Aborto en Texas
VIGENCIA. La ley que restringe el aborto fue acatada por las clínicas que proveen el servicio. | Foto: Jahi Chikwendiu/The Washington Post.

La Corte Suprema de Estados Unidos rechazó nuevamente intervenir en el caso de la ley de aborto de Texas, la más restrictiva del país. El jueves el máximo tribunal negó la petición de los proveedores de servicio de aborto para que el caso regresara al único juez que alguna vez bloqueó las restricciones.

Ya esta semana una Corte de Apelaciones había negado esta misma petición y mandó el caso a la Corte Suprema del estado de Texas, que no tiene porque tomar el caso de forma inmediata. Pero en una última maniobra, los proveedores de servicio de aborto pidieron la intervención de la Corte Suprema.

La ley solo permite el aborto hasta las seis semanas de embarazo, cuando establece que se detecta el latido cardíaco, pero en ese momento muchas mujeres no saben que están en estado y además es un lapso inferior al establecido en el precedente legal Roe v. Wade, que permitió el aborto de forma federal hasta las 24 semanas, cuando ya el feto puede sobrevivir fuera del útero. Además, su implementación no está en las manos de funcionarios estadales sino de cualquier persona, que puede presentar una demanda contra cualquier persona que ayude o incite a practicar un aborto fuera del período establecido.

La decisión de la corte. La votación fue 6-3. El juez Stephen Breyer, y las juezas Elena Kagan y Sonia Sotomayor disintieron de la decisión.

  • “Han pasado más de cuatro meses desde que entró en vigor el Proyecto de Ley 8 del Senado de Texas (S. B. 8). La ley inmediatamente devastó el acceso a la atención del aborto en Texas a través de un complicado esquema privado de cazarrecompensas que viola casi 50 años de precedentes de esta Corte”, escribió la jueza Sotomayor en su disidencia.
  • “Hoy, por cuarta vez, este Tribunal se niega a proteger a las texanas embarazadas de violaciones atroces de sus derechos constitucionales (…) La Corte puede mirar hacia otro lado, pero yo no puedo”, dijo más adelante.
  • Agregó: “Este caso es un desastre para el estado de derecho y un grave perjuicio para las mujeres de Texas, que tienen derecho a controlar sus propios cuerpos. No me quedaré de brazos cruzados mientras un Estado siga anulando esta garantía constitucional. Yo disiento”.

Un vaivén legal, pero la ley sigue en pie. Desde el 1 de septiembre de 2021 los abortos después de las 6 semanas están prohibidos en Texas, lo que generó una mayor demanda para las clínicas de aborto de los estados cercanos y no todas las personas pueden permitirse un viaje a otro estado para interrumpir el embarazo.

  • La batalla legal, desde entonces, ha sido larga y complicada, sobre todo porque los funcionarios estatales no están implicados directamente en la aplicación de la ley. Esto les ha dificultado el trabajo a las clínicas de aborto porque no tienen a quién desafiarle la ley directamente y argumentar a favor de las protecciones.
  • Ya antes este caso había pasado por la Corte Suprema y ese mismo panel, de mayoría conservadora, dejó que la ley entrara en vigor en septiembre, en una votación 5-4 mientras los tribunales decidían el futuro de esta normativa.  
  • En noviembre, la Corte Suprema escuchó argumentos orales de este caso, llamado Whole Woman's Health v Jackson. Se enfocaron en cuestiones de procedimiento legal sobre cómo se aplica la ley de Texas y si el gobierno federal y los proveedores de servicios de aborto pueden demandar para detenerla en un tribunal federal.
  • En diciembre, la Corte permitió que las clínicas de aborto desafíen la ley en los tribunales, pero de forma limitada, al señalar algunos funcionarios estatales que presumiblemente podrían desempeñar un papel en la aplicación de esta ley y que podría proceder una demanda contra ellos.
  • Ahora le ley se encuentra a la espera de la Corte Suprema del estado de Texas, que debe aclarar si esos funcionarios realmente tienen el poder de aplicar la ley. Lo que podría dar meses de retraso y la prohibición de hasta seis semanas continuará en funcionamiento.
  • “Me rompe el corazón cada vez que el personal de nuestra clínica se ve obligado a negar atención a las personas embarazadas y rechazarlas”, dijo Amy Hagstrom Miller, presidenta y directora ejecutiva de Whole Woman's Health, reseñó el diario local The Texas Tribune. “Esta ley es cruel e inconstitucional, y estoy profundamente decepcionado de que nuestro sistema judicial haya hecho muy poco para detenerla”.
  • La directora de Planned Parenthood, Alexis McGill Johnson, dijo en su Twitter sobre la nueva decisión del máximo tribunal: “La Corte Suprema es cómplice del daño generalizado a las texanas que continúan viéndose obligados a huir del estado para recibir atención médica esencial o para tener embarazos en contra de su voluntad. Planned Parenthood continuará luchando por nuestros pacientes y todas las personas en Texas”.

Con información de The Washington Post y The Texas Tribune