El presidente Biden habló hoy martes sobre la seguridad energética de EEUU y comentó sobre medidas para enfrentar una restricción de la oferta de gas y petróleo por parte de Rusia. FOTO: EFE/EPA/Chris Kleponis / POOL.

Los precios podrían dispararse sustancialmente si Rusia restringe sus exportaciones luego de una posible invasión a Ucrania.

Los asesores de la Casa Blanca están estudiando posibles respuestas de EEUU si Rusia restringe la exportación de productos petrolíferos a nivel mundial debido a las hostilidades en torno a Ucrania, anticipando un posible aumento de los precios del gas que podría agravar aún más los ya elevados precios a nivel nacional.

Entre las medidas que están discutiendo los funcionarios de la administración se incluye otra posible liberación de las reservas estratégicas de petróleo del gobierno estadounidense, dijeron dos personas con conocimiento del tema, que hablaron bajo condición de anonimato para discutir las deliberaciones internas.

Los planes de contingencia de la administración reflejan la creciente alarma a nivel mundial debido al estado de las relaciones entre EEUU y Rusia.  El presidente ruso Vladimir Putin reconoció formalmente el lunes la independencia de dos regiones del este de Ucrania y la Casa Blanca no tardó en tomar represalias anunciando nuevas sanciones.

Si EEUU impone sanciones más amplias a Rusia por una incursión militar en Ucrania, Rusia podría contraatacar limitando las ventas de petróleo y otros productos energéticos a Europa y otras partes del mundo.

En la actualidad, Rusia produce aproximadamente el 11 por ciento del suministro mundial de petróleo, es decir, unos 10,5 millones de barriles diarios, según la Administración de Información Energética de EEUU.

Las conversaciones que sopesan una liberación de las reservas de petróleo estadounidenses se describieron como preliminares mientras la administración considera un conjunto más amplio de opciones para aislar a los estadounidenses del efecto de los altos precios de la gasolina, dijeron las personas, hubiera o no un conflicto en Europa del Este.

Recientemente, funcionarios de la Casa Blanca también han expresado su disposición a una exención del impuesto nacional a la gasolina.  La portavoz de la Casa Blanca, Emilie Simons, dijo en un comunicado la semana pasada que "todas las opciones están sobre la mesa".

En la actualidad, EEUU tiene unos 585 millones de barriles en reserva e importa unos 6 millones de barriles diarios, según Patrick De Haan, analista del sector en GasBuddy. Si se liberan en su totalidad, las reservas estadounidenses podrían satisfacer el consumo habitual de importación de crudo durante unos 97 días, dijo.

El presidente Joe Biden anunció el pasado otoño la liberación de 50 millones de barriles de petróleo de la Reserva Estratégica de Petróleo en respuesta a los altos precios de la gasolina relacionados con la recuperación desigual de la economía mundial luego de la pandemia.

"La Reserva Estratégica de Petróleo (REP) se creó para responder a reducciones por parte de Rusia y otros, dijo De Haan”.  La REP de EEUU está preparada para su propósito -ofrecer seguridad a la nación si hay una interrupción".

La administración está "preparada, si fuera necesario, para desplegar todas las herramientas y autoridades a nuestra disposición" para bajar los precios en el surtidor de gasolina, dijo la Casa Blanca en un comunicado, añadiendo que millones de barriles vinculados al anuncio de otoño de la administración están entrando en el mercado y ayudaron a que la gasolina bajara más de 10 centavos por galón durante la temporada de Navidad.

La vicepresidenta Kamala Harris dijo a los periodistas el domingo que los funcionarios de la administración estaban estudiando detenidamente lo que se podría hacer, si fuera necesario, para evitar que el aumento de precios en las gasolineras perjudiquen a los consumidores estadounidenses.  CNN también informó anteriormente que el Departamento de Estado de EEUU ha estado elaborando una estrategia global con empresas de todo el mundo en relación con el aumento de la producción de gas natural que puede suministrarse a Europa.

"Puede que incurramos en algún costo y en esta situación eso puede estar relacionado con los costos energéticos, por ejemplo", dijo Harris. "Pero estamos tomando medidas muy específicas y apropiadas, creo, para mitigar ese costo, si es que ocurre".

La mayoría de los expertos del sector afirman que sigue pareciendo poco probable que Rusia frene sus exportaciones.  Según Jason Bordoff, experto en energía de la Universidad de Columbia y director fundador del Centro de Política Energética Global, hacerlo privaría a Rusia de una importante fuente de ingresos, además de perjudicar su posición en la alianza ampliada de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), de la cual es uno de los principales miembros.

"Nunca hemos visto a Rusia interrumpir las exportaciones de petróleo - es una medida contundente que perjudicaría no solo a EEUU, sino también a China y a otros aliados", dijo Bordoff. "Ciertamente tienen esa herramienta a su disposición en represalia por las sanciones; es una posibilidad que no puedo descartar, pero esas son algunas de las razones por las que podrían no hacerlo".

Es probable que la administración sea muy sensible al impacto del alza de los precios de la gasolina para los consumidores, dado que los votantes ya están muy frustrados con la inflación. Los elevados precios del petróleo han demostrado ser una de las dificultades políticas más persistentes y perjudiciales para la administración de Biden, como parte de un repunte inflacionario más amplio derivado de la pandemia de Covid. El precio medio del galón de gasolina alcanzó los $3,53 el lunes, un ligero aumento respecto a los $3,33 de hace un mes, pero un notable incremento respecto a los $2,63 del año pasado, según la AAA.

La Casa Blanca tiene pocas respuestas obvias - más allá de desplegar las limitadas reservas del país- en caso de que Rusia restrinja su suministro, dicen los analistas.

La administración podría pedir a Arabia Saudita o a Irán que refuercen su capacidad de producción, pero esa medida podría requerir otras concesiones internacionales que la administración podría ser reacia a hacer y no está claro con qué rapidez podrían actuar esos países.

El cese de las exportaciones rusas también afectaría especialmente a Europa, que recibe la mayor parte de las exportaciones rusas de gas natural por gasoducto.  Es probable que el gobierno de EEUU intente animar a las empresas privadas a exportar más gas natural licuado -que puede transportarse en barco- a Europa, pero es poco probable que esos esfuerzos cubran el vacío que dejaría una importante disminución de las exportaciones rusas. El resultado será un aumento de los precios para los consumidores europeos en un momento en el que muchos líderes políticos europeos ya se han enfrentado a una importante reacción debido a los costos de la calefacción.

"Se pueden hacer ciertas cosas para ayudar a suavizar el golpe a corto plazo y esas acciones (incluida la REP) son medidas potencialmente importantes", dijo Jonathan Elkind, investigador principal del Centro de Política Energética Global de la Universidad de Columbia.  "Sin embargo, no abordarán el problema de manera integral y no ayudarán sino a corto plazo la situación de los mercados".

Washington Post - Jeff Stein

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