A shopper selects carrots for sale at the Union Square Farmers Market in New York on Aug. 25, 2021. MUST CREDIT: Bloomberg photo by Jutharat Pinyodoonyachet.

Valentina Romei and Alan Smith in London

Gran parte del mundo experimenta una inflación dramática.  Pero muchos bancos centrales están manteniendo las tasas de interés cerca de niveles históricamente bajos, a pesar del aumento en precios causado por mayores costos de energía, fuerte demanda de los consumidores y los problemas con las cadenas de suministros derivados del coronavirus y sus variantes.

Algunos temen que esta combinación podría llevar a la inflación crónica de los setenta.  La única excepción al patrón inflacionario del mundo son países del este de Asia, como China y Japón.  Pero aun allí, hay señales de que la inflación comienza a subir.

El Financial Times busca proveer una visión actualizada de la inflación en los preciso al consumo alrededor del mundo, tanto este año como lo que se proyecta para el próximo*.  También intentamos separar la inflación en sus principales componentes, lo que significan aumentos en los alimentos para los consumidores, y como ven los inversionistas la evolución de los precios en el mediano plazo.

Uno de los principales puntos que debaten los gerentes de políticas y los economistas es la transitoriedad o permanencia de la inflación.

Pero aún entre quienes piensan que la inflación bajará el año que viene a medida que los problemas en los suministros disminuyen y la demanda de los consumidores se estabiliza, hay consenso respecto a que el golpe inflacionario durará más de lo estimado inicialmente.  Economistas encuestados por Consensus Economics, una empresa que coteja datos de los principales pronosticadores, ha aumentado de manera constante sus expectativas inflacionarias para 2022.

El aumento de la inflación es un reto para los bancos centrales, y más aún si son de países del G7 que tienen una meta de estabilidad de precios del 2 por ciento anual.  Para llegar a esa meta, los bancos centrales pueden ajustar la política monetaria para restringir la demanda.  Pero esas herramientas son menos efectivas frente a inflación generada desde el lado de la oferta.  Según indicó el presidente del Banco de Inglaterra, Andrew Bailey, la política monetaria “no puede conseguir más combustible, ni más microchips, ni más camioneros”.

El incremento de los precios energéticos, los cuales han impulsado la inflación en muchos países, es un ejemplo clave.  Una señal de que la inflación podría ir más allá del sector de la energía es que los precios de muchos otros bienes también están aumentando – especialmente en países en los cuales la demanda de consumidores es suficientemente fuerte como para que los comerciantes traspasen los mayore costos a sus clientes.

El aumento de precios limita lo que los hogares pueden gastar en bienes y servicios.  Para los de menores recursos, eso podría llevarlos a no poder pagar necesidades básicas como la comida o el cobijo.

Datos diarios de bienes de primera necesidad, cómo el precio al por mayor de los ingredientes para un desayuno, proveen un indicador actualizado de las presiones en los precios que afectan a los consumidores.  En países en desarrollo, el costo mayorista de estos ingredientes tiene un impacto mayor en el precio final de los alimentos, y la comida también consume una mayor porción del gasto en los hogares.

El debate sobre la transitoriedad o permanencia de la inflación continúa.  Quienes la ven como transitoria creen que el repunte de precios este año se debe a una situación conyuntural derivada de la confluencia entre el aumento en la demanda del consumo y los problemas en la cadena de suministros.  Quienes la ven como permanente señalan un patrón más amplio en el aumento de precios, especialmente en países donde la escasez laboral está impulsando un aumento en los salarios.

Por ahora, los mercados parecen estar del lado de la permanencia y, en muchos países, ya han incorporado a su visión una inflación sostenida durante los próximos cinco años.

Derechos de Autor – The Financial Times Limited 2021.

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*Inflación de consumo se refiere a la variación anual en términos porcentuales de los índices de precios al consumo (IPC) en los países. Estos datos son comparables internacionalmente, aunque algunos países y algunas regiones calculan su inflación de forma diferente.  Por ejemplo, en la eurozona, se publica un IPC homologado con una metodología uniforme entre sus miembros y también un IPC general para cada país.

Lea el artículo original aquí para obtener datos de los gráficos interactivos del Financial Times.

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