Diseño: Gabriela Navarro

Desde que el presidente ruso, Vladimir Putin, anunció la invasión militar de Ucrania hace una semana, las teorías de que su salud mental está cada día más deteriorada cobran más fuerza. Pero no son recientes las alertas y especulaciones sobre la sanidad del mandatario: datan de meses, incluso años, y han sido repetidas por varios de sus homólogos.

La pregunta que ocupa a la comunidad internacional es: ¿Es este otro caso de “la teoría del loco” o hay razones legítimas para creer que el hombre que controla a una de las principales potencias militares del mundo actúa desde la irracionalidad?

¿Qué es “la teoría del loco”?

Es una estrategia utilizada por el expresidente estadounidense Richard Nixon durante su periodo entre 1969 y 1974. Esta caracterizó su política exterior para el manejo de la Guerra Fría. Consistió en que funcionarios de su administración le hicieran creer a los líderes de otros países que Nixon estaba “loco” y era “volátil”, para que los países del bloque comunista evitaran provocar a EE UU.

  • Quien fue su jefe de personal, H.R. Haldeman, relató que el presidente usó esta estrategia durante la guerra de Vietnam: “Quiero que los Norvietnamitas crean que he alcanzado el punto en el que podría hacer lo que fuera para parar la guerra. Correremos el rumor de que, 'por amor de Dios, conoces a Nixon, está obsesionado con el Comunismo. No lo podemos reprimir cuando está furioso —y tiene la mano en el botón nuclear'— y el mismo Hồ Chí Minh estará en París en dos días suplicando por la paz”, le dijo Nixon en una reunión.

Pero este no parece ser el caso de Putin. Uno de los líderes que lo conoce más de cerca y personalmente es el presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien lo recibió en su casa de verano en 2018. Luego de una tensa reunión en Moscú el 7 de febrero, el francés dijo que “no era la misma persona” que recibió en el Palacio del Elíseo por última vez en diciembre de 2019. Era “más rígido, más aislado” y estaba en una “deriva ideológica y de seguridad”.

La imagen de Putin sentado a 15 metros de Macron se volvió viral en Internet y desató una ola de chistes y memes. El hecho se replicó en reuniones con el ministro de Relaciones Exteriores, Sergei Lavrov, su ministro de Defensa, Sergei Shoigu, y en varias otras ocasiones con diferentes grupos de su esfera. Incluso el presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, se ha unido a las burlas: “Siéntate conmigo a negociar, pero no a 30 metros”, le dijo en un mensaje.

¿Qué lo detonó?

Una fuente cercana a las negociaciones con Macron le dijo a Reuters que “los rusos nos dijeron que Putin debe mantenerse en una estricta burbuja de seguridad” por el COVID-19, en un intento de explicar la enorme mesa que los separaba. Se ha especulado que Putin se ha mantenido en estricto aislamiento por paranoia del virus, pero quienes han estudiado su comportamiento durante sus más de dos décadas en el poder insisten que hay más detrás de su comportamiento errático.

  • Otras teorías incluyen la posibilidad de una enfermedad degenerativa, la insularidad y excesiva adulación de su círculo íntimo, o una sensación de insulto histórico junto con aspiraciones de grandeza imperial por parte del exagente de la KGB. Sin embargo, la misma naturaleza misteriosa alrededor del Kremlin no permite corroborar más.
  • El pasado domingo, puso en alerta a las fuerzas de disuasión nuclear de su país en respuesta a las sanciones occidentales. En otros discursos, ha denunciado a los líderes ucranianos como “drogadictos”, “nazis” y “fascistas”, e insiste en que Ucrania —que ha sido independiente desde que salió de la Unión Soviética en 1991 —no es un país real.
  • Este tipo de acciones llaman la atención en una persona que, durante mucho tiempo, ha creado una imagen internacional de ser calculador, sensato, de sangre fría y que, a pesar de su crueldad, ha sido estratégico para obtener sus objetivos geopolíticos.

“En psicología clínica, los paranoicos suelen acusar a sus supuestos perseguidores de hacer exactamente lo que ellos mismos están planeando. Putin acusó de manera inverosímil a Ucrania de concentrar fuerzas en las fronteras de la región separatista de Donbás para llevar a cabo un “genocidio” contra los hablantes de ruso, en un espejo distorsionado de sus propias intenciones”. 

Paul Taylor, autor de Inside Vladimir Putin’s head para Politico

Reacciones del otro lado

Además de Macron, otros diplomáticos, presidentes y exfuncionarios de EE UU y Europa han denunciado la supuesta locura de Putin recientemente y a través de los años:

  • Bernard Guetta, miembro del Parlamento Europeo por el grupo de Macron, dijo a la radio France Inter el jueves 24 de febrero, después de que comenzara la invasión militar: “Creo que este hombre está perdiendo el sentido de la realidad, por decirlo cortésmente”.
  • Después de que comenzara la invasión, el presidente de la República Checa, Milos Zeman, un aliado de Rusia desde hace mucho tiempo, catalogó a Putin de “loco”.
  • “Se ha comportado de una manera que es muy difícil de predecir”, dijo el presidente de Finlandia, Sauli Niinisto, en entrevista con CNN tras una llamada con Putin el domingo 27 de febrero. “Pero eso también podría ser intencional, es decir, comportarse de esa manera porque eso genera confusión en el entorno”.
  • Dentro de EE UU, personajes como el senador republicano Marco Rubio, y la exsecretaria de Estado Condoleezza Rice se han sumado a las voces que reiteran que la salud mental de Putin es deficiente.
  • Según informes, la excanciller alemana, Angela Merkel, lo describió en 2014 como “en otro mundo” y sin contacto con la realidad.
  • El expresidente de EE UU George Bush se quejó de que debatir sobre política con Putin era “como discutir con un alumno de octavo grado que tiene los datos equivocados”.

EE UU investiga

Este martes, un reporte de CNN reveló que la comunidad de inteligencia de EE UU tiene como prioridad investigar y evaluar el estado mental de Putin, para encontrar respuestas sobre cómo eso está afectando su manejo de la crisis de Ucrania, según dos fuentes cercanas al esfuerzo.

  • La comunidad de inteligencia del país ha pasado décadas descifrando al mandatario. Pero aunque el conocimiento institucional sobre Putin es vasto, todavía no tienen una visión clara de los detalles diarios de su toma de decisiones. El Kremlin sigue siendo lo que los funcionarios llaman un “objetivo difícil”, por la dificultad que supone penetrarlo a través del espionaje tradicional.
  • "Todo lo que tiene EE UU está en el espectro de las conjeturas, porque las decisiones y declaraciones de Putin no parecen tener sentido", dijo una fuente familiarizada con informes de inteligencia recientes sobre el tema. “Durante años, décadas, Putin ha actuado de acuerdo con un patrón bastante específico”.

De cualquier manera, sea cual sea el estado mental del líder de Rusia, el mensaje es claro: en estos momentos, las acciones de un solo hombre tienen la estabilidad mundial construida luego del siglo XX pendiendo de un hilo. Y al final de cuentas, su permanencia en el poder depende de los rusos, sus instituciones y sus fuerzas armadas. 

Con información de Los Angeles Times, The Washington Post, The Guardian