Cinco historias humanas (y virales) durante la invasión rusa a Ucrania
Unas personas observan el cráter de un proyectil un día después de un bombardeo en una zona residencial de Kiev, Ucrania, el 28 de febrero de 2022. Las tropas rusas entraron en Ucrania el 24 de febrero, lo que llevó al presidente del país a declarar la ley marcial y a desencadenar una serie de severas sanciones económicas impuestas por los países occidentales a Rusia. (Rusia, Ucrania) EFE/EPA/SERGEY DOLZHENKO

La invasión de Ucrania perpetrada por la Rusia comandada por Vladimir Putin ha generado el repudio mundial. Las imágenes de Volodymyr Zelensky denunciando que el mundo había dejado abandonado a su país y la decisión de que se quedaría pese a ser el blanco de las fuerzas armadas rusas. 

Pero los propios ucranianos, ciudadanos comunes, han sido los héroes de su país y han dejado historias que se han convertido en relatos virales. Desde los soldados que insultaron a sus enemigos hasta la pareja que murió defendiendo al país, recopilamos cinco historias virales y humanas tras la invasión de Rusia a Ucrania. 

Los marinos ucranianos que insultaron al enemigo

Una de las principales historias que circuló fue la de los 13 soldados, que fueron dados por muertos defendiendo la isla de Zmiinyi (Serpiente), que insultaron a la armada rusa cuando les pidió que depusieran las armas. 

El grupo se hizo muy famoso debido a que cuando fueron contactados por la marina rusa le dijeron: “váyanse a la m….”. 

Los guardias fronterizos y los marinos de la isla "repelieron valientemente en dos ocasiones los ataques de los ocupantes rusos", pero no pudieron seguir luchando porque se quedaron sin munición, dijeron las Fuerzas Navales ucranianas.

El marinero ucraniano hundió el yate de un magnate ruso en Mallorca 

La Guardia Civil de España detuvo en Mallorca a un marinero ucraniano por causar importantes daños al yate de lujo de Alexander Mijeev, un magnate ruso que dirige la empresa Rosoboronexport, que fabrica helicópteros para el Ejército ruso. 

La nave estaba anclada en Port Adriano y quedó parcialmente hundida. “El dueño de este barco es un criminal que se gana la vida vendiendo armas y ahora mata a los ucranianos”, afirmaba, según el rotativo UH.

“Enséñale esto a Putin”.

Un médico también cobró notoriedad cuando se acercó a un periodista de The Associated Press y le gritó: “Enséñale esto a Putin”. El doctor estaba afectado debido a la muerte de una niña de seis años que murió tras quedar en medio de un ataque aéreo en Mariupol, territorio ucraniano.

La niña fue atendida por los médicos de Mariupol que se enfocaron en salvar a la niña. Una enfermera le puso una inyección. Luego, otro acudió al desfibrilador para potenciar el proceso de reanimación. También le bombearon oxígeno. Pero no fue posible salvarla. 

El ucraniano que cargó una mina con sus propias manos

Un hombre también se hizo viral cuando llevó en sus manos una mina antitanque rusa con sus propias manos mientras fumaba un cigarrillo. El ciudadano, cuyo nombre no ha sido revelado, fue capturado mientras realizaba la audaz maniobra cerca de Berdyansk, en el sur del país.

Las imágenes muestran al hombre cargando la mina y llevándola hasta un bosque cercano, lejos del puente donde estaba ubicada.  El civil, que vestía una chaqueta negra, pantalones vaqueros y zapatillas deportivas oscuras, fumaba un cigarrillo mientras hablaba en ucraniano.

La escritora y su esposo 

Entre los fallecidos por los cinco días de conflicto están Iryna Tsvila, una escritora de Ucrania, quien murió en batalla luego de tomar las armas en compañía de su pareja para intentar defender a su nación de la arremetida rusa. De acuerdo con medios internacionales, el hombre también murió en batalla.

El deceso fue dado a conocer por Volodymyr Yermolenko, un reconocido filósofo y coautor, junto con Tsvila, del libro Voces de la guerra. Historias de veteranos, por medio de su cuenta de Twitter.

“Increíblemente valiente y amable persona. Pasó por la guerra de Donbás como voluntaria. Se había unido a la defensa territorial (…). Escribió sobre su jardín de rosas. Miren esta sonrisa”, escribió el intelectual en la red social.

Cabe recordar que la escritora formaba parte del 17 % de las mujeres que conforman el Ejército ucraniano, participando activamente en la Brigada de Reacción Rápida de la Guardia Nacional de Ucrania. Sin embargo, más allá de su vida pública, como todas las personas, también tenía una vida privada, en la que se destacaba por ser madre de cinco hijos, mismos que hoy la guerra dejó huérfanos.

Con información de The Guardian, La Razón, BBC y Semana