El presidente Biden durante una presentación en la Casa Blanca. FOTO: Washington Post por Demetrius Freeman.

(c) 2021, The Washington PostJeff Stein

Altos funcionarios de la Casa Blanca intensificaron sus críticas a la cobertura económica de los medios esta semana, alegando informes injustamente negativos a medida que aumenta el malestar público frente a la gestión económica del presidente Joe Biden y su administración.

El impase refleja una creciente frustración dentro de la Casa Blanca por la desconexión que ve la administración entre los indicadores económicos positivos, como un mercado de valores al alza, rápido crecimiento económico y desempleo bajo, y un descontento generalizado de los votantes con la economía, reflejado en encuestas de opinión pública.

Una confluencia de acontecimientos económicos históricos en el mercado de valores, el mercado laboral y los precios al consumidor, ha creado una de las economías más complejas en tiempos recientes de Estados Unidos, frustrando al presidente y a sus principales asesores en su intento por promover su gestión económica ante los votantes.

La administración ha luchado desde la primavera por descifrar como responder a lo que ha sido el aumento más rápido de los precios en tres décadas, adoptando varias respuestas ante el desafío, después de haber sugerido primero que la inflación sería de corta duración. Se esperaba que un informe del gobierno que se publicará hoy viernes mostrara cómo el aumento de los precios continúa afectando a las familias estadounidenses.

Pero la inflación es sólo una parte del panorama. Aproximadamente 13 millones de estadounidenses renunciaron a sus trabajos entre agosto y octubre, una tendencia sin precedentes. La economía ha creado más de 6 millones de puestos de trabajo desde que Biden asumió el cargo, algo que tampoco había sucedido antes. El mercado de valores ha subido aproximadamente un 25% y el crecimiento económico está aumentando mucho más rápido de lo que predijeron la mayoría de los analistas antes de este año.

El jueves, como antesala al difícil informe, el jefe de gabinete de la Casa Blanca, Ron Klain, publicó un video con gráficos que ilustran la manera en la cual la economía se ha recuperado con notable rapidez durante el mandato del presidente. Klain y otros altos funcionarios de la administración han expresado en Twitter su descontento por la atención que les dan los medios de comunicación a las tendencias económicas negativas y la forma como ignoran la rápida caída de las solicitudes de desempleo y otros indicadores económicos positivos.

Klain retuiteó el jueves una publicación de Joy-Ann Reid, presentadora de MSNBC, que decía que había una «increíble desconexión entre la realidad de la situación y la forma en la cual los medios tienden a describirlas. La economía de EEUU está en una posición excelente… Sin embargo, lo que se dice es que ‘Biden está perdido”. Klain también compartió un artículo de opinión en el Hill, titulado «Biden está logrando la recuperación económica más rápida de la historia. ¿Por qué nadie lo ha notado?» en el que culpa a los medios conservadores de exagerar la inflación.

«Entiendo por qué la Casa Blanca está frustrada. Los medios de comunicación han enfatizado lo malo constantemente, mientras minimizan o ignoran por completo las cosas realmente positivas de la economía», dijo Dean Baker, un economista liberal. «Los medios de comunicación han estado presentando personas que afirman estar experimentando verdaderas dificultades económicas y contando historias que no son ciertas o, si lo son, son increíblemente idiosincráticas».

Pero otros economistas, incluidos muchos liberales y aliados de la Casa Blanca, dicen que la frustración de los votantes con la economía refleja los desafíos reales que enfrentan millones de estadounidenses, principalmente la inflación, que han revertido el crecimiento de los salarios durante la recuperación estadounidense.

El rápido crecimiento del empleo y la abundancia de puestos de trabajo están ayudando a las personas que se encuentran en la parte inferior de la distribución de ingresos, y el crecimiento económico se está recuperando a un ritmo más rápido que en cualquier otra recesión importante de la historia reciente. Sin embargo, la mayoría de las familias estadounidenses ven cómo se desvanecen sus aumentos salariales debido a los asombrosos aumentos de precios que han ocurrido durante el último año, según Jason Furman, un economista que trabajó en la administración Obama.

Los aumentos de precios están afectando a todos los niveles de ingresos, incluida la gran clase media, en necesidades básicas del hogar como combustible, alimentos y vivienda. La rápida recuperación de los empleos en la base es fundamental para los estadounidenses con salarios más bajos, incluidos millones que durante décadas han padecido un lento crecimiento económico, pero principalmente ayuda a una porción relativamente pequeña de la población y de la base de votantes del país.

Los estadounidenses tienen más dinero en sus cuentas bancarias en comparación con antes de la pandemia, gracias a los cheques de estímulo y otras medidas de alivio aprobadas por el gobierno para enfrentar el coronavirus, las cuales aumentaron el patrimonio neto de las familias. Pero ese impulso está comenzando a debilitarse (los pagos de estímulo se desembolsaron hace más de seis meses) y las familias recibieron cantidades comparables de ayuda gubernamental bajo la administración Trump.

«La familia típica está gastando $4.000 adicionales este año debido a la excesiva inflación», dijo Furman. «No parece un gran misterio el malestar de la gente cuando tiene que gastar miles de dólares adicionales debido a la inflación».

La Casa Blanca ha dicho que está tomando una serie de medidas diseñadas para detener la inflación, desde coordinar la liberación de las reservas de gas hasta analizar el comportamiento anticompetitivo en una variedad de industrias que elevan los precios al consumo. La Casa Blanca también ha dicho que su agenda Build Back Better (Reconstruir Mejor) reducirá los costos familiares en artículos desde medicamentos recetados hasta vivienda y atención médica.

Aún así, algunos aliados de la Casa Blanca instan a la administración a no obsesionarse con los medios de comunicación y, en cambio, enfatizar que la agenda económica del presidente está diseñada para abordar las tensiones que están sufriendo los presupuestos familiares.

«Les molesta que no les reconozcan las cosas buenas que suceden en la economía», dijo un asesor externo en contacto con funcionarios de la Casa Blanca. «Pero esta teoría de la conspiración de los medios, la idea de que todo es impulsado por los medios, es un poco excesiva. El 92% de los estadounidenses dicen que están preocupados por la inflación. Nombra algo más en lo cual el 92% de los estadounidenses esté de acuerdo».

Cualquiera sea la causa, cada vez más los votantes culpan a Biden por los altos precios y eso puede deparar un desastre político para los Demócratas en 2022.

Aproximadamente el 70% de los estadounidenses califica la economía negativamente, y casi la mitad de los estadounidenses y los políticos independientes culpan a Biden de la inflación, según una encuesta reciente del Washington Post-ABC. El índice de aprobación de Biden en el tema económico ha caído drásticamente, según la encuesta, y el 55% del país ahora evalúa negativamente su gestión económica, en comparación con sólo el 39% que la ve de manera positiva.

Los Republicanos dicen que los intentos por hacerle creer al país que la economía es un éxito podrían ser contraproducentes para Biden, puesto que la Casa Blanca parece desconectada de la realidad.

«Cuanto más intenta la Casa Blanca afirmar que la economía está en buenas condiciones mientras las familias luchan por llenar el tanque de gasolina y poner comida en la mesa, más desconectados se ven», dijo Chris Hartline, director de comunicaciones del Comité Nacional Republicano del Senado. «Los votantes simplemente no les creen».

Algunos funcionarios de la Casa Blanca están exasperados por la percepción negativa de la economía, ya que piensan que ha tenido un cambio notable desde que Biden asumió el cargo. Como informó por primera vez CNN, los funcionarios de la Casa Blanca en los últimos días comunicaron a las cadenas televisivas sobre la crisis de la cadena de suministros en un intento por mejorar la cobertura económica. Muchos economistas liberales se han hecho eco de las frustraciones de la administración.

«Me sorprende que haya tan poca atención a un desempleo tan bajo, un desempleo negro históricamente bajo, muy pocas solicitudes de seguro de desempleo, un crecimiento sin precedentes en el número de empleos», dijo Larry Mishel, economista del Instituto de Política Económica, un centro de expertos de izquierda.

El representante Tim Ryan (D-OH) comentó que los Demócratas no deben minimizar el impacto de la inflación y, en cambio, deben resaltar las medidas de la Casa Blanca para abordar el asunto a través de la agenda Reconstruir Mejor.  Ryan dijo que el expresidente Barack Obama y la candidata presidencial de 2016, Hillary Clinton, se vieron perjudicados por los Demócratas que intentaron en ese momento hablar sobre la fortaleza de la economía bajo la administración Obama. Los Demócratas ahora corren el riesgo de cometer un error similar, dijo Ryan.

«Hay que reconocer la situación de la población y las presiones que enfrentan.  Si aprendimos algo de Obama a Clinton, es que dijeron que la economía estaba muy bien y la gente dijo: ‘En realidad no lo está, no para nosotros'», dijo Ryan, quien se ha postulado para el Senado de EEUU. «Hay que reconocer el dolor que padece la gente y enfatizar que eso es lo que está guiando la agenda».

Información del Autor:

Jeff Stein es el periodista económico del Washington Post para la Casa Blanca. Fue reportero de delitos para el Syracuse Post-Standard y, en 2014, fundó la organización de noticias local sin fines de lucro Ithaca Voice, en el norte del estado de Nueva York. También fue reportero de Vox.

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