ALERTAS. Luego de ser asaltados en febrero, Antonio Chávez (izq.) y sus empleados, Almicar Romero y Jared López, están más alertas en el trabajo. | Foto: MILAGROS MELÉNDEZ PARA ETL

“Sentí la pistola en la espalda y una voz que me dijo ‘Don’t Move’. Sudé frío”, contó recientemente Antonio Chávez a El Tiempo Latino. El hondureño, que ha trabajado más de dos décadas en construcción y tiene una pequeña compañía, nunca imaginó que él y sus tres empleados serían asaltados a plena luz del día en el interior de la casa que remodelaban en Washington, DC. 

“Nunca me habían puesto una pistola. Ni siquiera cuando estaba en mi país”, expresó al contar que el individuo se llevó billeteras y celulares, que luego tiró en el camino para que no lo rastrearan.

Chávez y sus trabajadores son solo algunos de los hispanos que se han convertido en el blanco de ladrones en los lugares de construcción de la ciudad capital, aseguran las autoridades y activistas.

“Esta es una situación que se había visto antes, pero que en los últimos meses se ha puesto peor. Es algo muy común”, comentó a este medio José González, oficial del Departamento de Policía Metropolitana de DC (MPD, por su sigla en inglés).

En enero, el MPD arrestó a un individuo acusado de robar en un período de tres meses a más de 40 trabajadores latinos en 20 sitios de construcción.

Antonio Ussery, de 26 años, fue detenido por un caso específico, en el que una de las víctimas resultó herida. “Se pudo arrestar al sospechoso y tras la investigación se le relacionó con otros 19 casos”, dijo el oficial González.

IMPACTO. Antonio Chávez dice que el robo tuvo un impacto psicológico en él. | Foto: MILAGROS MELENDEZ PARA ETL

El robo a Chávez y sus trabajadores ocurrió el sábado 12 de febrero a las 9:15 am en la cuadra dos de la 49th Street en el noreste de DC. Estaban remodelando una casa vacía.

El hondureño y tres empleados, entre los que se incluía una mujer, estaban trabajando en el interior de la casa, en la entrada trasera y el segundo piso. 

La reja del jardín que daba a la calle estaba rota. “Por allí entró el hombre”, dijo Chávez.

OBRA. Chávez y uno de sus trabajadores en la remodelación de una casa del sureste de DC. | Foto: Captura.

Al primero que interceptó con el arma fue a Almicar Romero. “Yo estaba trabajando en las escaleras de la entrada trasera cuando de pronto levanté la mirada y ya lo tenía cerca apuntándome, dijo el salvadoreño. “Me pidió la billetera y teléfono. Y yo se los di, después ingresó y al escuchar a mi jefe en el segundo piso, nos hizo una señal para que nos quedáramos callados. Y subió”, contó.

En el segundo piso es donde se encontró con Chávez y después de robarle la billetera y celular escapó por una puerta saltando hacia el jardín.

La esposa de uno de los empleados estaba también trabajando con ellos, pero por fortuna el ladrón no le quitó el celular, por lo que pudieron llamar a los cuerpos de seguridad. “La policía nos dijo que en esa zona se habían producido varios robos parecidos”, expresó Chávez.

Los atracos en las obras de construcción representan un aumento de los robos en la ciudad.  En 2021 el MPD registró 2040 robos de este tipo. Este año, solo en las dos primeras semanas de enero ya se habían registrado 118, según el sitio web de la Policía.

Acción tras preocupación

Ante la mayor incidencia de casos, oficiales de la policía y del gobierno de DC, junto a representantes de los contratistas hispanos coordinan esfuerzos para lanzar una campaña de alerta contra este tipo de robos.

En una reunión comunitaria con el ente policial hace un mes, el líder de la Asociación de Contratistas Hispanos de Washington DC, Joshua López dijo a los funcionarios que era “inaceptable que a la gente le sigan robando de esta manera” y pidió más atención policial. “Nos preocupa que se vuelva más violento y que posiblemente las personas sean asesinadas”.

En enero un solo individuo fue arrestado por robar a más de 40 hispanos en 20 lugares de construcción

De hecho, eso es lo que Chávez temía el día que lo asaltaron. “Si mi hijo hubiera estado conmigo, tal vez confrontaba al ladrón y eso iba a terminar muy mal”, dijo.

El hondureño contó que ese día su hijo menor no fue a trabajar con ellos. “Él tal vez hubiera querido hacer algo. Pero gracias a Dios no vino a trabajar”, añadió.

De hecho, en otro caso que ocurrió en enero, un trabajador forcejeó con el ladrón y recibió un disparo en la mano. Ese fue el caso que llevó al arresto de Ussery, acusado de robar a más de 40 hispanos en 20 lugares de construcción.

En la pelea, los otros empleados lograron detener al pistolero hasta que llegaron los funcionarios. 

Hispanos son un blanco más fácil

El oficial González dice que los ladrones se enfocan en los trabajadores latinos por distintas razones. “Ellos saben que un inmigrante latino probablemente no llame a la policía para reportar, por temor a su estatus migratorio y por lo general llevan efectivo, mucho efectivo encima, porque no pueden abrir cuentas bancarias”, señaló.

Chávez no cargaba mucho dinero en su billetera, pero Romero sí. “Me llevaron $600”, contó.

Iniciativa

A raíz de estos casos, la Oficina de la Alcaldía para Asuntos Latinos (MOLA), junto a la Asociación de Contratistas Hispanos de Washington DC y la Oficina de Enlace Hispano del Departamento de Policía Metropolitana de DC desarrollaron una campaña para contrarrestar estos robos.

“Empezamos a visitar las obras de construcción alertando a la gente y motivándolos a denunciar estos crímenes”, indicó el director interino de MOLA, Eduardo Perdomo.

Perdomo dijo que desde el año pasado en las visitas también incentivaron a los trabajadores a abrir cuentas bancarias para evitar portar dinero en efectivo.

La campaña incluirá un video informativo cuya meta es distribuirlo a 100 mil personas vía texto, WhatsApp y otros medios.

Víctimas podrían regularizar estatus migratorio 

Al hacer el reporte en el MPD sobre el caso de Chávez y sus trabajadores, les informaron que si alguno de los empleados estaba indocumentado o solo tenía un estatus temporal como el TPS o DACA, podrían obtener su residencia permanente a través de una visa que se les da a las víctimas de crímenes. Se trata de la Visa U. 

Recursos para víctimas de crimen 

“Las personas pueden regularizar su estatus migratorio y nosotros podemos ayudarles”, dijo Perdomo.

MOLA cuenta con un programa de $3,5 millones llamado Justicia para el Inmigrante, mediante el cual las víctimas pueden recibir asistencia legal y de otra índole. “Trabajamos con decenas de agencias para servir a nuestra comunidad”, afirmó.

Las personas que han estado sujetas a robo podrían solicitar la Visa U, que es específica para víctimas de crímenes.

Para más información llamar al (202) 671-2825 o visitar el edificio de gobierno Frank D. Reeves Center of Municipal Affairs ubicado en 2000 14th St NW, Washington, DC 20009.

La campaña parece funcionar, declaró el oficial González. “Desde que empezamos a visitar las obras, educar a la gente y llamar la atención en los medios de comunicación, no se han reportado robos”.

Mientras tanto, Chávez y su equipo se mantienen alerta y toman mayor precaución para evitar robos futuros. El impacto no es solo el económico, sino también psicológico. “Uno tiene pesadillas y trabajas con temor”, sentenció.