Joe Biden insistió este miércoles que “no prometió demasiado” con los puntos de su agenda para su primer año al frente de la Casa Blanca. Durante una conferencia de prensa de casi dos horas a propósito de la fecha, reconoció ante la prensa que, a pesar de las críticas a su gestión, su equipo es optimista.  

“Creo que si echan un vistazo a lo que hemos podido hacer, tendrían que reconocer que hemos logrado un enorme progreso”, afirmó. Hizo especial hincapié en las metas alcanzadas para controlar la pandemia de COVID-19 y administrar la economía, por ejemplo.  

¿Por qué es importante?

En vísperas del primer año de Biden, el presidente todavía enfrenta grandes desafíos en su agenda nacional. La inflación está en su punto más alto en 40 años, el proyecto de gasto social (Build Back Better) está estancado en el Senado y la pandemia de COVID-19 está aumentando en EE UU debido a la variante omicron. Esto se ha reflejado en su popularidad con bajos porcentajes de aceptación.

  • Biden aseguró que ha sido un desafío lograr que los republicanos se sumen a “hacer que las cosas marchen mejor en este país”, acusándolos de hacer un férreo esfuerzo para lograr que “no haga nada”, y sugirió que no tienen otra agenda más allá del obstruccionismo.
  • “Lo que tengo que hacer, en el cambio de táctica, por así decirlo, es explicarle al pueblo estadounidense qué apoyamos. Hemos aprobado mucho. Hemos aprobado muchas cosas que la gente no entiende por completo, comprensiblemente”, agregó.

¿Qué sí ha hecho Biden?

El presidente promocionó el progreso de su administración para marcar el comienzo de “una sólida recuperación económica” y poder vacunar al 75% de la población adulta de EE UU contra el COVID-19.

  • “A pesar de todo este progreso, sé que hay mucha frustración y fatiga en este país. Y sabemos por qué: COVID-19”, dijo. Declaró que EE UU tiene las herramientas y los recursos necesarios para luchar contra el virus y que no aceptará el estado actual como “la nueva normalidad”.
  • Con respecto a la inflación, Biden dijo que la mejor manera de hacerle frente es abordar los problemas de la cadena de suministro y hacer que la economía sea “más productiva”. Resaltó que la ley bipartidista de infraestructura impulsaría esos esfuerzos, y agregó que aprobar el proyecto Build Back Better también reduciría los costos para los estadounidenses.

Con información de The Hill