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Los empleadores tendrán que aumentar los beneficios relacionados con el cuidado infantil para atraer a decenas de padres, especialmente madres, de vuelta al trabajo.

Dentro del fenómeno conocido como la Gran Renuncia, una tendencia económica que comenzó en 2021 en la que los empleados renunciaron voluntariamente a sus trabajos en masa, se registran tasas más altas de mujeres que dejan sus trabajos, en comparación con los hombres. Y según un informe, la brecha es más amplia en los estados que sufrieron mayores interrupciones en el cuidado infantil. 

Contexto: Como señala NPR, los centros de cuidado infantil, especialmente los que se encargan de cuidar y educar a los pequeños menores de 5 años, han atravesado interrupciones y dificultades en su funcionamiento, como causa de la pandemia. 

  • Estos niños son demasiado pequeños para ser vacunados y les resulta difícil usar máscaras de manera constante. Muchos directores de guarderías todavía están siguiendo cuarentenas de 10 o 14 días, cerrando aulas enteras después de una sola prueba positiva, lo que ha causado interrupciones continuas debido a las cifras récord actuales de casos de COVID-19.
  • Muchas guarderías han permanecido cerradas o carecen de personal, lo que brinda aún menos opciones para los padres que trabajan.

Las cifras: A nivel nacional, el 4,1% de las mujeres renunciaron a sus trabajos en enero de 2022 en comparación con el 3,4% de los hombres, una diferencia de 0,7 puntos porcentuales.

  • Gusto, una empresa de gestión de recursos humanos, beneficios y nómina, encontró que en Maine y Rhode Island, donde alrededor del 45 % de las familias reportaron interrupciones en el cuidado infantil relacionadas con el COVID en la encuesta del censo, la brecha de género aumentó a 1.7 puntos porcentuales.
  • Al mismo tiempo, en Missouri y Arizona, donde menos del 25% de los hogares dijeron que se interrumpió el cuidado infantil, la brecha de género era casi cero.

¿Qué está pasando? Como se ha reseñado en varias ocasiones, es mucho más probable que las mujeres asuman tareas adicionales como el cuidado de los niños y las tareas del hogar mientras trabajan desde casa. Estas cargas han empujado a las madres de todo Estados Unidos fuera de la fuerza laboral.

  • Ahora, a medida que caen los casos de ómicron, las escuelas están reabriendo. Pero muchos centros de cuidado infantil han cerrado debido a las circunstancias derivadas del COVID, como la escasez de personal y las cuarentenas. 
  • Y la disponibilidad de cuidado infantil asequible y de buena calidad sigue siendo un problema creciente.
  • Como resultado, los empleadores tendrán que aumentar los beneficios relacionados con el cuidado infantil para atraer a decenas de padres, especialmente madres, de vuelta al trabajo.

La primera recesión femenina: Según reseña el National Community Reinvestment Coalition, una coalición que trabaja con organizaciones de base, líderes comunitarios e instituciones creando oportunidades para que las personas generen riqueza, en 2019, justo antes de la pandemia, las mujeres superaban en número a los hombres en la fuerza laboral, lo que no sucedía desde 2010. 

  • Los recortes drásticos en el empleo, los ingresos y en el desarrollo profesional de las mujeres como resultado de la crisis nacional de COVID-19 y las consecuencias que esta ha traído pueden causar un retroceso en el crecimiento económico de toda una generación de mujeres, particularmente, las mujeres de color.

Con información de: Axios.