GRUPOS. Organizaciones como Dreamers Mothers In Action impulsan la campaña y la manifestación del lunes 14 de febrero. | FOTO: Cortesía

Por Milagros Meléndez | Especial para El Tiempo Latino

“Un Día Sin Inmigrantes” el 14 de febrero empezó como un pedido de un joven activista en su plataforma de Tik-Tok y en menos de dos semanas se ha convertido en una campaña nacional que ha llegado a oídos de legisladores y organizaciones de base con el fin de crear presión por una reforma migratoria.

Carlos Eduardo Espina, de 23 años, transformó la frustración de miles de sus seguidores en acción y convocó a un paro de inmigrantes este lunes 14, cuado se celebra San Valentín o el día del amor y la amistad.

“Estamos pidiendo que ese día —tan comercial para los Estados Unidos— los inmigrantes no trabajen, no vayan a la escuela y no gasten. Por el contrario, pedimos que realicen manifestaciones para presionar al Congreso y la Casa Blanca por una reforma migratoria”, dijo Espina a El Tiempo Latino.

Sin embargo, el llamado se puede interpretar como una idea romántica que no soluciona el problema y pone en riesgo a los trabajadores de perder su empleo.

“La gente está muy frustrada y dolida porque no se ha avanzado nada con el tema migratorio a pesar de las promesas”, agregó el joven uruguayo residente en Texas, quien de niño experimentó la separación familiar por razones migratoria. Su madre es de México y su padre de Uruguay.

La campaña incluye una manifestación frente a la Casa Blanca el mismo día a las 10 am.

Detrás de la iniciativa de Carlos Eduardo Espina figuran decenas de pequeñas organizaciones de base, lideradas por comunidades que sufren directamente la falta de una reforma migratoria.

Uno de estos grupos es Dreamers Mothers In Action (DMIA). “Estamos apoyando la iniciativa porque hay una necesidad en nuestra gente de hacerse escuchar frente a la incapacidad de avanzar con la legalización de miles de nosotros”, expresó la presidenta de DMIA, Lenka Mendoza, residente en Prince William, Virginia.

La experiencia de estas agrupaciones —que dependen de un presupuesto muy pequeño y otras que trabajan de manera voluntaria— permite que el movimiento salte de las redes sociales hacia una convocatoria real.

“Hemos mantenido varias reuniones esta semana para ver la logística de la manifestación y las formas como se va a llevar a cabo el paro”, expresó Mendoza el martes 8 de febrero.

Campaña Online

La acción ha encontrado eco en miles de personas que se han unido por las redes sociales. Espina, quien es un activista proinmigrantes en TikTok, con más de 2,4 millones de seguidores, impulsó la campaña tras las expresiones de frustración de indocumentados que esperan ser legalizados. “Muchos expresaron su molestia contra el presidente Biden por no haber cumplido su promesa de aprobar una reforma migratoria o al menos una forma de legalización”, dijo a El Tiempo Latino. “Yo apoyé bastante a Biden y estoy bien decepcionado por lo poco que ha hecho”.

El joven trasladó el mensaje en TikTok hacia el Facebook. Creo la página “Un Día Sin Inmigrantes” y en ocho días ya tenía cerca de 70 mil personas que se unieron.

Decididos y en dudas

Pese a apoyar la acción no todas las personas optarán por un paro completo, algunos lo harán de manera parcial. Muchos trabajadores inmigrantes no tienen facilidades para tomarse un día libre o no están en condiciones de arriesgarse a perder el ingreso de un día.

Luis Rufasto en Annandale, Virginia dice que se unirá a la campaña al intentar no comprar nada de una gran corporación o cadena de tiendas ese día, pero no dejará de trabajar.

Yesenia Palacios en Alexandria, Virginia, aprovechará su día de descanso para participar en la manifestación frente a la Casa Blanca y también evitará hacer compras.

Sin embargo, el empresario Carlos Castro, quien tiene un supermercado en Virginia, teme que el paro sea una medida que perjudique a su negocio y los trabajadores.

“Yo también estoy frustrado con la situación pero no creo que haciendo un paro se solucione”, dijo.

Castro llamó a la mayor participación de la gente en los asuntos políticos. “Si queremos un verdadero cambio debemos hacernos ciudadanos y votar”, expresó.

Lenka Mendoza aclaró que el boicot de compras no está orientado a los negocios pequeños y comunitarios, sino que está dirigido principalmente a las grandes corporaciones.

“Porque habiendo la necesidad de trabajadores inmigrantes, no están haciendo nada para presionar a los legisladores por leyes migratorias”.

Activista, “influencer” y estudiante

Espina nació en Uruguay y emigró a los 5 años, junto a su madre y hermano mayor para reencontrarse con su padre.

El joven dice que sus padres fueron separados por Inmigración en 1998. El papá de Espina es de Uruguay y tenía residencia permanente.

Pero la madre, originaria de México, solo contaba con una visa temporal.

“Mi hermano tenía apenas meses de edad y mi mamá estaba embarazada esperando que yo naciera. Así que se fue a vivir a Uruguay y tomó más de cinco años para que nos saliera la residencia y poder reunirnos con mi padre”, contó.

La familia vivió en Texas. “Toda mi vida he estado rodeado de inmigrantes y he visto el sufrimiento de las personas que no tienen papeles”, indicó.

Desde que era un adolescente, Espina ha estado involucrado en el trabajo comunitario. “Mi familia es muy dadivosa. Siempre me enseñaron a dar a los demás”, dijo.

A los 16 años comenzó su aporte, enseñando clases de ciudadanía para los inmigrantes que buscaban naturalizarse.

En 2017, fundó su primera organización sin fines de lucro, Football for the Future. “A través de esta organización pudimos brindar campamentos educativos y de fútbol gratuitos a cientos de niños de bajos ingresos en el centro de Texas”, apuntó. En 2019, Espina fundó su segunda organización sin fines de lucro, el Fondo de Solidaridad para Refugiados Detenidos.

“El objetivo es apoyar moral y económicamente a los migrantes y refugiados detenidos en los centros de detención de ICE en todo Estados Unidos”, expresó al mostrar decenas de cartas que recibe de los detenidos en las cárceles de inmigración.

Ese mismo año, el joven abrió su cuenta de TikTok para orientar a la gente sobre el proceso de ciudadanía y hablar de los temas de inmigración. Hasta la fecha tiene más de 2,5 millones de seguidores.

Espina se graduó de Vassar College en 2020 con una licenciatura en Ciencias Políticas y actualmente es estudiante de Derecho en la Universidad de Nevada en Las Vegas.

Organizaciones más grandes se solidarizan

La campaña llegó a oídos de organizaciones nacionales y estatales, que se están solidarizando con la campaña. “Estamos al tanto y evaluando la manera en la que podemos estar físicamente participando”, expresó a El Tiempo Latino, el presidente de la organización CASA, Gustavo Torres.

“Estamos tan enojados y frustrados como lo está nuestra comunidad.

Nosotros invertimos muchísimo esfuerzo en las elecciones pasadas. Y los demócratas que están en el poder no han pasado ninguna reforma”, expresó.

“Al menos TPS”

Las propuestas legislativas demócratas dentro del Plan de Infraestructura Social fracasaron en el Congreso.

Torres dijo que el presidente Biden podría emitir órdenes ejecutivas para otorgar un Estatus de Protección Temporal a ciertos inmigrantes.

“Al menos debería dar un TPS a los centroamericanos y africanos. Al menos debería parar los arrestos y hacer contratos con las compañías privadas que se están beneficiando del dolor de nuestra gente”, dijo al señalar que su organización y otras a nivel nacional han tenido reuniones al respecto con la Casa Blanca y el secretario del Departamento de Homeland Security, Alejandro Mayorkas.

Se espera anuncio

Al cierre de esta edición, Torres dijo que se esperaba un anuncio de la Casa Blanca respecto al tema migratorio.

Mientras tanto Espina afirmó que continuará la campaña. El viernes 11 el joven tenía programada su llegada a Washington desde Texas.