Foto: Ilustración ETL.

Los latinos propietarios de negocios no han visto el fin de los problemas causados por el COVID-19, pese a que los contagios han disminuido y la pandemia parece terminar. Este 2022, los empresarios afrontan desafíos como la inflación, la interrupción de las cadenas de suministros y dificultades financieras.

No todos los negocios de hispanos se ven afectados de la misma forma, pero empresarios consultados por El Tiempo Latino coinciden en los mismos problemas: desde el aumento en los precios de la carne, hasta retrasos de envío y escasez de insumos como servilletas o vasos.

Desde el inicio de la pandemia ha habido un aumento de negocios latinos que han cerrado de forma permanente, aseguró Emi Reyes, directora ejecutiva del Centro Latino de Desarrollo Económico (LEDC, por su sigla en inglés). Sostuvo que las empresas que dependen del servicio en persona han sido las más afectadas por las restricciones, entre ellos los restaurantes.

“Las pequeñas y microempresas siguen enfrentando diferentes retos durante esta pandemia. Los dueños no solo luchan para mantener sus negocios a flote, sino que también se han visto con la necesidad de aumentar los precios de sus productos debido a los altos costos de manufactura”, dijo Reyes a este medio.

Los empresarios latinos en ocasiones se han retrasado con el alquiler del local, recortado personal o solicitado préstamos adicionales, de acuerdo con la directora de LEDC, una organización que presta asesoría en temas de negocios y vivienda en el área metropolitana de Washington DC.

Las pequeñas empresas son importantes, pues contribuyen sustancialmente a la economía nacional; y no solo son los latinos sino toda la comunidad, destacó Emi Reyes. A su juicio, la nueva variante ómicron trajo nuevas restricciones cuando pensaban que salían de la pandemia.

El número de empresas en manos de latinos ha aumentado de 350 mil en 2018 a entre 400 mil y 450 mil en la actualidad, de acuerdo con investigadores del Stanford Latino Entrepreneurship Initiative (SLEI).

CRISIS. Los restaurantes están dentro de los negocios más golpeados por las restricciones de la pandemia. | Foto: Instagram Cubano's.

Para conocer de primera mano la realidad de los empresarios, conversamos con ellos. Javier Zerpa es presidente de Key Ingredients Catering, que ofrece servicio de banquetes y eventos desde hace 15 años en el DMV. Él sostuvo que durante un par de meses hubo una recuperación económica, pero cuando llegó ómicron todo se detuvo.

Aunque al comienzo de la pandemia recibió ayuda del gobierno federal, estatal y local, “ya ese dinero se gastó” y están por su cuenta. Zerpa espera que pronto el COVID-19 deje de ser una pandemia e hizo un llamado a la comunidad hispana a vacunarse.

Durante la pandemia Zerpa creó dos emprendimientos adicionales, Paella Xpress e Insane Chocolate, con el fin de buscar otras fuentes de ingreso; pero tampoco están exceptuados de la situación.

La carne por las nubes

Este 2022 se mantiene en tendencia el aumento de los precios. En enero subieron un 7,5% en comparación con el mismo período del año anterior y aún sigue el récord más alto en 40 años.

Zerpa está en desacuerdo con la medición de la inflación, pues considera que se engloban aquellos bienes que las personas compran a diario con otros que no. Por ejemplo, afirmó haber visto un incremento de 35% a 40% en el costo de la carne, pese a que en enero hubo una disminución en el rubro.

Piensa que ese 7,5% del que hablan los economistas está distribuido en sectores de la economía que no se justifican en este momento.

“Los costos de la comida y servicios se han incrementado terriblemente, tú vas a un supermercado y lo podrás notar. Todas las semanas hay una subida”, dijo.

Un aumento similar en la carne denunció José Méndez, copropietario de Cubano's, en Maryland. Señaló que el alimento ha subido un 30% y que los restaurantes son los negocios más afectados.

Ni la ropa vieja ni la arepa escapan a los problemas

Cubano's tiene dos restaurantes ubicados en Silver Spring y Bethesda, el primero con 22 años de trayectoria y el segundo abierto a inicios de 2020. Ahí los clientes van a comer platos como el ropa vieja, el sándwich cubano y hasta mojitos. Pero Méndez contó que la facturación bajó un 70% con la aparición de ómicron.

“Recuperación económica francamente no ha habido. Al menos en los restaurantes no hay ningún tipo de crecimiento. De hecho estamos subsistiendo y trabajando a pérdidas, esperando que las cosas mejoren”, indicó Méndez.

Afirmó que hay “muchos restaurantes cerrando” porque no pueden mantenerse. Pese a la inflación, no habían subido los precios al momento de esta entrevista, pero es algo que analizan hacer.

Su estrategia para mantener los precios ha sido quitar del menú los platos que debían subir. A esto se suman los problemas de suministros. Han buscado alternativas a fin de reponer el inventario.

Para Gabriela Febres la reposición de suministros ha sido un dolor de cabeza, no solo tardan en llegar los insumos sino que es difícil conseguirlos. Este mes recibió un pedido de vasos que hizo en septiembre.

INFLACIÓN. En Arepa Zone monitorean semanalmente los costos de los insumos e ingredientes. | Foto: Arepa Zone.

Febres es copropietaria de Arepa Zone, una cadena de restaurantes de comida venezolana en DC, donde destacan las arepas, cachapas y tequeños; y de Antojitos de tu país, una distribuidora de productos venezolanos y colombianos que hace envíos a todo Estados Unidos.

“Lo más reciente que nos ha afectado es el tema de suministros. Ha sido difícil conseguir cosas como vasos, servilletas, pitillos (pajillas o popotes) y todo lo que es papelería, aparte de que han subido de precios”, comentó Febres.

Los hispanos no quieren subir los precios a los clientes, pero se ven obligados a responder a un mayor costo de producción. | Foto: cortesía.

Contó que anteriormente hacían los pedidos online a dos proveedores, pero ahora deben llamar hasta 10 para lo mismo o salir a caminar en busca de los suministros.

A propósito de la inflación, Febres dijo que no es sencillo trasladar los mayores costos de producción al precio final que pagan los clientes, pues no todos entienden la gravedad del asunto. Por ejemplo, por algo que antes gastaba $20, ahora debe desembolsar hasta $40 o $60. Coincidió con Javier Zerpa y José Méndez en advertir el aumento de la carne.

En Arepa Zone no suben los precios con frecuencia, pero monitorean semanalmente los costos para evitar pérdidas. 

“El impacto ha sido duro, pero nuestra marca es bien sólida. No hemos bajado la calidad. Siempre nuestra meta es mejorar lo que hacemos. Sí conozco personas que han tenido que cerrar su restaurante. Es triste porque no todo el mundo sobrevive”, lamentó Febres.

Chocolates para el optimismo

Arcay Chocolates es un emprendimiento de chocolatería fina gourmet creado por Darío Berti y su esposa, Anabella Arcay. Su negocio nació en Washington DC en 2017 y desde entonces han trabajado en surgir.

Berti, quien es director CEO, narró que recibieron ayuda económica durante la pandemia, tanto en la administración de Donald Trump como en la actual. “Poco a poco salimos adelante. Tenemos unos números exitosos y por como vamos en febrero, seguiremos”.

OPTIMISMO. En Arcay Chocolates consideran que el mayor reto de este año será aumentar la producción. | Foto: Arcay Chocolates.
EXPERIENCIA. Anabella Arcay ha ganado 42 medallas internacionales con sus productos. | Foto: cortesía.

El empresario expresó optimismo ante el contexto actual y tiene una forma distinta de ver la situación. Consideró que la inflación es positiva porque, a su juicio, proviene del sector productivo y lo que ocurre es que han sincerado algunos costos.

En Arcay Chocolates se especializan en bombones, que han subido de precio porque la mayoría de los productos requieren frutas naturales y los costos han aumentado, explicó Berti.

Sobre las cadenas de suministros, destacó que los cortes han sido breves, con dificultades para conseguir empaques principalmente.

Pero en general en Arcay Chocolates han producido y vendido más, a medida que otros competidores han desaparecido. “La pandemia permitió que nosotros pudiésemos ir adelante con nuestro negocio”, añadió.

Los latinos, ¿los que más innovan?

En 2021 los empresarios latinos trabajaron en fortalecer sus negocios pese a la pandemia. Ese esfuerzo se evidencia en que el crecimiento no se ha detenido, de acuerdo con un informe presentado el pasado 28 de enero.

21% de los empresarios latinos reportaron haber hecho mejoras tecnológicas en sus negocios y 18% entraron al comercio electrónico, según el informe Estado del Emprendimiento Latino 2021 de la Universidad de Stanford.

En contraste, solo 16% de los negocios en manos de blancos hicieron mejoras tecnológicas y 13% probó el comercio electrónico. También destacó que 18% de las empresas latinas hicieron innovaciones en alcances al cliente, reseñó la agencia Efe.

El informe de la Universidad de Stanford analizó 15 mil respuestas de empresarios latinos y blancos, en la misma proporción. Destacó también que los hispanos ofrecen mejores beneficios y oportunidades de crecimiento a sus trabajadores.

Los grandes retos de 2022

Javier Zerpa espera que todo mejore en la primavera. De momento considera un desafío inmediato encontrar personal para trabajar, mientras que a largo plazo sigue con atención el esperado aumento de las tasas de interés.

“Afortunadamente todavía hay acceso a capital, pero si hay una contracción económica mayor eso se dificultará; y los bancos y prestamistas van a ser más cuidadosos”, comentó Zerpa. Dijo confiar en el libre mercado y espera que a largo plazo los precios de ciertos rubros disminuyan.

Mientras tanto, José Méndez espera ver una mejora en verano, pero cree que es necesario una ayuda económica.

Gabriela Febres dijo no ver fin al problema de las cadenas de suministro. A veces los proveedores tienen los insumos, pero no el medio para su transporte, señaló.

La dueña de Arepa Zone llamó la atención sobre los mandatos y restricciones por la pandemia, que han generado divisiones políticas. En su negocio se ajustan a las medidas del gobierno local, pero “los clientes en ocasiones no comprenden”.

Darío Berti es más optimista con sus bombones. Piensa que el mercado se va a expandir y habrá un mayor volumen de operaciones. Ese aumento en la producción es bueno, pero también un desafío, reconoció.

Por su parte Emi Reyes, de LEDC, subrayó que el reto para muchas empresas es saber dónde reducir gastos y conseguir asesoría, a fin de manejar los efectos secundarios de la inflación.

Para los latinos, será clave conocer cómo y dónde solicitar préstamos o ayuda disponible que ofrezca el gobierno federal, estatal o local, agregó Reyes.

¿Es momento de invertir?

“Algo increíble para mí es la resistencia que tienen muchos emprendedores latinos y el deseo de, aun con todo lo que están viviendo, empezar nuevos negocios. LEDC lleva operando en el área de DC 30 años, ayudando a emprendedores, y en ningún momento de la pandemia hemos visto menos interés en querer abrir nuevos negocios”, expresó Reyes.

El informe de la Universidad de Stanford confirmó que los latinos inician más negocios en comparación con otros grupos. En los últimos 10 años el crecimiento ha sido de 44% en comparación con el 4% no hispano.

La experta explicó que es momento de que los emprendedores analicen la situación, no solo en lo económico sino en qué quieren trabajar. Les recomendó acudir a organizaciones como LEDC para indagar las áreas en las que invertir y les ayuden en los planes de negocios y de financiamiento.

En el DMV, LEDC tiene cinco oficinas locales, ofrecen ayuda a pequeños negocios y microempresas desde el lanzamiento del negocio hasta cómo crecer o adaptarlo. También conectan con consultores de finanzas o marketing.