Composición de dos fotografías de archivo del 12 de mayo de 2021 donde aparecen los legisladores republicanos, el representante de Illinois, Adam Kinzinger, y la representante de Wyoming, Liz Cheney, mientras hablan al final de una audiencia en el Capitolio en Washington | Foto EFE
Composición de dos fotografías de archivo del 12 de mayo de 2021 donde aparecen los legisladores republicanos, el representante de Illinois, Adam Kinzinger, y la representante de Wyoming, Liz Cheney, mientras hablan al final de una audiencia en el Capitolio en Washington | Foto EFE

El Comité Nacional Republicano (RNC, por sus siglas en inglés) censuró este viernes a los representantes Liz Cheney y Adam Kinzinger. Se trata de una especie de castigo, y también una muestra de lealtad a Donald Trump, contra los únicos republicanos en el Comité que investiga el ataque al Capitolio el 6 de enero. 

La resolución señala que el RNC “cesará de inmediato cualquier y todo apoyo a ellos como miembros del Partido Republicano por su comportamiento que ha sido destructivo para la institución de la Cámara de Representantes de los EE. UU. de Representantes, el Partido Republicano y nuestra República, y es inconsistente con la posición de la Conferencia”, que fue votada sin discusión y casi sin disidencias. 

Ambos, tanto Cheney como Kinzinger, han asumido posiciones contrarias a las que ha sostenido el partido republicano, que los hechos del 6 de enero no son aceptables.

Ya previamente el partido había minimizado los hechos del 6 de enero, que dejaron 5 fallecidos y más de 140 oficiales heridos, incluso Cheney, fue destituida el año pasado como presidenta de la Conferencia Republicana en la Cámara de Representantes en represalia por votar a favor del segundo impeachment a Trump, que buscaba responsabilizarlo por el asalto al Capitolio. Kinzinger también votó a favor del juicio político en ese entonces.

La censura es una condena menos severa que una expulsión aplicada en la esfera de los partidos como el Congreso. Aunque no destituye a un senador de su cargo, “es una declaración formal de desaprobación que puede tener un poderoso efecto psicológico en un miembro y sus relaciones en el Senado”, señala la página del senado. 

La resolución. El texto señala en sus consideraciones para llevar a tal decisión que ambos representantes “han demostrado, con acciones y palabras, que apoyan los esfuerzos de los demócratas para destruir al presidente Trump más de lo que apoyan recuperar una mayoría republicana en 2022”.

  • También señala que han “participado en persecución de ciudadanos comunes involucrados en un discurso político legítimo” y que además “están utilizando sus afiliaciones políticas declaradas en el pasado para enmascarar el abuso del poder judicial por parte de los demócratas con fines partidistas”.
  • El documento es votado días después de que el expresidente Trump anunciara en un mitin en Texas que, de ser elegido, podría indultar a las personas que han sido procesadas por el asalto al Capitolio.
  • Ronna McDaniel, presidenta del RCN, defendió la resolución y dijo a el Post que los representantes han ido “más allá de su intención original. No están defendiendo a los republicanos trabajadores”. 
  • Politico informó que previo al borrador final miembros críticos de Cheney y Kinzinger propusieron la expulsión de ambos representantes del Partido Republicano, pero generó resistencia en algunos miembros, quienes temían que el lenguaje fuera incendiario. 

Un partido “rehén”. En un comunicado publicado ayer, con conocimiento de los pasos que realizaba el Comité Republicano para censurarla, la representante Cheney calificó a los líderes del partido como “rehenes voluntarios de un hombre que admitió que intentó anular una elección presidencial y sugiere que podría indultar a los acusados del 6 de enero, algunos de los cuales están acusados de conspiración sediciosa”.

  • “Soy un conservador constitucional y no reconozco a aquellos en mi partido que han abandonado la Constitución para abrazar a Donald Trump”, afirmó. “La historia será su juez. Nunca dejaré de luchar por nuestra República constitucional”, agregó.
  • Kinzinger dijo que ahora está más comprometido con la lucha contra las conspiraciones y mentiras y añadió en un comunicado que sus compañeros del partido “han permitido que las conspiraciones y el tribalismo tóxico obstaculicen su capacidad de ver con claridad”.
  • “En vez de centrar sus esfuerzos por ayudar al pueblo estadounidense, mis compañeros republicanos han optado por censurar a dos miembros vitalicios de su partido simplemente por mantener su juramento en el cargo”, señaló. “Mis esfuerzos seguirán centrándose en defender la verdad y trabajar para luchar contra la matriz política que nos ha llevado hasta este punto”, finalizó. 
  • El senador republicano Mitt Rooney criticó las acciones del RNC en Twitter: “La vergüenza cae sobre un partido que censura a las personas de conciencia, que buscan la verdad frente al vitriolo. El honor se une a Liz Cheney y Adam Kinzinger por buscar la verdad incluso cuando hacerlo tiene un gran costo personal”. 
  • El representante republicano John Katko, quien también votó a favor del segundo impeachment a Trump, le dijo a Axios que el partido está fuera de foco: “Creo que deberíamos centrarnos en las elecciones y no en estas tonterías”. 

De cara a las elecciones. Liz Cheney busca la reelección en la Cámara de Representantes, pero primero debe enfrentarse a la abogada Harriet Hageman, respaldada por Trump y sus aliados. 

  • Kinzinger, por su parte, anunció su retiro a finales del año pasado. “Se ha vuelto cada vez más obvio que para romper la narrativa, no puedo concentrarme tanto en una reelección al Congreso como en una lucha más amplia en todo el país”, dijo en un video en ese entonces. 

Con información de Axios y The Washington Post