fin de avanzar en el proceso de manera segura y rápida. Los científicos llevan años estudiado los coronavirus y las vacunas.

Esas investigaciones se usaron para crear rápidamente vacunas contra el COVID 19 seguras y eficaces. El Gobierno federal priorizó los procesos de revisión y aprobación. Los estudios de Pfizer, Moderna y Johnson & Johnson siguieron todas las revisiones y los protocolos de seguridad para vacunas.

REALIDAD: La vacuna contra el COVID 19 no afecta la fertilidad.

No existe evidencia alguna de que las vacunas, incluida la vacuna contra el COVID 19, provoquen infertilidad en hombres o mujeres. Los estudios realizados a mujeres que están en tratamiento de fertilización in vitro demostraron que no hubo diferencia en las tasas de embarazo entre las personas vacunadas y las no vacunadas. Además, la vacunación protege tanto a la madre como al bebé contra el virus.

Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) recomiendan encarecidamente que las mujeres embarazadas se vacunen. Hasta el momento, se hospitalizó a más de 22,000 mujeres embarazadas por COVID 19, y las mujeres embarazadas que tienen COVID 19 corren más riesgo de tener problemas durante el embarazo, como parto prematuro o muerte fetal, o que el recién nacido tenga una infección grave por COVID.

REALIDAD: Debe vacunarse aunque ya haya tenido COVID 19.

Las personas que ya tuvieron COVID 19 también deben vacunarse. El COVID 19 representa un riesgo grave para la salud, y es posible infectarse con el virus más de una vez. Aunque se trata de un caso poco frecuente, si ya está vacunado, pero se infecta, es menos probable que muera o sea hospitalizado.

REALIDAD: Es posible que algunas personas tengan efectos secundarios de corto plazo, leves o moderados, de la vacunas contra el COVID 19.

Algunas personas presentan reacciones leves o moderadas que desaparecen sin ninguna complicación. Estas reacciones pueden ser dolor, enrojecimiento e hinchazón en el brazo donde se aplicó la inyección, fatiga, dolor de cabeza, dolor muscular, escalofríos, fiebre y náusea. Estos síntomas son normales después de la vacunación e indican que el sistema inmunitario de la persona está respondiendo al virus para ofrecerle protección en el futuro. A diferencia de los síntomas del COVID 19, que pueden ser graves y durar algunas semanas, estos síntomas deberían desaparecer en el plazo de uno o dos días y pueden tratarse con analgésicos de venta libre.

Para obtener más información, involucrarse o vacunarse, visite: kp.org/govax (en inglés).

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