En el tercer trimestre del año, la productividad de los trabajadores estadounidenses se desplomó en un 5,2%, un resultado incluso peor de lo previsto. Pero al mismo tiempo hubo un aumento en el promedio de los salarios en general así como en la cantidad de horas laborales.

¿Por qué es importante? Esta es la caída más pronunciada desde el segundo trimestre de 1960, cuando la baja en la productividad fue de 5,2%. Inicialmente los datos habían reflejado la peor caída desde 1981.

  • Los datos evidencian también un incremento en los costos laborales unitarios durante el tercer trimestre de este año, a una tasa anual de 9,6%. Subió un 3% la remuneración por hora.
  • Estos datos reflejan una recuperación del empleo, con más horas trabajadas y una mayor competencia por los empleados, pero al mismo tiempo sin un aumento en la producción.
  • En el tercer trimestre se profundizó la interrupción de la cadena de suministros, que no se ha resuelto completamente, además, hubo un aumento de los casos de la variante delta del COVID-19.
  • Aún se prevé un incremento en la productividad durante este año, de acuerdo con el economista jefe de Action Economics Mike Englund. Él espera que el aumento sea de 1,7% en el 2021, lo cual será una “ganancia sólida”, según reseñó CNN.

¿Y ahora qué? La contratación se ralentizó bruscamente en noviembre a pesar de la caída de los casos de COVID-19, la relajación de las restricciones para el cuidado de los niños y la expiración de las prestaciones de desempleo, acontecimientos que parecían atraer a más estadounidenses de vuelta a la fuerza de trabajo.

Fuente principal de la noticia: CNN Business.

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