

El embarazo es un momento emocionante para muchas mujeres, y las futuras madres prestan especial atención a su salud y a la de sus bebés. Es importante que estas futuras mamás cuiden la alimentación, el sueño y el ejercicio, al mismo tiempo que siguen las pautas de medicamentos o vacunas que les recomiende el médico. Como ginecólogo, soy consciente de que las familias experimentan muchas emociones durante este periodo: la alegría de traer a un recién nacido a casa, la anticipación de cómo va a cambiar sus vidas el bebé y la ansiedad por las complicaciones que puedan aparecer durante su cuidado. Estos sentimientos no hicieron más que aumentar a causa de la pandemia del COVID 19. Afortunadamente, las mujeres que están embarazadas, que amamantan o que planean quedarse embarazadas, ahora pueden protegerse a sí mismas y a sus bebés contra el COVID 19 si se vacunan. En septiembre, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention, CDC) recomendaron encarecidamente que las mujeres embarazadas se vacunaran. Desde que comenzó la pandemia, más de 25,000 mujeres embarazadas fueron hospitalizadas con la infección de COVID 19, y 241 murieron por la enfermedad. A pesar de estos riesgos, en los EE. UU. dos tercios de las mujeres embarazadas siguen sin vacunarse. En Kaiser Permanente, aquí en la región del Atlántico Medio, la tasa de vacunación entre las mujeres embarazadas es de aproximadamente el 70 %. Estamos orgullosos del progreso que hemos conseguido para proteger a nuestros miembros, y seguiremos dando prioridad a la educación de nuestras pacientes embarazadas sobre la seguridad y la importancia de vacunarse contra el COVID 19.
Lamentablemente, existen falsas creencias y mitos que están muy extendidos y que hacen que muchas mujeres no se vacunen contra el COVID 19. Esto es especialmente preocupante porque las mujeres embarazadas que se infectan con el virus del COVID 19 corren un mayor riesgo de tener complicaciones que podrían afectar su salud y la de su bebé. Personalmente, he sido testigo de los efectos devastadores que puede provocar la infección del COVID 19 en una madre y en su hijo. Las mujeres embarazadas que se infectan con el virus del COVID 19 corren un mayor riesgo de contraer enfermedades graves, de ser hospitalizadas, de ingresar en cuidados intensivos e incluso de morir, en comparación con las mujeres que no tienen la infección.
Además, las mujeres embarazadas con la infección del COVID 19 también tienen más probabilidades de sufrir un parto prematuro o una cesárea, y sus bebés corren un riesgo mayor de ser ingresados en una unidad de cuidados intensivos neonatales (UCIN). Es importante entender estos riesgos a la hora de hablar con los pacientes sobre la vacunación.
A continuación, les explico lo que he estado compartiendo con mis pacientes en el consultorio de Baltimore Harbor de Kaiser Permanente todos los días:
Los datos indican que las vacunas son seguras y eficaces para las mujeres embarazadas, las que están amamantando y las que planean quedarse embarazadas. Las mujeres que se vacunan durante el embarazo o el periodo de lactancia pasan anticuerpos a los recién nacidos, lo que permite que sus bebés estén protegidos contra el virus del COVID 19. Esto es muy importante, ya que todavía no hay vacunas disponibles para los niños menores de cinco años. Además, no hay pruebas de que las vacunas causen efectos adversos en la madre o el feto. También les recalco a mis pacientes que no hay datos que indiquen que la vacuna contra el COVID 19 disminuya la tasa de fertilidad en parejas que intentan concebir ni que provoque abortos espontáneos o muerte fetal en las pacientes embarazadas. De hecho, los estudios demostraron que no hay diferencias estadísticas en las tasas de éxito de los embarazos entre las personas vacunadas y las no vacunadas. Por otra parte, no existen pruebas que indiquen que la vacuna contra el COVID 19 provoque ningún problema con el embarazo, incluido el desarrollo de la placenta. Disponemos de décadas de pruebas que demuestran que otros tipos de vacunas, como la de la gripe (influenza), son seguras para las mujeres embarazadas y les ofrecen protección a sus bebés. Algunas mujeres con las que he hablado están preocupadas por si se infectan de COVID 19 a causa de la vacuna. Afortunadamente, ninguna de las vacunas aprobadas en los EE. UU. contiene virus vivos, así que es imposible infectarse con ellas.
Después de hablar con su médico, muchas mujeres dejan de tener dudas sobre si vacunarse. A las personas preocupadas, les recuerdo un simple detalle: compartimos el mismo objetivo, que usted y su bebé estén protegidos y sanos durante el embarazo y el parto. Y una de las mejores formas de hacerlo es vacunarse contra el COVID 19. “Al principio, tenía mis dudas sobre si vacunarme estando embarazada, pero luego me informé y hablé con mi ginecólogo, y él respondió todas mis preguntas. Decidí que vacunarme era lo correcto para protegerme no solo a mí, sino también a mi bebé”, comenta Andrea Rodríguez Escobedo, de 33 años, miembro de Kaiser Permanente. “Yo animaría a cualquier mujer embarazada o que esté intentando quedarse embarazada a vacunarse para protegerse a sí misma, a su bebé, a sus seres queridos y a la comunidad.” Más de 178,000 mujeres en los EE. UU. se vacunaron contra el COVID 19 durante el embarazo. Andrea y las mujeres que recibieron la vacuna contra el COVID 19 puedensentirse seguras sabiendo que sus hermosos y sanos bebés tienen anticuerpos contra el COVID 19 gracias a la vacuna. Si está embarazada, está pensando en quedarse embarazada o está amamantando, ahora es un buen momento para vacunarse o recibir la dosis de refuerzo si ya está completamente vacunada.
Para obtener más información, visite kp.org/govax ( haga clic en “Español”).