aborto en Estados Unidos
POLÍTICA. El rechazo se hará sentir/EFE

Hace 49 años la Corte Suprema emitió una decisión histórica: reconoció constitucionalmente el derecho al aborto, bajo el paraguas del derecho a la privacidad. Por tanto, una mujer podía decidir si quería interrumpir voluntariamente su embarazo. El caso Roe v. Wade (1973) sentó un precedente legal que protege el derecho en todo el país.

Las posibilidades de que sea anulado Roe v. Wade, y con ella las garantías de interrumpir el embarazo de forma legal y segura, crecen con el caso Dobbs v. Jackson Women's Health Organization que se encuentra en la Corte Suprema y discute si un estado puede prohibir el aborto antes de la viabilidad, establecida en la semana 24 de embarazo. Este caso llegó a la Corte Suprema por una ley de 2018 en Mississippi que intentó prohibir el aborto después de la semana 16. Fue bloqueado por un tribunal, pero luego este estado lo llevó al máximo tribunal. No se sabrá su respuesta hasta junio.

“Si bien la decisión de Roe por sí sola está lejos de ser suficiente para garantizar el acceso equitativo al aborto para todas las personas, sigue siendo una salvaguarda crucial y la base sobre la cual construir un futuro en el que todas las personas puedan obtener la atención del aborto compasiva, oportuna y asequible que necesitan, desean y merecen”, dice un comunicado del Instituto Guttmacher, que promueve la salud reproductiva y defiende el derecho al aborto, además de monitorear políticas vinculadas con estas áreas.

Otros defensores de la interrupción voluntaria del embarazo, como Planned Parenthood, que brinda información sobre salud reproductiva y servicios de aborto, consideran que el aniversario de este año tiene una importancia distinta a los anteriores, porque, dicen, “podría ser el último” y se preparan a un mundo post-Roe.

Activistas contra el aborto se manifiestan frente a la Corte Suprema durante la 49ª Marcha anual por la Vida en Washington, DC, Estados Unidos, 21 de enero de 2022 | Foto EFE/EPA/SHAWN THEW

“El derecho a decidir si tener un hijo y cuándo es esencial para la igualdad social, económica y racial, la autonomía reproductiva y el derecho a determinar nuestro propio futuro (…) Ahora que nos preparamos para conmemorar lo que bien podría ser el último aniversario de Roe v Wade, debemos continuar trabajando hacia una visión del acceso al aborto donde todas las personas puedan abortar cuando lo necesiten, las leyes nos respaldan a cada uno de nosotros y nuestras decisiones se toman con amor y apoyo”, indica la vicepresidenta de Asuntos Públicos de Planned Parenthood Maine Action Fund, Nicole Clegg.

En ocasión del aniversario, recordamos los elementos clave del caso.

Jane Roe y Henry Wade

En 1969, Norma MacCorvey tenía 22 años y era soltera. Vivía en Dallas, Texas y se enteró de su tercer embarazo. El segundo ya lo había dado en adopción. El acceso legal y seguro en ese entonces era ilegal en Texas, a menos de que la salud de la mujer estuviera en riesgo.

No solo era una ley de Texas. Para ese momento, varios estados del país tenían leyes que prohibían y criminalizaban el aborto. Muchas de esas legislaciones eran de mediados del siglo XIX. Pero también era una época en la que se buscaban cambios. Defensores de los derechos de las mujeres y proveedores de salud buscaban en los tribunales formas de dejar sin efecto esas leyes.

McCorvey buscaba un aborto. Dos abogadas, Sarah Weddington y Linda Coffee, graduadas de la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas en Austin, la ayudarían a formular el caso. Para proteger su identidad, la demanda se llenó con el nombre de “Jane Roe” y fue contra el fiscal de Distrito del Condado de Dallas, Henry Wade, quien era el encargado de hacer cumplir la prohibición al aborto. En 1970 emitieron la demanda, ese año también McCorvey dio a luz a una niña y la dio en adopción.

McCorvey ganó el caso. Un tribunal de distrito de Texas dijo que la prohibición al aborto era ilegal porque violaba el derecho constitucional a la privacidad. Pero la apelación del caso iría a la Corte Suprema.

A la Corte Suprema

La Corte Suprema aceptó escuchar el caso. Wade, mientras, seguía haciendo cumplir la prohibición al aborto, a pesar de que había sido declarada inconstitucional, ignorado el fallo legal.

Hubo dos argumentos orales: el 13 de diciembre de 1971 y el 11 de octubre de 1972. Fue argumentado por Weddington, quien entonces tenía 26 años y poca experiencia legal. Pero la decisión se conoció el 22 de enero de 1973.

La Corte reconoció que el derecho constitucional a la privacidad “es lo suficientemente amplio como para incluir la decisión de una mujer de interrumpir o no su embarazo”.

Pero para llegar a ese falló, los jueces revisaron otros precedentes que indicaban que el gobierno no podía intervenir en las decisiones personales con respecto a la procreación, el matrimonio y otros aspectos de la vida familiar.

Uno de los casos que tomaron en cuenta fue Griswold contra Connecticut (1965) que tenía de por medio una ley que prohibía el uso de métodos anticonceptivos en el matrimonio. El fallo de la Corte con respecto a este caso fue revocar la ley y reconocer el derecho de cada individuo a decidir por sí mismo si desea tener un hijo y cuándo hacerlo.

La decisión

En una votación 7 a 2, el máximo tribunal de Estados Unidos falló a favor de Roe y estableció la legalidad del aborto bajo la 14 enmienda, relativa a la privacidad, que, a su vez, protege el derecho de una mujer embarazada a decidir si quiere abortar o no antes de que sea viable, es decir, el momento en el que el feto puede sobrevivir fuera del útero. La decisión anuló la prohibición de aborto en Texas y en 31 estados. 

“Es evidente el perjuicio que el Estado impondría a la mujer embarazada al negarle por completo esta elección. Pueden estar implicados daños específicos y directos médicamente diagnosticables incluso al principio del embarazo”, dice la opinión de la mayoría de la Corte, escrita por el juez Harry A. Blackmun y a la que se unieron el presidente del Tribunal Supremo Warren E. Burger y los jueces William O. Douglas, William J. Brennan Jr., Potter Stewart, Thurgood Marshall y Lewis F. Powell Jr.

“La maternidad, o la descendencia adicional, pueden imponer a la mujer una vida y un futuro angustiosos. El daño psicológico puede ser inminente. La riqueza mental y física puede ser gravada por el cuidado de los niños. También está la angustia, para todos los interesados, asociada con el niño no deseado, y está el problema de traer un niño a una familia que ya no puede, psicológicamente ni de otra manera, cuidar de él”, agregó Blackmun.

Disintieron los jueces Byron R. White y William H. Rehnquist. En su opinión, White escribió: “Como ejercicio del Poder judicial puro, la Corte quizás tenga autoridad para hacer lo que hace hoy; pero en mi opinión, su sentencia es un ejercicio imprudente y extravagante del poder de revisión judicial que la constitución extiende a este tribunal”. 

Más adelante continuó: (...) no puedo aceptar que la Corte ejerza su claro poder de elección interponiendo una barrera constitucional a los esfuerzos estatales para proteger la vida humana e invirtiendo madres y médicos con el derecho constitucionalmente protegido de exterminarlo. Este tema, en su mayor parte, debe dejarse en manos de la gente y de los procesos políticos que la gente ha ideado para sus asuntos”. 

Creando un marco de referencia

Sin embargo, el derecho al aborto no era un absoluto. También reconocieron que tenían que sopesar el interés del gobierno en la salud de la mujer y de la vida prenatal. El equilibrio lo encontraron en vincular la regulación estatal con los tres trimestres del aborto y la palabra clave aquí fue la viabilidad.

“Esto es así porque presumiblemente el feto tiene entonces la capacidad de tener una vida significativa fuera del útero de la madre. Si el Estado está interesado en proteger la vida fetal después de la viabilidad, puede llegar a prohibir el aborto durante ese período, excepto cuando sea necesario para preservar la vida o la salud de la madre”, dijo la Corte al respecto.

Por tanto, en el primer trimestre, la elección de interrumpir un embarazo en el primer trimestre dependía únicamente de la mujer. En el segundo trimestre, el gobierno podría regular el aborto, aunque no prohibirlo, para proteger la salud de la madre. Y en el tercero, se podía prohibir el aborto para proteger al feto, que ya podía sobrevivir fuera del útero, pero con la excepción de que la salud de la mujer estuviera en riesgo.

El derecho al aborto hoy

La organización Planned Parenthood señala que en 1965 el aborto era tan inseguro que “17% de las muertes relacionadas con el embarazo y parto se produjeron como resultado del aborto ilegal”. En la actualidad, indican, es uno de los procedimientos médicos más frecuentes y menos del 0.3% de las mujeres que tienen un aborto legal tienen una complicación seria.

Pero es el derecho al aborto, según el Instituto Guttmancher, está bajo ataque y cada vez se intenta restringir más. Solo en 2021, su monitoreo identificó 106 restricciones al aborto en Estados Unidos, el mayor número de restricciones desde el fallo de Roe y que afecta a 19 estados. El récord anterior era de 2011 con 86 restricciones.

Entre esas restricciones al aborto se encuentra la ley de aborto de Texas, formalmente S.B.8, que prohíbe el aborto después de las seis semanas, cuando muchas mujeres no saben que están en estado. Enfrenta un gran desafío en los tribunales, pero aún así mientras se resuelve la batalla legal, ha seguido vigente, lo que ha obligado a muchas mujeres -las que pueden- a buscar servicios de aborto en estados vecinos.

Casi 50 años después, el gran desafío de Roe v. Wade está en la Corte Suprema. Las proyecciones del Instituto Guttmancher indican que al menos 26 estados podrían prohibir el aborto si se debilita o se anula este precedente legal, por lo que muchas mujeres tendrían que hacer viajes de varios kilómetros para poder acceder al aborto.