¡Boicot al vodka ruso! ¿De verdad tiene efecto en Rusia? / Pixabay

Llamados al boicot de los licores rusos crecen en EEUU, no solo en las cantinas, también hay gobernadores que han firmado órdenes para frenar las ventas en sus estados, un gesto de solidaridad con Ucrania en medio de la invasión rusa.

Vayamos al grano. Un boicot probablemente no hará mella financiera significativa en la economía rusa, predicen los expertos, especialmente porque la cantidad de vodka producido en Rusia que se vende en EEUU es pequeña.

Aún así, los esfuerzos subrayan la forma en que las personas pueden ejercer sus hábitos como consumidores para demostrar solidaridad o hacer declaraciones políticas durante un conflicto internacional.

  • El año pasado, las importaciones de vodka ruso a los EEUU representaron el 1,3 % de las importaciones de vodka, según el Consejo de Licores Destilados de los Estados Unidos.
  •  Esas importaciones totalizaron $18,5 millones en 2021, una pequeña fracción de los más de $1,4 mil millones en importaciones totales de vodka de muchas naciones el año pasado, según el grupo.

Lo que sabemos. En los últimos días, los gobernadores republicanos Mike DeWine (R),de Ohio; Spencer J. Cox (R), de Utah; y Chris Sununu (R), de New Hampshire, emitieron órdenes restringiendo la venta de algunos vodkas rusos en sus estados.

  •  El gobernador de Texas, Greg Abbott (R) , dijo que pidió a la asociación de restaurantes y minoristas del estado que retiraran voluntariamente los productos rusos de sus estantes.
  • En Oregón, la comisión estatal de licores y cannabis ordenó a las licorerías que dejaran de vender bebidas espirituosas fabricadas en Rusia.
  •  En Maine, la gobernadora Janet Mills (D) pidió a las agencias estatales que eliminen el vodka de fabricación rusa para evitar que los productos "lleguen a las tiendas minoristas y los estantes de los restaurantes de Maine hasta nuevo aviso".

Lo que se comenta.“Existe esta motivación para hacer algo y castigar a Rusia por lo que parece ser un ataque totalmente no provocado contra un país vecino”, dijo Maurice Schweitzer, profesor de la Escuela Wharton de la Universidad de Pensilvania. 

  • “Pero lo que podemos hacer para castigar a Rusia como consumidores no es mucho, es en gran parte simbólico”, afirmó.
  • “Es algo que ingerimos y ponemos dentro de nuestros cuerpos. En la medida en que estamos disgustados por la invasión rusa y la violencia, lo último que queremos hacer es poner nuestros labios en algo que está conectado con lo que encontramos repugnante”, señaló a The Washington Post.

Fuente principal de la noticia: The Washington Post.