Guillaume Faury, presidente ejecutivo de Airbus. FOTO: Bloomberg por Rolf Schulten.

(c) 2022, Bloomberg Charlotte Ryan

El presidente ejecutivo de Airbus, Guillaume Faury, emitió una nota de cautela sobre las perspectivas del fabricante de aviones para este año, citando la propagación de Ómicron en China, el mayor mercado para sus aviones.

El fabricante europeo de aeronaves está observando de cerca la situación en China, comprador de uno de cada cuatro aviones fabricados en 2021, dijo Faury. A sólo un mes de los Juegos Olímpicos de Invierno en Pekín, el país ha impuesto medidas de confinamiento local cada vez más estrictas, similares a las implementadas para contener olas anteriores del coronavirus.

«Ómicron tiene el potencial de cambiar significativamente el panorama en China en comparación con 2020 ó 2021, pero por el momento no vemos interrupciones ni riesgos», dijo Faury. «Tenemos una fuerte presencia en China, así que esto es algo que tiene mucho que ver con nuestro negocio».

La intensificación de las drásticas medidas para contener a Ómicron podría potencialmente impedir la capacidad de Airbus para abastecer a sus clientes en China, así como reducir la demanda de más aviones. Un brote provocó que las autoridades tomaran medidas drásticas contra el movimiento en la ciudad portuaria de Tianjin, donde el fabricante de aviones tiene instalaciones de ensamblaje final para su familia de aviones A320 de un solo pasillo. La producción aún no se ha visto afectada, dijo Faury.

Estará atento al desarrollo de la situación allí, dijo el CEO de Airbus en una conferencia telefónica después de reportar un aumento del 8% en las entregas de aviones el año pasado.

Las acciones de Airbus apenas se movieron en París ayer martes después de los comentarios del lunes por la noche. La compañía se está preparando para un aumento masivo de la producción a medida que la demanda se recupera luego de la recesión causada por el Covid. Los analistas de Vertical Research proyectan un aumento del 22% en las entregas de aviones este año.

Dada la evidencia de que Ómicron, si bien se propaga más rápidamente, causa síntomas menos graves que las variantes anteriores del coronavirus, algunos países están comenzando a revertir las restricciones de viaje establecidas para frenar su propagación.

El brote podría representar un desafío para la política china de tolerancia cero frente al Covid, dijo Faury, aunque agregó que el país ha demostrado experticia para lidiar con brotes anteriores. Es demasiado pronto para pronosticar qué impacto tendrá Ómicron en las operaciones de Airbus en China, dijo el CEO.

El enorme mercado interno de China ha ayudado a sus aerolíneas a capear hasta ahora la crisis del Covid-19. La utilización de asientos ha superado a los niveles de 2019 en varios períodos a lo largo de toda la pandemia, aunque los bloqueos recientes han frenado la recuperación.

Tanto Airbus como su rival Boeing han lidiado con clientes con problemas de liquidez que buscan retrasos y cancelaciones producto de la pandemia. Las entregas de aviones de fuselaje estrecho de Boeing a China han estado suspendidas desde 2019 después de dos accidentes fatales, y su propio aumento de la producción depende de la decisión de los reguladores chinos de si autorizarán el reinicio de la producción del 737 Max.

Los viajes internacionales conectados a China continúan suspendidos. El viernes, el regulador del país emitió un plan de cinco años que sugiere que apunta a 2023 para una expansión significativa en los vuelos transfronterizos.

Los analistas de la consultora OAG predijeron a finales de diciembre que China no reabriría sus fronteras hasta por lo menos finales de este año.

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